martes, 19 de noviembre de 2013

OTRA VEZ GIBRALTAR XXVIII

El Ministro de Estado para Europa David Lidingto ,segundo del Secretario de Estado William Hague, ha citado para esta tarde al Embajador de España en Londres Federico Trillo en el Foreing Offfice.para presentar una queja por la incursión del buque científico Ramón Margalef en aguas territoriales de Gibraltar.
 Ha descrito en incidente como: "incursión del barco estatal español de investigación en aguas territoriales británicas en Gibraltar, que llevó a cabo significativas actividades de estudio durante 20 horas el 18 y 19 de noviembre a pesar de la repetidas protestas diplomáticas ante España".
¿Qué aguas territoriales británicas de Gibraltar?, ¿Es que estuvieron dentro de puerto de Gibraltar? ¿Quizás fueron a cenar al restaurante del puerto y estudiar el menú?. Mister Hague y Mister Lidington, si han tenido la curiosidad de leer el Tratado de Utrecht, deberían saber que las únicas aguas territoriales concedidas a Inglaterra  son las del puerto y ni una gota más. Las aguas de la Bahía de Algeciras, que ellos llaman "British Bay", son  nuestras, así como las del litoral este, donde ya han ganado terreno el mar como están haciendo ahora en el litoral oeste, rellenando con escombros, que  han estado comprando en España y que ahora traen de Portugal en barcos. Uno de ellos ha embarrancado en el puerto y están tratando de reflotarlo.
Pero este afán de expansión del territorio viene de lejos. en 1815, debido a una epidemia de fiebre amarilla, las autoridades pidieron a España permiso para edificar unos barracones en "tierra neutral" para los enfermos. Pasada la epidemia dejaron los barracones y algunos años más tarde en 1854 volvieron a repetir la historia y volvieron a ocupar el istmo. construyendo una valla más cercana al borde. En 1908 el ejército construyó otra valla quedándose con un total de 106 hectáreas de las 156 que mide el istmo. En 1938, aprovechando que España estaba en su guerra civil, construyeron el aeropuerto, que se adentra en aguas españolas. Todo esto es tan evidente que no hace mucho tuvieron que reconocer la usurpación y permitir a aviones españoles aterrizar en el aeropuerto, donde llegó a ondear la bandera española. Para poder aterrizar en la pista, los aviones tienen que pasar espacio aéreo español y en 1940 un avión británico fue abatido por nuestras defensas. Durante muchos años los aviones que traspasaban nuestro espacio aéreo tenían que pagar una multa, que trataban de no pagar, pero el impago impedía al avión tomar tierra en aeropuertos españoles, ya que no les dejaban  despegar a menos que pagaran las multas pendientes.
La Unión Europea ha recomendado a los gobiernos español y británico a controlar mejor el contrabando. Quizás esto, dándonos la razón por lo controles establecidos, sea lo que ha cabreado al Gobierno de Cameron, que con la chulería de los que todavía se creen los dueños del mundo, quieren imponer su voluntad en un contenciosos que solo tiene dos soluciones. O nos devuelven la colonia o se cierra la verja con candados españoles.
Creo que es la tercera vez que citan al Embajador Trillo para formular quejas. Menos mal que el Foreing Office no está muy lejos de Belgravia Square y Trillo conoce el camino como  conoce también a los ingleses. Estoy seguro que ha leído más obras de Shaquespeare que el propio Cameron y esto es suficiente para conocerlos. Ahora s la ocasión de reivindicar nuestro territorio y acabar de una vez con una colonia dentro de la Unión Europea, que es un paraíso fiscal, aunque ellos lo nieguen.