sábado, 21 de noviembre de 2009

OTRA VEZ GIBRALTAR V





En tauromaquia se dice:"no hay quinto malo" Pero en los asuntos de Gibraltar y desde hace mucho tiempo, no sale ni uno bueno, sino al contrario, cada vez peor y ya parece que tanto el Gobierno, como los llanitos y las fuerzas armadas británicas se están, digamoslo bien claro, cachondeándose de nosotros.
Este último incidente, los disparos a una bandera española, no tiene precedentes, ni nombre. Además es algo completamente contrario a la tradicional actitud de los británicos de respeto a la insignia de los demás países, sobre todo si son amigos.
En mi primer año en el Reino Unido, solía ir al cine en mi día libre con un amigo que trabajaba en el mismo restaurante. Era un método de oír inglés e ir acostumbrando el oído al sonido de la lengua. Había, y creo que sigue vigente, la costumbre de tocar la Natonal Anthem al terminar la película, mientras aparecía en la pantalla la imagen de la Reina. El público se ponía de pie y en actitud de firme hasta que terminaba. Un día mi amigo intentó seguir andando hacia la salida y un señor 0 mister, le paró con todo respeto y firmeza diciéndole: "They are playing the National Anthem." a lo que mi amigo contestó: " I am not british". La contrarrespuesta vino inmediata y directa: "I can see that, but you are in England." O sea, en román paladino, que cuando estés en Roma haz lo que hagan los romanos.
El Gobierno de Felipe González cometió la tremenda imprudencia de abrir la verja sin ninguna condición y le dio a los británicos y a los llanitos, todo los ases de la baraja. Pero el Gobierno de Zapatero les está dando también los comodines para que lo ganen todo. Y un día de estos conseguirán la independencia y todos tan felices y pedirán la entrada en la Unión Europea y los apoyaremos y nos pedirán más tierra española para rellenar la costa y se la daremos gratis y....mejor no seguir.
Vuelvo a recordar las palabras de mi mujer, británica del País de Gales, la primera vez que visitamos a unos amigos en la Colonia: "What are we doing in here?." A lo que contesté: "Bussines, my dear, Bussines"

jueves, 19 de noviembre de 2009

BASURA Y LIMPIEZA




De todos es sabido la cantidad de basura que generamos y la dificultad de mantener la ciudades y el campo razonablemente limpios.
Desgraciadamente en España andamos algo atrasado en esto; y en otras muchas cosas, que no vienen a cuento en estos momentos. Yo he tenido una larga experiencia en el el Reino Unido. En el centro de Londres y a partir de las cinco y media de la tarde, las puertas de los edificios estaban llenas de bolsas de basura, que un poco más tarde eran recogidas por grande camiones.
En áreas residenciales, casas con espacio en patios trasero, los ayuntamientos daban contenedores especiales con ruedas, que había que sacar a las aceras en determinados días. En los pueblos existía el mismo sistema. Recuerdo que la primera noche que pasé en Nantyffyllon, el pueblo de mi mujer en el sur de Gales, me desperté a media noche por un ruido de algo que rodaba en la calle y comprobé que era la tapa metálica de un contenedor rodando calle abajo por el empujón de una oveja que estaba buscando comida. En Worthing, donde vive mi hija, son las gaviotas las que buscan comida en los contenedores que en la calle esperan ser recogidos. Cuando yo tabajaba en Bel and the Dragon al principio de los sesentas, había en el restaurante tres contenedores, dos para los restos de comida, tanto cruda como guisada,y uno para otras basuras, como papeles, cartones y vidrios. En aquellos años no había tanto plástico. Los de la comida se dejaban por la noche a la puerta trasera y por la mañana había dos limpios para usar. Cosa curiosa, los recogía un camión que los llevaba a una finca, para alimento de los cochinos. Cuando le conté esto a mi hijo de pocos años, me preguntó si los cerdos eran antropófagos porque se comían los restos de los lomos y las chuletas de sus hermanos. Esta costumbre estaba extendida por todo el país con la fiel colaboración de los restaurante al mantenimiento de la cabaña porcina.
Unos años más tarde se comenzó la separación de basuras en todo el país, con vistas al reciclaje.
Los restos orgánicos iban al contenedor de siempre, papeles y cartones había que dejarlos amarrados en un paquete y vidrios, plásticos, metales, madera, electrodomésticos, residuos de jardines, ramas, cortes de césped y hasta aceite de cocina o coches, había que llevarlos a un centro especial y depositarlos en su correspondiente contenedor. Los sábados y los domingos por la mañana había siempre grandes colas de coches y furgonetas para entrar al recinto donde siempre había suficiente personal para ayudar a los despistados y dirigir el tráfico.
Hay que puntualizar que todo esto era gratis. Los ayuntamientos lo pagaban del "Rate Tax" , impuesto similar al IBI, que incluía estos servicios. Quiero decir con esto que los ayuntamientos pasaban un solo recibo por casa que incluía el costo de todos los servicios que prestaban incluyendo las licencias de obras menores, y que se podía pagar anual, trimestral y mensualmente.
En España ya hacemos el mismo reciclado, mejor dicho, debemos hacerlo. Falta mucho para que los ciudadanos se conciencien de esta necesidad y como hay varios recibos, IBI, alcantarillado, recogida de basura, reciclaje y entradas de garajes, el personal se retrae y hay quien dice: "Si me cobran el reciclaje, ¿por qué tengo yo que separar las basuras. Es cuestión de educación cívica, que de momento deja mucho que desear.
Un último ejemplo: en los patios de los colegios y alguna calles limítrofes hay diariamente restos de bocadillos, papeles y bolsas vacías de patatas u otras chucherías. Lo mismo pasaba en el colegio de mis hijos en Maidenhead, hasta que el director decidió sacar cada semana a una clase a recoger toda la basura en bolsas de plástico. A los pocos meses los niños aprendieron la lección y se acostumbraron a usar las papeleras, hasta el punto de recordárselo ellos mismos a algún compañero que se olvidara de donde estaban las papeleras. ¿Sería esto posible en España?.

