viernes, 17 de febrero de 2012

XVII CONGRESO DEL P.P.

Comienza hoy en Sevilla el XVII Congreso del Partido Popular y no tengo más remedió que recordar los anteriores, ya que a este no voy a asistir. Y no por falta de ganas, sino por falta de movilidad y porque quiero evitar el dolor y el sentimiento de no poder saludar a Don Manuel y la emoción de los recuerdos y las palabras, que a toda seguridad le van a dedicar los oradores.
Asistí por primera vez al VI Congreso celebrado en Barcelona en 1984 como secretario de la Gestora en Gran Bretaña acompañado del presidente Rafael Cerezo y las afiliadas Pepita Seijo y Patricia mi mujer. Fue allí, cuando en la multitudinaria cena de la última noche, Don Manuel me llamó a su mesa y me pidió que dijera unas palabras en día siguiente en la clausura, en nombre de los emigrantes españoles en Europa. Cuando lo pregunté qué quería que dijera, la contestación fue clara y rotunda: "Amigo Girón, diga usted los que tenga que decir" Así de claro era Don.Manuel.
Desde entonces asistí como compromisario a todos los demás congresos, en Madrid y uno en Sevilla, hasta el XV celebrado en el 2004. No fui a Valencia en el 2008 y ahora me pierdo el de Sevilla. Pero lo voy a seguir en la web del Partido y en televisión aunque, como las corridas de toros, no sea lo mismo en la pantalla que en la plaza.
A estas horas habrá comenzado la acreditación de los 3,172 compromisarios  que asistirán al Congreso, para estudiar y votar las ponencias y los cargos del Partido.  Después de almorzar, el discurso de apertura y a trabajar, que hay mucho que aprobar. Don Manuel siempre nos invitaba a almorzar a todos los que veníamos del extranjero, no solo de Europa, sino de Suramérica, Méjico y EE.UU. porque quería saber como marchaban las cosas en la emigración. El siempre se sentía orgulloso de ser hijo de emigrantes y tenía especial interés y cariño por todos los estábamos fuera de España. A mi siempre me sentaba a su lado para preguntarme cosas del Reino Unido, tanto por los amigos españoles, como por los ingleses y por todas las organizaciones  a las que había pertenecido y ayudado en sus años de Embajador, Hoy no se con quién almorzarán los 67 compromisarios que vienen del extranjero, pero estoy seguro de que todos ellos recordarán con cariño a Don Manuel.
Lo que ya viene avanzando, sobre todo la prensa digital es, otra vez, la descripción del Partido como cristiano o perteneciente al humanismo cristiano. ¿A qué viene tanta polémica,? ¿No estamos orgullosos de nuestras raíces?. Una cosa en que para pertenecer al Partido te exijan la Partida de Bautismo de la Iglesia Católica junto al Carné de Identidad y otra que, aunque haya o pueda haber afiliados de otra religiones, no podamos hacer mención de lo que somos la abrumadora mayoría. Hay que recordar que tanto el Gobierno de José María Aznar como el de Polonia, propusieron que la Constitución Europea hiciera mención de los orígenes cristianos. Zapatero no lo defendió y fue el primero en aprobar por referéndum la Constitución sin hacer referencia al origen de Europa.Por cierto que al cabo de varios años, la Constitución Europea no está vigente porque no se ha aprobado por todos los países.
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También la prensa digital habla de que los movimientos de homesexuales van a insistir esta tarde a los compromisarios para que el Partido retire el recurso ante el Constitucional sobre los matrimonios de lesbianas y maricones y el derecho a adoptar niños. Si a algún lector no le gusta lo de maricones y lesbianas, lo siento mucho, pero yo siempre los he llamado así y no quiero aceptar la palabra "gay", cuando tenemos otra en español. Tampoco me gusta lo de homosexual. Si vemos el significado de "homo", un homosexual sería un hombre sexual y eso podemos serlo todos los hombres que nos guste el sexo, pero con mujeres.
No creo que la cuestión tenga más impacto porque la postura del partido es clara: esperar a que el Constitucional se pronuncia y aceptar la decisión del mismo. Para que perder el tiempo. Un matrimonio es la unión de un hombre y una mujer. Entre dos personas del mismo sexo, llámenle como quiera, pero no nos ofendan a los que estamos casados "en matrimonio", por la iglesia o por lo civil, formando una familia con hijos de ambos.