lunes, 3 de enero de 2011

AÑO NUEVO II


Ayer domingo era día de descanso. Hoy, después de tantas celebraciones, padecemos lo que los británicos, con mucha vista, llaman "monday feeling", o sea, como te sientes el lunes. Sencillamente, sin ganas de trabajar. Pero no hay mas remedio que hacer algo para que no nos acostumbremos a no hacer nada. Siempre hay noticias a las que acudir.
Ayer no pude asistir a la celebración de las Bodas de Oro de mi buen amigo Aquilino Duque y su esposa Sally. Ya me había disculpado con él, pero desde aquí quiero volver a felicitarlos y desearles que cumplan muchos más aniversarios. Como todos los años, espero verlos en la Cabalgata.
La celebración de Aquilino me ha recordado la conferencia que tuvo que pronunciar en un banco y debajo de un árbol, porque la Delegada de Participación Ciudadana, Josefa Medrano, después de dar su consentimiento, impidió que se celebrara en el Tejar del Mellizo, lo que ella consideraba un "acto facista" que "podría hacer apología del franquismo". La buena señora, en su ignorancia, no sabía que Agustin de Foxá era escritor, creia que era solo falangista. Bueno ¿y qué?. ¿no es ella misma comunista?, pues el mismo derecho democrático tenía Foxá de ser falangista. Todo tiene su explicación. Estos descerebrados de la Memoria Hitórica no tienen idea por donde andan. Hasta creen que Miguel Hernandez y Rafael Alberti eran más comunistas que poetas, porque parece ser que le dan más importancia a sus ideas que a sus versos.

La Cabalgata esta ya está en su fase final, quedan tres días, y ya estarán los organizadores con los nervios y las prisas de siempre. Esta mañana se ha celebrado un Pleno Municipal Extraordinario para El Plan Cabalgata, al que los concejales de la oposición, no se han dignado asistir. Así se preocupan de la Cabalgata y de su representación de los higuerenses que les dieron su voto. Magnifica campaña para que les voten otra vez. Parece que la meteorología es adversa y se anticipa lluvias para ese día. Esperemos que sea para antes de o después de, para el bien de los higuerenses, de los muchos visitantes y, sobre todo, para los niños que todavía creen realidad esa historia llena de ilusiones, fantasía y amor.
El alcalde de Sevilla no va a ser candidato a la alcaldía, ¿Qué le darán ahora en recompensa por su destructora labor en la ciudad?. El exalcalde de mi pueblo, tampoco. Ya le han dado dos puestos importantes con dos buenos sueldos y coche, por perderlas. Así que estamos de enhorabuena. Dos menos. Y más posibilidades para mi partido que va creciendo cada día en su posibilidad de cambiar Andalucía y España.

¿La mejor noticia? La frase de José Blanco, que ya se enfadó con Rajoy por llamarle Pepiño, y que se ha dejado caer con "La mejor noticia que daría Zapatero es que repite como candidato". Pues estoy de acuerdo con usted Don José. Para mi sería la mejor noticia, porque no creo, ni usted tampoco, que hubiera todavia españoles con sentido común que volvieran a votarle.

