sábado, 3 de junio de 2017

PARAÍSOS FISCALES

Mi amigo Gracián, que dice estar muy ocupado con el campo y las buenas y malas noticias que oye y lee todos los días, me dio anoche su versión del conocido dicho del que tiene "un tío en Alcalá": "El que no tiene dinero en Panamá, ni tiene dinero, ni tiene ná". Y añadió que lo mismo da que sea en Gibraltar o las Islas Caimán, que riman con Panamá, o en Suiza, Luxemburgo o Hong Kong, aunque no rimen.
Ahora le ha tocado al recién nombrado Fiscal Anticorrupción, que parece ser que tiene acciones en una empresa fundada por su padre, ya fallecido, domiciliada en un paraíso fiscal llamado Panamá. Parece que este se ha puesto de moda entre los españoles. ¿Será porque hablan nuestro idioma y es más fácil entenderse con ellos?. Lo mismo pasa con Gibraltar, que está más cerca. 
Me viene a la memoria el caso de un llanito que se presentó en la empresa en que yo trabajaba preguntando por el director. Había dos directores, uno español y otro irlandés y trabajábamos juntos en el mismo despacho. El español estaba de viaje y el irlandés, al saber que el visitante venía de Gibraltar, me pidió que lo recibiera yo que podría entenderle mejor. Terminamos hablando los tres, porque el llanito era inglés residente en la colonia y hablaba perfectamente los dos idiomas (el español con más acento andaluz que yo mismo). 
Ofrecía la posibilidad de domiciliar la compañía en Gibraltar para evadir los impuestos británicos (algo elevados allá por los años ochentas). Se acababa de abrir la Verja, por errónea decisión del Gobierno de Felipe González, que quería hacer un "gesto de buena voluntad" y entablar negociaciones con el Reino Unido. He escrito "errónea" y lo mantengo, Felipe González no conocía que los ingleses nunca negocian, al menos hasta que los tengas cogidos por el cuello y no puedan respirar. Con la Verja cerrada habían encontrado un "modus vivendi" que les iba bastante bien, aunque con la apertura les va mejor. Ahora, con el Brexit son ellos los que tienen el problema y nosotros la ventaja que debemos aprovechar sin dilación.
En unas vacaciones en la Costa del Sol fuimos un día a ver a  un amigo de la Linea, que habíamos conocido en Londres. Surgió en una conversación el nombre del llanito de la empresa "off shore" y resultó que eran amigos. Mi amigo nos invitó a volver el siguiente fin de semana para visitar la Colonia con su amigo. (me van a perdonar que no diga sus nombres) y así lo hicimos. Cenamos las tres parejas en la Linea, a las doce y medía de la noche. La pareja llanita eran judíos, que guardaban el "shabbath" estrictamente, no podían dejar su casa hasta la media noche. Menos mal que tenían un coche a un lado de la verja y otro en el lado español, para tener que andar poquito. Al día siguiente, domingo, pasamos la verja, atravesamos la pista de aterrizaje andando y pasamos el día visitando la Roca, por dentro y por fuera. Es impresionante el amasijo de galerías, a todos niveles, escavadas desde hace años en el interior de la Roca, donde, en periodos de guerra, guardaban armas, municiones y alimentos, así como la impresionante vista de la torre de control del tráfico naval, dotada de todos los aparatos de control de aquellos tiempos, desde la que se veían pasar los  barcos por el estrecho del tamaño de las barquitas para dos del lago del Retiro madrileño. En el mirador de los monos, tuve necesidad de darle un tortazo a uno que intentó meterme la mano en el bolsillo. Se alejó gruñendo y me aclararon que estaban acostumbrados a robar a los turistas. Me pareció demasiado que hasta los monos fueran en busca del dinero y así se lo comenté al llanito que, ya acostumbrado al humor de Andalucia, lo tomó muy bien. Tanto que me dio una pista para que pudiéramos conquistar el Peñón (sin derramamiento de sangre de ningún soldado español) que eran palabras de Franco.
Decía una leyenda que mientras hubiera monos en el Peñón sería propiedad de los ingleses, ergo si acabábamos con los monos, volvería a manos de los españoles. Pensé que no sería muy difícil inocular alguna enfermedad contagiosa y letal a los monos y acabar con ellos. Pero ¿qué culpa tenían los pobres animales de las ideas colonialistas de los ingleses?.
Hace mucho tiempo que no tengo noticia de ninguno de los dos amigos, el linense o el llanito. El mismo tiempo que hace que no voy por allí, pero los recuerdo con cariño y si, por casualidad me leyeran, les mando un abrazo.
Me fui por los cerros de Úbeda cuando realmente quería escribir sobre la dimisión del Fiscal Moix, pero ya se me ha pasado el tiempo y no quiero añadir más comentarios sobre el caso porque para eso están los jueces. Lo que no puedo callarme es la actitud de los que tiran la piedra y esconden la mano para ir siempre contra el Partido Popular, olvidado a los pobres españoles que inocentemente les votaron para que les representaran. Los mismos que llevan dos años sin presentar iniciativas para reformar todo lo que hay que reformar, porque simplemente están ocupado en demostrar la corrupción del Partido Popular para tapar la corrupción de los suyos. Tarde o temprano, la verdad se sabe. ¿Cuantos de la izquierda se han hecho ricos en la política?. Prefiero no pensarlo.
Lo que si tengo muy claro es que sistemáticamente salen a relucir los supuestos corruptos del P.P. para tapar los logros positivos del Gobierno. Hoy le ha tocado a las excelentes cifras del paro, que son sin lugar a duda, mejores que las esperadas. Pero eso no les interesa a los partidos de la oposición y mucho menos, a los sindicatos. Véalo usted y saque sus consecuencias.