miércoles, 18 de noviembre de 2009

MEMORIA E HISTORIA IV






El viernes día 20 se conmemoran las muertes de dos de los personajes más discutidos y de mayor impacto en la España del siglo XX. Los dos murieron en el mismo día pero con treinta y nueve años de difencía. José Antonio Primo de Rivera, Fundador de la Falange Española, fusilado en la cárcel de Alicante en 1936 y Francisco Franco Bahamonde, Caudillo de España, en Madrid en 1975.
Dos patriotas que dedicaron su vida por España y que descansan en paz,muy cerca uno del otro en la Basilica de Cuelgamuros en el Valle de los Caidos. Hasta ahora se ha venido conmemorando ese día con una Misa a la que asistían gran número de españoles que les recuerdan. Este año, el Gobierno socialista ha suprimido las honras fúnebres basándose en la Ley de la Memoria Histórica. Pero no se da cuenta que la Memoria es algo tan pesonal que cada uno tiene la suya y la Historia es la que es y no se puede cambiar.
Yo tenía cuatro años cuando José Antonio fue fusilado, pero mi padre era Jefe Local de Falange y yo Cabo de Gastadores de los Flechas. para pasar años más tarde y despues de leer las Obras Completas de José Antonio, a la Falange, conservando el carnet fechado en 1953, fecha en la que cumplí los 21 años.
La muerte de Franco me cogió en Londres y oí la noticia en la BBC cuando conducia por la autopista camino de la oficina. Cuando llegué ya me habia llamado mi mujer para decírmelo y cuando hable con ella estaba tan emocionada como si hubiera muerto alguien muy allegado.
Aquella tarde pasé por la Embajada de España a firmar en el libro de condolencias y en la isleta de tráfico frente a ella, había un grupo de españoles bebiendo champán en celebración. Estaban controlados por dos policias, que eran suficiente para mantenerlos en su sitio, cantando y bebiendo pero sin molestar a los que entrábamos en el edificio. Yo conocí a varios de ellos y lo que no saben es que fueron grabados en las cámaras de seguridad, aunque nunca se utilizaron esas grabaciones en su contra.
Así que todavía quedamos muchos españoles que recordamos a estos dos patriotas y muchos libros, escritos, fotografias, videos, CDs y DVDs, que perdurarán para siempre por mucho que quieran quitar los nombres de las calles, las estatuas o la conmemoración de pasado mañana.
Por cierto, hace seis día se conmemoró el aniversarios de la muerte de Dolores Ibarruri, la famosa Pasionaria que empezó como socialista y terminó como comunista a sus 94 años el 12 de noviembre de 1989. Claro que posiblemente la recuerden menos españoles y que no prohiban ninguna Misa, porque estando enterrada en el Cementerio Civil de la Almudena, no creo que proceda. De todas formas también es bueno recordarla, porque también forma parte de nuestra Historia.
¡Que Dios les de el descanso eterno! A los tres.

