miércoles, 16 de agosto de 2017

UN VIEJO CONOCIDO

Lo de viejo no va por él, que es más de veinte años más joven que yo, sino por el tiempo que hace que le conocí. Era allá por los años ochentas del siglo pasado (¡Qué lejos suena eso!) cuando el polifacético Manolo Quintanilla, a la sazón director, editor y redactor-jefe de la revista Mundo Español, en Londres, tuvo la idea de organizar la presentación de la misma con un acto en un Teatro londinense y hacer un homenaje a una personalidad británica y española, nombrándole "Español del Año".
Permítame un inciso. Si tiene curiosidad de conocer la revista puede pedirla en nuestra biblioteca municipal, que conserva los ejemplares que me traje de Londres.
La persona escogida fue un Miembro del Parlamento llamado Michael Portillo, hijo de un exiliado republicano llamado Luis Gabriel Portillo, que había sido profesor en la Universidad de Salamanca, amigo de Unamuno y Viceministro de Justicia durante la II República. Trabajó como redactor y traductor para la prensa y como escritor y poeta. Suyo son los siguientes versos:
Cuando en su propia sangre redimida / España otra vez libre resucite / no encontrará a su alcance otro desquite / que ahogar odio en piedad y muerte en vida.
Fue cofundador en Londres del partido Izquierda Republicana y en 1972 nombrado Jefe de la Delegación Diplomática Oficial del Gobierno de la República Española en el Exilio y murió en 1993. La última vez que tuve ocasión de hablar con su hijo Michael fue precisamente, para darle el pésame.
Michael, cuya madre Cora Blyth era escocesa, es por tanto británico ya que además nació en Bushey del condado de Hertford, pero fue registrado a los cuatros años en el Consulado Español como hijo de español y posee pasaporte español con el nombre completo, según la Ley española de Miguel Portillo Blyth.
Miguel, nacido en 1953 tuvo sus primeros pasos en televisión en 1961 anunciando Raibina, una bebida a base de grosella negra, que fue muy popular y la preferida de mis hijos. En 1975 se graduó en Historia en la Universidad de Cambridge y en 1976 comenzó su carrera política como miembro de Conservative Research Department. 
En 1984 ganó las elecciones en Enfield, motivadas por el asesinato por la IRA del miembro del parlamento Sir Anthony Berry en la explosión del Grand Hotel de Brigthon durante la Conferencia del Partido Conservador de ese mismo año, de la que Margaret Thatcher salvó su vida gracias a encontrarse en el cuarto de baño antes de acostarse en su dormitorio que resultó dañado por la explosión de la bomba. Recuerdo haber visto, en la Conferencia del siguiente año a la que por primera vez asistí, el Hotel en reconstrucción de cómo había quedado prácticamente divido en dos desde el segundo piso hasta el tejado.
Conservó su escaño hasta 1997 y durante el mandato de Margaret Thatcher  se le consideró el Delfin de la Dama de Hierro, pero a esta le sucedió John Major, durante cuyo mandato Portillo ocupó las carteras de Economía, Trabajo y Defensa.
Fue durante esos años hasta que en 1996 volví a España, en los que tuvimos diferentes encuentros en actos políticos  y sociales ya que coincidían con los años en que yo presidía la Gestora del Partido Popular en Gran Bretaña. 
Fue para mi una gran sorpresa verle ayer en la "2" de Televisión Española como presentador del programa Grandes Viajes Ferroviarios Continentales. Pena que no lo haya gravado en español, que lo habla perfectamente así como francés, italiano y alemán, además del inglés nativo. Conservo un DVD con su discurso de presentación de la Asociación Española de Londres, que lo prueba. Si un día aprendo como se puede reproducir aquí en el blog, lo haré para que puedan verlo y oírlo. Le oí varios discursos en diferentes actos y siempre atraía la atención del público comenzando con un chiste alusivo. Hasta en un acto con una comunidad judía se atrevió con uno sobre ellos, que gustó y aplaudieron.