sábado, 1 de enero de 2011

AÑO NUEVO



Ángel Expósito se despidió antesdeayer de su programa en La 10, deseando a los teleexpectadores un Feliz año 2012, porque en 2011 no lo esperaba feliz. Muchos españoles pensamos los mismo, pero siempre queda un rescoldo de esperanza de que las cosas puedan mejorar. ¿Podrían ser peor?.
Esta mañana, como es mi costumbre anual, me he sentado con un libro en mis manos a escuchar el Concierto de Año Nuevo de la Filarmónica de Viena y cuando he llegado la hora de los valses de Strauss inspirados en el azul Danubio, me he acordado del agua que lleva caída desde principios de octubre. Cuando ha terminado el concierto, he comprobado las cantidades de agua recogidas en el patio de mi casa y me he puesto a escribir. Dicen que lo que se hace el primer día del año se repite todo el año. Así que escucharé buena música, escribiré y comeré; también iré a Misa esta tarde aunque me tilden de facha.
Desde el día cuatro de octubre, primeras lluvias del año agrícola, hasta ayer, han caído 651 litros de agua por metro cuadrado. Manolo Fal, que llevaba muy bien la cuenta del agua caída y la exponía en el tablero del Círculo Mercantil, decía que en un año normal solían caer alrededor de 700 litros. O sea, que en tres meses, casi se ha llegado a esa cantidad. En total ha habido 30 días con lluvia a un promedio de 21,7 litros por día, siendo los más lluviosos los días 6, 7 y 8 de diciembre (Puente de la Inmaculada) con 54, 58 y 74 litros respectivamente.
Los bolsillos andad algo vacíos pero los pantanos están llenos de tal forma, que hay muchos que tienen que tirar el agua, que está produciendo riadas persistentes en el Guadalquivir, hasta cinco veces en Ecija, con el consiguiente daño a familias, infraestructura y cultivos.
¿Política Agraria de Andalucía?. Ninguna. Todas la CC.AA pidiendo que les transfieran competencias y cuando las consiguen, o no saben administrarlas o no tienen fondos para ellos.Así tenemos el ejemplo de la Junta de Andalucía, que después de terminar una dársena nueva que permita a grandes barcos llegar al puerto de Sevilla, no acomete el dragado del río, por los que estamos como antes. Tenemos que sufrir las consecuencias de un error político, muy difícil de enmendar, que fue el permitir 17 autonomías, dividiendo de esta forma a España, que era Una.
Parece ser que los pantanos eran cosa de Franco y por lo tanto había que dejar de hacerlos. No quiero perder el tiempo buscando estadísticas de cuantos pantanos se hicieron durante el franquismo y cuantos después, pero creo que está claro. No hay que ver más que el número de chistes sobre los pantanos, que corrían en aquella época a pesar de la censura. Era clásico aquel que contaba que una noche, Doña Carmen se levantó a orinar y Franco, medio dormido oyó el chorro y empezó: Españoles, este pantano que acabamos de inaugurar traerá la electricidad a esta, hasta ahora, olvidada comarca y regadío a estas secas tierra, que serán fuente de riqueza, trabajo y properidad.....
Hace muchos años que no se oyen discursos así. Sino todo lo contrario, porque parece ser que la culpa de las riadas en la cuenca del Gualdaquivir, han sido consecuencias del excesivo nivel de los pantanos que aumentaron su capacidad al negarle agua a los agricultores para sus regadíos. Vamos, totalmente demencial. La solución sería más pantanos para poder almacenar más agua. Creo que la energía más ecológica, sostenible, segura y barata es la producida por el agua que nos cae del cielo, como un maná necesario para países algo secos. Y con un doble cometido: cuando sale el agua para mover las turbinas, produciendo electricidad, se aprovecha para regar y producir, creando puestos de trabajo en la agricultura. Tenemos el ejemplo del Plan Badajoz y la Vega del Gualdaquivir en la zona de Los Palacios. Pero los gobiernos socialistas prefieren la sostenibilidad de lo insostenible, porque es más progre y cuesta mucho más dinero, que no tiene importancia, porque no es suyo, pero que mientras más se mueva, más comisiones puede dejar. Mientras tanto tenemos que comprar electricidad a los franceses y portugueses, que por su buena política de producción eléctrica, tienen para ellos y para vender.