domingo, 15 de noviembre de 2009

MEMORIA E HISTORIA III




Me contaron una vez, de fuente bien informada y totalmente creíble, que cuando un periodista americano, de cuyo nombre no puedo acordarme, le hizo una entrevista a Franco, que una de las respuestas había causado un revuelo en la derecha española e incluso en el mismo Gobierno.
El periodista preguntó al General, que siendo los españoles tan altivos, bravos, valientes e indomables, como habían demostrado a través de la historia, sería muy difícil gobernarlos.
El General, con lacónica castrense contestó: "A la hora de gobernarlos, son como corderitos."
Aquello, al parecer, sentó muy mal hasta a los propios adictos, pero al cabo de los años, hay que darle la razón. Su dictadura duró setenta años y murió de muerte natural en la cama de un hospital.
España tiene la historia más fascinante que jamás se ha escrito. Llena de invasiones, conquistas, guerras, revoluciones, dominaciones, ataques de todas clases y gobernantes buenos y malos. Y hemos luchado y hemos sobrevivido. Y luchamos contra los griegos, contra los romanos, contra los godos, descubrimos América y le dimos nuestra religión y nuestra lengua, creamos el mayor imperio que la historia ha conocido y supimos echar a los franceses y vencer a las tropas de Napoleón. Parece ser que la última victoria fue vencer al comunismo en lucha armada y no solo salvar a España, sino a Europa de la la tiranía bolchevique. Pero ahí quedó.
Con el gobierno de Zapatero nos la están metiendo doblada. Hasta un terrorista tendrá permiso para ir a un podólogo en Francia. ¿Es que no hay en España? ¿o es que tiene miedo a que le vayan a cortar el pie? De Juana alega que hay que prometerle que no se le va a torturar. ¿Es torturar a un prisionero etarra el dejarle comer gambas y beber champán en la cárcel.? Si por otra parte se deprime y se declara en huelga de hambre, dinero que nos ahorramos en comida.
Y para colmo tenemos a un par de piratas chantajeando a nuestro Gobierno, que no sabe qué hacer con el asunto, cuando se hubiera resuelto colgándolos del palo mayor, entregándolos a su país para que lo juzguen o accidentalmente matándoles el resistir el arresto. Lo que no tiene explicación es como dicen que estaban en territorio español por estar en el barco y no se pudieron arrestar a los demás, que continúan en el barco. ¿Habrá más mentiras del Gobierno o De la Vega asumirá todas las responsabilidades?
¿Cuantas bofetadas más tendremos que soportar antes de reaccionar como hemos hecho a lo largo de nuestra historia?


