lunes, 18 de diciembre de 2017

EL RÉGIMEN ANDALUZ III

Ahora que me he propuesto no decir nada de las elecciones catalanas, las noticias sobre mi Andalucía me están dando motivos, más que sobrados, para convencerme de que somos una raza especial, que aguantamos todo los que nos den, venga de donde venga.
Hoy le toca otra vez al régimen socialista que venimos soportando desde que somos una Autonomía. Desde el 22 de mayo de 1982 en que se constituyó el Parlamento, después de las elecciones  en las que el PSOE consiguió una mayoría absoluta, hemos tenido cuatro Presidentes y una Presidenta, todos del mismo partido. Treinta y cinco años de socialismo, que ya es bastante. ¿Somos acomodaticios?. Pues si. Nos conformamos con todo lo que  nos den. Si viviera Cicerón diría: "¿Quousque tandem abutere, PSOE, patiencia nostra?".
Ejemplo: En la limpieza de hoy en mi casa, ha aparecido una vieja radio que lleva años sin funcionar. Tiene más de cincuenta años, la compré en Londres de fabricación rusa y tiene cinco diales de onda corta, que indica las emisoras de ese tipo que existían en la Rusia comunista, para que sus emisiones pudieran llegar a todo el país. Le he cambiado las pilas y está funcionando perfectamente. Desde las 13,00 horas, estoy escuchando noticias de Andalucía, por supuesto de la radio estatal de nuestra Junta. Hasta las 13,30 horas, que ha empezado a hablar de fútbol,  he oído alabar todo lo bueno que ha hecho la Junta y el PSOE-A y comentar con énfasis, todo lo malo que ha hecho el Partido Popular. Sin comentarios. Usted juzgue.
Volviendo al régimen. Como estamos acostumbrados a copiar todo lo malo que viene de fuera, ahora la Junta ha copiado a la Generalitat en pasarse por donde usted sabe, las sentencias del Tribunal Constitucional. En este caso le ha tocado a María Jesús Montero, Consejera de Hacienda y Administración Pública, que haciendo gala de su autoridad, discute públicamente la sentencia sobre las famosas 35 horas semanales para los funcionarios por Ley, declarada anticonstitucional. Lo mismo que hizo el Gobierno de Cataluña con la sentencia del referéndum. Lo malo se pega y si los políticos no respetan la Leyes, ¿cómo pueden exigir a los ciudadanos que lo  hagan?.
Ya se considera, por observadores políticos de reputación independientes, que tal medida, ahora anulada, fue una compra de los votos de unos 250,000 funcionarios agradecidos. Y su familia.
Como ya no se pueden comprar votos a través de los EREs, hay que seguir probando otros métodos a ver cual cuela. Puro Régimen.

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