Pantano de Aracena

martes, 21 de diciembre de 2010

LOS SOCIALISTAS NERVIOSOS VI



ABC de Sevilla publica hoy una encuesta realizada por IESA, que le da al Partido Popular una ventaja de 9,1 puntos sobre el Partido Socialista. La misma empresa le daba al PSOE una ventaja de 18,5 puntos sobre el PP, en el 2004. La diferencia en solo seis años es notable, abrumadora y esperanzadora para el PP, que ya está rozando la mayoría absoluta. Y esto contando con que la empresa IESA es equivalente al CIS andaluz; ya veremos qué dicen otras empresas más neutrales.
Es evidente que los andaluces están algo cansado de tanto socialismo, que se olvida de la O de obrero, y entienden que Andalucía necesita un cambio. Y el cambio no es otro que el Partido Popular con Javier Arenas como Presidente de la Junta. ¿Hay otra alternativa?. No. El Partido Andalucista se ha autodestruido e Izquierda Unida ya está desunida y demostrando que sus líderes, o son unos dictadores rojos como Torrijos, o unas desencantadas y trepadoras como Rosa Aguilar.
Prueba del nerviosismo es la campaña de acoso y derribo a los populares; no solo al "señorito andaluz", como etiquetean a Javier Arenas, que ya demostró ser un excelente Ministro de Trabajo, que supo negociar con los sindicatos y rebajar el paro que la herencia socialista le había dejado, sino también a Juan Ignacio Zoido, a quien tachan de electoralista aprovechado porque se patea los barrios de Sevilla y habla con todos los sevillanos sin preguntarles a quién votan.
En el resto de España el descontento es aún más profundo. Ya Rubalcaba y Bono están luchando por suceder a Zapatero y lo mismo ocurrirá con otros y otras que vayan saliendo, porque saben que Zapatero está acabado. Eso lo sabe hasta él, pero debe recordar aquello de "maricón el que dimita" y hará todo lo posible, y sea como sea, para aguantar al final de la legislatura esperando el milagro laico de la rendición de la ETA. Cosa que ya se rumorea y que solo algún retrasado mental puede creer. Ya parece evidente, seguro y deseable que el batacazo del socialismo se produzca el mismo día en España y en Andalucía. Mientras más pronto, mejor para el futuro de España.

sábado, 11 de diciembre de 2010

SEBASTIAN SANTOS ROJAS



Hoy se inaugura la VIII Bienal de Imaginería "Sebastián Santos Rojas". Sus hijos Sebastián y Pilar y su nieto Víctor estarán en este acto y nadie mejor que ellos para hablarnos de su padre y abuelo. Yo le conocí desde muy pequeño. poco después de la Guerra, cuando estaba esculpiendo el magnífico San Sebastián que preside el altar mayor de nuestra parroquia. Fui con mi padre a su estudio en Sevilla y allí le encontramos transportando a la madera el cuerpo de un gitano que había escogido como modelo. Fue una visita muy rápida, mi padre solo había querido saludarle y ver como nuestro patrono iba cogiendo forma. Yo salí admirado de que con gubias, formones, un martillo y mucho arte se pudieran esculpir semejantes maravillas. También por haber visto por primera vez el estudio de un escultor, lleno de obras terminadas, sin terminar o en bocetos.
