lunes, 13 de octubre de 2014

MÁS DIFERENTES

No comprendo qué está pasando en España, que cada día salen más diferencias, no con otros países, sino entre los mismos españoles. Y no digamos entre el norte y el sur: también entre el este y el oeste y hasta dentro de las mismas regiones, provincias, ciudades y hasta pueblos.
Patricia, nacida en el País de Gales donde los campos están siempre verdes (¿recuerdan aquella entrañable película  ¡Qué verde era mi valle! ), porque llueve de tal forma que podrían pasar varios días sin ver el sol, cuando veníamos de vacaciones en coche, con los niños pequeños, siempre decía que del norte al sur había diferencia en la sonrisa de la gente que parecían más felices a medida que íbamos bajando hasta Andalucía. En el País Vasco la gente parecía muy seria. Bastante tenían con los asesinos de la ETA.
Recuerdo una vez que nos pasamos la salida de la autopista para ir al Parador de  Fuenterrabía. Tuvimos que volver por una carretera secundarias y no encontrábamos ninguna indicación con el nombre. En una parada de autobús vimos un típico vasco, fuerte, barbudo y con su correspondiente "txapela". Paramos a preguntar si íbamos en la dirección correcta y nos dijo que si, pero nos pidió si le podíamos llevar,porque había perdido un autobús y tenía prisa.
Se sentó detrás con los niños y con mucha simpatía nos explicó, que la razón de habernos perdido era porque Fuenterrabía en vasco era Hondarríbia y habían cambiado todas las señales. Patricia se sorprendió porque en su país, todas las señales estaban en galés y en inglés. Así no se pierde la gente.
Cuando le dejamos en su destino después que nos diera las últimas indicaciones para llegar al Parador, Patricia me reprochó que admitiera en el coche a un desconocido que podía ser un terrorista. La tuve que convencer de que los terroristas no hacen auto stop. porque si no tienen coche lo roban y además siempre deben estar amargados y este era bastante simpático y hablador hasta con los niños. Y es como decía el Guerra, que "hay gente  pa tó". Pero es que, además, los terroristas son pocos comparado con la mayoría de los vascos, que son gente buena y más que buena, estupenda.
Al día siguiente lo comprobó. Era domingo y bajando del Monte Igueldo, vimos una ermita en la que estaba entrando gente. Pensamos que había Misa y paramos para asistir a ella. Patricia se emocionó con la cantidad de gente, mayor y bastante jóvenes, que cantaban, como los galeses, con profunda emoción y armonía como profesionales. Al domingo siguiente, ya en la Costa del Sol andaluza, y en un pueblo que no quiero nombrar para no ofender, asistimos a otra Misa y oímos cantar como quien lo hace por compromiso y cada uno a su estilo y por su lado.
Si seguimos contando  diferencias, no acabaremos nunca. La última, por hoy, es de políticos. Pedro el Guapo, como le llaman ya, habla con Rajoy y le dice que  no va a usar el ébola como arma arrojadiza. Al día siguiente se va a un mitin de su partido y les dice a  los suyos, que Rajoy es responsable de la crisis por tener una inepta como Ministra de Sanidad, pide la dimisión de la misma y amenaza al Presidente con que tendrá que dar explicaciones en el Parlamento. O sea, hay digo una cosa y mañana otra diferente.

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