lunes, 9 de noviembre de 2009

EMIGRACIÓN







España, que dio motivos para una masiva emigración a los países más desarrollados de Europa en los años 50 y 60, se ha convertido en el primer receptor de inmigrantes de otros países, sobre todo de África, Sur América y países del este de Europa. La mayoría de estos últimos son ciudadanos comunitarios, pero los demás no lo son y el Gobierno se lo ha puesto tan fácil, que cada vez son más y mayor el número de víctimas, en afán de cruzar el mar y todavía mayor el número de ilegales que entran y permanecen en nuestro país con la tragedia de no encontrar trabajo, y si lo encuentran es en precarias condiciones, lo que conduce a la pobreza, la prostitución y el crimen más o menos organizado.
¿Soluciones? Las hay, pero es el Gobierno el que tiene la obligación de promulgar una Ley de Inmigración, que evite la doble tragedia de la víctimas que no llegan y de los ilegales que llegan.
Yo he sido emigrante y conozco bastante del tema que he vivido durante treinta y cuatro años.
Pero no puede quejarme porque tuve mucha suerte desde la llegada al Reino Unido en Octubre de 1962. La entrada de posibles inmigrantes estaba muy restringida porque el Reino Unido ya tenía a los de países de la Comumwell y se estaba llenando el país de indios y paquistaníes. Como consecuencia, a todo el que no tuviera papeles en regla, es decir permiso de trabajo concedido por el Home Office o Ministerio del Interior, automáticamente le negaban la entrada y tenían que volver por donde habían venido.
Yo llegué en Iberia, vestido con traje y corbata y portando un maletín y una maleta que no iba amarrada con cuerdas; no tenía permiso de trabajo, pero llevaba mi pasaporte emitido un par años antes y en el que aparecían varios visados de entrada y salida de Francia, Portugal y Marruecos y además decía que mi profesión era industrial. Dije, me defendía lo suficiente en inglés, que iba en viaje de negocios y no sabía cuanto tiempo estaría y al agente de inmigración le pareció todo correcto y me puso un sello de entrada con una validez de tres meses de estancia.
Me instalé aquella noche en el Hotel Strand, a dos pasos de Trasfalgar Square y tres de Picadilly Circus, y al día siguiente empecé a buscar a los amigos y amigas que conocía. Pepita Seijo, mi prima Encarna Jimenez, Gabriel un amigo de Sevilla y Lady Kell con la que mi hermana había estado los dos años anteriores como compañía. Enseguida me ayudaron a encontrar un "bed siting" en Fulland Road y desde allí empecé a buscar trabajo. Los dos primeros por muy poco tiempo porque me hacían trabajar de sol a sol, aunque en Londres casi siempre estaba nublado, con muy mala acomodación y muy poco dinero.
Un mes más tarde y gracias a Gabriel, me dieron un puesto en la cocina del restaurante donde él trabajaba fregando platos, un edificio del siglo XV en Coockham en el condado de Berkshire con el bonito nombre de Bel and the Dragon. El director, un italiano muy agradable del que guardo un gratísimo recuerdo, se encargó de pedirme los correspondientes permisos que me fueron concedidos para hostelería y así empezó una vida en el Reino Unido, muy larga de contar, pero que me hizo tomarle cariño al país, no tanto como a España, pero lo suficiente para que siempre lo recuerde. A los cuatro años el Home Office me concedió el permiso de residencia, lo que quería decir que podía trabajar sin más permiso, y prácticamente vivir como un británico, excepto que no tenía derecho a voto ni a formar parte de un jurado. Gracias a ello nunca me sentí responsable de ningún gobierno ni de una condena a un inocente. Ya me había casado con una galesa de pelo negro y muy guapa, mujer extraordinaria que me ha hecho muy feliz durante 45 años y espero que sea por algunos más. Teníamos un hijo y esperábamos otro y comencé otra vida con otro trabajo mejor en una compañía española de importación de fruta. Con frutas estuve hasta mi jubilación.
Mi hermano Paco no tuvo la misma suerte en su primer intento. Llegó en barco con nuestra prima Encarna que tenía permiso de residencia, los separaron y el oficial de inmigración se figuró que iba a intentar buscar un trabajo y le negó la entrada. Se tuvo que que volver a Sevilla con el dinero justo y, como siempre recuerda con nostalgia, comiendo a base de bocadillos de mortadela. Entonces empezamos a arreglar papeles, el director de un hotel donde yo había trabajado se encargó de todo y unos meses más tarde, mi hermano pudo volver al Reino Unido, con todos en regla, para permanecer allá hasta su jubilación el pasado mes de agosto.
Yo creo que la emigración puede ser una cosa positiva y necesaria, tanto para el país de origen como para el de recepción. Pero creo que debe estar estrictamente regulada para evitar las tragedia de las pateras, de las mafias y de los indeseables.
Ya es hora de que el Gobierno tome medidas, cuanto antes mejor, promulgando una ley estricta y justa de acuerdo con las normativa europeas y sin echarle la culpa del caos existente al Partido Popular. Hoy he oído en la radio de alguien, no llegué a oír el nombre, había asegurado que el problema del atunero Alakrana era culpa del Partido Popular. ¿También de que el Madrid perdiera con el Móstoles?