domingo, 21 de septiembre de 2014

EL REFERÉNDUM ESCOCÉS

Mi ordenador está de vuelta del taller, limpio y rejuvenecido, dispuesto a seguir trabajando. Así que siendo hoy domingo y día de descanso, voy a publicar el artículo correspondiente al día 19.

Hoy precisamente, estoy sin ordenador. Está en el taller para lo que yo llamo una reparación, aunque los expertos llaman "formatear". ¡Qué palabra más fea!. Creo que el disco duro  debe de estar tan saturado como el que yo tengo en mi cabeza. Claro que si Patricia estuviera aquí, diría que es sabotaje de los socialistas por meterme con ellos. No creo que sean tan poderosos que lleguen a controlar los negocios de Bill Gate: deben tener bastante con Canal Sur T.V., La Sexta, El País, y toda la ex "prensa del movimiento", que. aunque era obra del franquismo, no la han derribado como las estatuas, sino que la han comprado para su servicio de manipulación mediática.
La cuestión es que hoy quería escribir sobre el referéndum de Escocia y lo tengo que hacer en el ordenador viejo y jubilado, que según comparación de la esperanza de vida de un ordenador con la de una persona, en mucho más viejo que yo. Mis leales lectores no van a poder leer esto, hasta que el otro esté arreglado. Por eso no voy a ponerme pesado con resultados, cifras, comentarios y resultados, que ya sabrán todos, ni con las consecuencias del NO y los problemas que pudiera acarrear a los escoceses, al Reino Unido, a la U.E. y por último a España. Claro que los problemas que hubiera podido acarrear el SI, serían mucho peores. Si cabe decir que los escoceses  han aceptado democráticamente el resultado de las urnas. ¿Harían lo mismo los catalanes sil llegara el hipotético caso de que se celebrara  el pretendido referéndum?.
Me voy a limitar a recordar mi conexión con la nación escocesa. Y digo "nación" porque Escocia fue un reino y una nación independiente hasta que los ingleses la conquistaran por la fuerza y en 1707 le obligaron a firmar para formar parte del Reino Unido de Gran Bretaña junto con Inglaterra y el País de Gales.
Estoy orgulloso de tener un nieto escocés. Se llama Deorsa MacLeod Girón y como en el Reino Unido, se conoce a la gente por el último apellido, puede facilmente ser Deorsa Mac. Girón. Nació en Lairg, en el centro de las High Lands cerca de Lago Shin y cuna del famoso y fuerte soldado Sam MacDonal, también conocido por "El de las Hamburguesas". Con motivo del nacimiento de mi nieto, pasamos una semana inolvidable en aquel caserón de la familia MacLeod, ya deteriorado por el tiempo, y tuvimos ocasión de recorrer todo el territorio de este a oeste y hasta John O`Groto que es el punto más distante al norte, desde el Lands End, del sur. Algo así como los Finisterris de Gran Bretaña. Mi nieto el mayor es una mezcla de galés y español nacido en Escocia, que tiene la doble nacionalidad y habla español que aprendió en la escuela de Higuera cuando tenía 10 años y pasó aquí un curso entero con su hermano John, donde dejó algunos amigos que todavía le recuerdan. Ha comenzado ahora su último curso en la Universidad de Southampton y está programando pasar aquí el próximo verano.
Tuve una buena amistad con el primer escocés que conocí en Bray, cuando trabajaba de director del restaurante The Waterside Inn, al lado de Maidenhead, al que se podía llegar por tierra y por aguas del Thames. Larry Forrester era un escritor,(digo "era"porque murió en Los Angeles en 1988 a la temprana edad de 62 años) guionista de cine y televisión famoso por series como The Saint y películas como Tora! Tora! Tora! sobre  el ataque de los japoneses a la base americana de Pearl Harbour. Cliente del restaurante al que acudía con su mujer Paula de origen español, que hizo muy buenas ligas con Patricia cuando nos casamos y nos fuimos a vivir a un apartamento cercano al restaurante encontrando  que  los Forrester
vivían en un chalet adyacente. Allí nació nuestro hijo, a cuyo bautizo acudieron con la actriz (chica Bond en Dr. No) Eunice Gayson, que estaba invitada en su casa. Larry era un típico escocés, educado, simpático y muy agradable, con una conversación muy amena y un gran sentido del humor. Eso si, como típico escocés tenía que comenzar el año con una buena dosis de whisky en su estómago. Siempre recordaré el primer año que nos invitó a su fiesta de fin de año. Yo tenia que trabajar en el restaurante y no podría acudir hasta después de las 12 de la noche. Patricia acudió antes con el bebé de cuatro meses en el carrito que quedó en el dormitorio. Cuando yo llegué Larry abrió la puerta, me ofreció la primera copa y me presentó una serie de artistas de cine y TV, que habían acudido. Todo muy bien, muy agradable y simpático , mucha alegría y más whisky. Lo mejor fue unos días después cuando encontré a Larry por la calle y me dijo algo enfadado, que por qué había dejado sola a mi mujer esa noche y no había acudido a la fiesta. Ya pueden figurarse cómo estaría cuando me abrió la puerta de su casa y no se acordaba. Seguimos la amistad hasta que marchó a trabajar a Holywood y allí murió. Paula volvió al Reino Unido y tuvimos algunos contactos por teléfono, vivía lejos de nosotros, hasta que nos vinimos a España.
Pues bueno, hablando del referéndum, me alegro de que el Reino Unido no se haya desunido y espero que los catalanes recapaciten y España siga siendo UNA. Y aunque me tilden de facha: Una, Grande y Libre.
Los escoceses tienen sentido del humor y alguna mala leche