martes, 21 de julio de 2009

MEMORIAS VARIAS



Hoy se realiza el viaje de Moratinos a la colonia británica de Gibraltar. Saldrá en la foto histórica del primer miembro del Gobierno Español que visita la colonia. Para muchos españoles será el primer miembro del Gobierno Español que se baja vergonzosamente los pantalones ante el Primer Ministro de la colonia, Mister Caruana, que no tiene nada que hacer, ya que el conflicto de la soberanía debe solucionarse entre España y el Reino Unido.
Y esto me trae a la memoria un partido de polo al que asistí en el Windsor Great Park. Era el domingo anterior a la boda del Príncipe Carlos y su prometida Diana y se celebraba un torneo amistoso de polo en el que participaba un equipo español de Jerez. Asistían varios invitados a la boda y el Rey de España había cancelado su asistencia a la boda por motivos de Estado. Se había anunciado que el nuevo real matrimonio empezaría su viaje de luna de miel, volando hasta la colonia, donde les esperaría el yate Britanía. Dos matrimonios españoles y nuestros hijos, decidimos asistir al torneo y nos llevamos unas banderitas españolas y el ABC de ese día que publicaba en la portada una foto de Su Majestad el Rey Juan Carlos y la noticia de la cancelación del viaje a la boda. Esto lo hacíamos por si había que discutir con algún británico que pensara que la no asistencia de nuestro Rey era una afrenta a la Corono Británica.
Animamos con tanto ruido al equipo español, que perdió un honroso 5 a 4, que hasta el comentador del partido anunció la presencia de hinchas españoles.
Al dirigirnos al aparcamiento tuvimos que apartarnos para dejar salir el Aston Martin deportivo conducido por el Príncipe Carlos acompañado de su novia. Radiante y sonriente como siempre. Les dijimos adiós ondeando las banderitas y el Príncipe nos correspondió y le oímos decir a su novia: ¡Look, los españoles!. Lo que significó que al menos sabía algo de español.
En aquella época, con el Gobierno de Felipe González todavía teníamos el orgullo de ser español y no aguantar las chulerias que Zapatero está aceptando.
Cambiando de tema, ayer me enteré que en el expolio a José María Ruiz Mateo de su grupo de empresas Rumasa, en 1983, El saneamiento de Galerías Preciados le había costado a la Hacienda Española, la friolera de 48,000 millones de pesetas, para vendérsela a Gustavo Cisneros, amigo de Felipe Gonzáles, por 1,500 millones de pesetas. Este perdió 28,000 millones en tres años y vendió la empresa a una sociedad inglesa en 1988 por 30,600 millones de pesetas. O sea que el Sr. Cisneros ganó 1,100 millones y a la Hacienda española le costó 46,500 millones.
Pues ahora el Ayuntamiento de Sevilla le ve a hacer un Mirador de Ballenas en la República Dominicana por valor de 400,000 euros y ha invertido 270,000 euros para rehabilitar unas casas en esa zona con fines turísticos. Desde el presunto mirador no se van a ver las ballenas, que están a 80 millas, como no sea con un telescopio y la casas no se ponen de acuerdo en cuantas son. Y toda esta ayuda a un señor que al que se le calcula una fortuna de más de 6,000 millones de dólares americanos.
Y mientras tanto, en Sevilla se siguen cerrando negocios, sigue subiendo el paro, la pobreza y la delincuencia, hay familias que pasan hambre y no hablemos de la justicia, las calles, el metro, las setas, los parques la biblioteca del Prado, el cambio de la nomenclatura callejera y no sigo que me quedo sin espacio.
Queda recordar que el señor Ruiz Mateos creaba empresas que daban empleo y a pesar del expolio, lo sigue haciendo con la Nueva Rumasa.