No voy a contar nada de la vida de Sebastián, tanto humana como profesional, porque todo en mi pueblo sabemos de él muchas cosas y creo que dentro de un rato, sabremos muchas más y de muy buena tinta. Después seguiré.
Acabo de volver de la inauguración y continuo con lo que quería contar de Sebastián. Todo lo que yo no sabía de él, y era bastante, lo he oído de sus hijos Pilar y Sebastián ,a si como de su nieto Víctor, que siguen su trayectoría.
Había en casa de mis padres un San Rafael sobre una repisa en la sala. Sebastián decía que era una bonita talla pero que con aquel acabado, parecía un fraile benedictino y que además estaba algo bizco. Allá por los años cincuentas, no pudo resistir la tentación de decirle a mi padre que se lo llevaba para restaurarlo porque era un sinsentido tener una buena talla y un mal acabado. Yo marché a Inglaterra en el 62 y Sebastián seguía restaurando San Rafael. Algún tiempo más tarde y después de la muerte de mi padre en el 63, Sebastián se presentó a llevarle a mi madre la imagen restaurada. No quiso cobrar un céntimo: y un restaurado, yo diría nuevo, San Rafael pasó de Higuera a Sevilla.
Yo me casé en Inglaterra en 1964, nuestro hijo nació en el 65, apadrinado por mi madre, que se aventuró a volar sola por primera vez en su vida, y dos años más tarde vino mi esposa a Sevilla con nuestro hijo, ya que yo acababa de empezar un nuevo trabajo y no tenía derecho a vacaciones. Mi madre se empeñó en que se llevara a San Rafael de vuelta con ella. En una bolsa del tamaño apropiado y rellena de papeles y algodones, San Rafael voló a Inglaterra; los Arcángeles tienen alas, pero este fue en Iberia. En aquellos años los controles de aduanas eran muy severos y le preguntaron a mi esposa qué llevaba en la bolsa. Al contestar: "San Rafael", el inspector le miró con cara de incrédulo y le hizo abrirla. Su sorpresa fue mayúscula y gracias a que no era uno de esos inspectores pakistanies o asiáticos que hay ahora, le dejó pasar sin problema. Pero el pobre de San Rafael, con tanto ajetreo y sin haberla utilizado para nada, se rompió un ala. Bueno, solo la espiga que entra en el hombro que quedó perfecta con un buen pegamento. Allí, en un país que también es cristianos, pero donde no existen muchas imágenes y menos de Santos, pasó el nuestro casi treinta años, para volver otra vez a Higuera y presidir el salón de nuestra casa.
La siguiente vez que vinimos ya los tres de vacaciones, pasamos unos día en Higuera y fuimos a visitar a Sebastián a su casa donde nos enseñó su estudio y le regaló a mi esposa una Pastora pequeñita y un Niño Jesús en miniatura, que guardamos con todo el cariño que se merecen. Fue la última vez que vi a Sebastián. Aunque veníamos en verano, ya con la familia aumentada con nuestra hija, no coincidíamos ni en Higuera ni en Sevilla y en 1977 se nos fue al cielo a reunirse con los Cristos, las Vírgenes y los Santos que habían salido de sus maravillosa manos.
No se perderá su memoria. Sus hijos han seguido su trayectoría, sus imágenes están ahí y esperamos que nuestro Ayuntamiento, sea del color que sea, continúe convocando la Bienal que lleva su nombre.

viernes, 10 de diciembre de 2010

"FLECHA"


Así se llamaba aquel pastor alemán, que fue mi fiel amigo y leal compañero desde mis cuatro años de edad hasta los once. A los pocos días de la liberación de mi pueblo, el 15 de agosto del 36, mi padre encontró al perro deambulando, solo y perdido. Le gustaban los perros y sabía que no pertenecía a nadie del pueblo, por lo que lo llamó lo acarició y el perro le siguió a casa en donde le dio algo de comer y agua. Allí se quedó hasta su trágica muerte siete años más tarde.
No necesitó entrenamiento ninguno. Aprendía ordenes, como: "a dormir","al patio", "vamos", "échate","silencio" y otras cosa sin que hubiera que repetírselas. Tenía su dormitorio en la cochera y durante el día su rincón dentro de casa o en el patio en el verano. Su inteligencia era extraordinaria y con tres niños en la casa aprendió a cuidarnos, guardarnos, protejernos, jugar con nosotros y aguantar alguna que otra inocente perrería sin enfadarse. Esto lo amplió a nuestros amigos y a todos los niños del pueblo, hasta el punto que jugaba con cualquiera como si lo conociera de toda la vida. Solo cuando alguno se pasaba y le molestaba, gruñía y enseñaba los dientes, que era más que suficiente.
La primera vez que oyó la trompeta llamando a los flechas al cuartel que estaba en una casa junto al ayuntamiento, se fue hacia allá y se convirtió en la mascota de los flechas, desfilando en posición entre los gastadores y las banderas. Así le pusimos el nombre de Flecha pues era uno más de nosotros. Esa actitud, un miedo cerval que tenía a los cohetes y una cicatriz que tenía en el lomo, como de una bala que le hubiera rozado,nos convenció de que había servido en el ejército y por alguna razón había desertado de aquella terrible guerra. Prefería la paz.
Le cogió tanto cariño a los flechas que un día, haciendo instrucción en la plaza de toros, bajo el mando del maestro Don José Arauz Bayo, que junto con Doña Mercedes Zárraga, tienen calles dedicadas en el pueblo, casi ataca al instructor porque se fue hacía un niño a pegarle porque estaba haciendo diabluras. Yo me salí de la fila para calmar a Flecha y desde entonces le cogió tal manía a Don José que cada vez que lo veía, le gruñía y le enseñaba los dientes. Nunca le atacó pero Don José tenía mucho cuidado de no acercarse.
Cuando los domingos íbamos a Misa en formación, desfilaba con nosotros por todo el camino y esperaba pacientemente a la puerta hasta que terminada la Misa salíamos para ir a la Cruz de los Caídos a rezar un Padre Nuestro y cantar el Cara al Sol. Para sorpresa de todos los asistentes, a las tres o cuatro veces y al llegar a las voces rituales de ¡España! ,¡Una!, ¡Grande! ,¡Libre! ,¡Viva Franco! y ¡Arriba España!, el perro contestó con sus ¡Guau! a la par que los asistentes. Aquello se convirtió en un verdadero espectáculo cada domingo y empezaron a acudir curiosos que no se lo creían.
Mi hermana y yo empezamos las clases infantiles en la escuela de Doña Urbana, que estaba junto a la plaza de toros en la casa que ahora pertenece a los Macias. La fábrica de aguardiente propiedad de mi tío Francisco y mi padre estaba al otro lado de la plaza y Flecha pasaba la mañana en el escritorio con mi padre. Cuando oía la una en el reloj de la iglesia (nunca pude explicarme cono nunca confundía la campanada de las doce y medía), salía como lo que era, una flecha, a esperarnos a la salida de la escuela y acompañarnos hasta donde estaba mi padre, para desde allí irnos a casa a comer.
Unos años más tarde, después de pasar el examen de ingreso a los diez años, me llevaron a Sevilla a estudiar el bachillerato en el colegio de los jesuitas. Vivía en casa de mi abuela materna y solo venía al pueblo en las vacaciones. Flecha me recibía siempre con gran alegría y cuando me marchaba otra vez, se quedaba triste y sin ganas de jugar con mis hermanos, según me contaban mis padres. Solo tenía un defecto. Atacaba y perseguía a los pocos coches que en aquellos años circulaban por nuestras calles y carretera, pero conocía la bocina del coche de mi padre a larga distancia y cuando la oía, nos avisaba con un ladrido y corría a la puerta de la casa a esperarle. Cuando mi padre salia de viaje, teníamos que sujetarle y una vez que se nos escapó corrió al lado del coche y viendo una ventanilla abierta, saltó y se colocó en el asiento trasero.
En aquellos años había restricciones de gasolina que estaba racionada como muchos de los artículos de primera necesidad, como el pan y los garbanzos, por lo que cuando yo iba al colegio hacia el viaje (al menos dos horas y algo) en los autobuses de la Empresa Casal a los que la gente le llamaba "el saurer"; pronunciación española de la marca del autobús. El chofer Varela, se hacía cargo de mi y me llevaba con él a la cocina de la venta de Las Niñas en Valdeflores para invitarme a un vaso de leche con una magdalena, mientras el resto de los viajeros desayunaban en el bar. Mi tía Isabel me esperaba en la estación de autobuses del Prado de San Sebastián para llevarme a casa de mi abuela.
Esperando un día el saurer, que paraba en el Bar Carmona, con mis padres y Flecha, este vio venir un coche y se tiró a la carretera a perseguirlo sin darse cuenta de que en dirección contraria venia un camión que lo arrolló, pasándole las ruedas traseras por encima y matándolo casi de inmediato. Nunca he olvidado los quejidos dolorosos y la mirada angustiada de Flecha agonizante. Creo que fui llorando hasta Sevilla.
Al cabo de sesenta y ocho años, creo que Flecha se merece este pequeño recuerdo como homenaje a un entrañable amigo de cuatro patas.