lunes, 19 de febrero de 2018

OLÉ POR MARTA

Los ingleses usan como grito de homenaje o felicitación a algún personaje destacado, el conocido Hip, Hip, Hip, Hooray, creo que lo habrán visto y oído en alguna película. Yo digo hoy: Olé Olé,Olé, y viva la madre que te parió, por Marta Sanchez.
Nuestra internacional cantante que, como Lola Flores, Julio Iglesias y algunos más, ha promocionado por todo el mundo lo que ahora se llama la Marca España. Pero no contenta con eso, ha vuelto a España a dar una clara muestra de lo que se llama patriotismo, cantando nuestro Himno nada menos que en el Teatro de la Zarzuela abarrotadode un público entusiasmado, con una original letra compuesta por ella misma.
¿Cuantas letras van ya? Que yo recuerde la primera fue de Eduardo
Marquina, ( 1927) en tiempos del Rey Alfonso XII y la segunda de José María Pemán, (1928) por encargo de Miguel Primo de Rivera, que fue alterada en la Guerra Incivil, no se sabe muy bien si por iniciativa del propio Pemán o por imposición del General Franco. Fue la misma solo con el cambio de tres palabras. Se cambió "alzad la frente·" por "alzad el brazo" (saludo romano considerado como facista) y las palabras "los yunques y las ruedas" por "el yunque y las flechas" (de la Y y la F del escudo adoptado de los Reyes Católicos, Ysabel y Fernado), porque recordaba el escudo de la Falange EspañolaNo gustó a la izquierda. Fue suficientes para prohibirla, por "franquista, cuando lo que deberían haber hecho hubiera sido volver al original, que no se mete en política, sino que se limita a cantar las glorias de España de las todos los españoles debemos estar orgullosos.
Los británicos cantan orgullosos su National Anthem, que ensalza la monarquía más que a su patria, comenzando por "God save the Queen". Tienen suerte porque lo mismo da que sea Queen o King; la rima es la misma y no habría que modificar nada si cambia el sexo del monarca.
Desde entonces nuestro Himno no tiene letra, cuando los países de nuestro entorno, y muchos más del mundo, si la tienen y sus habitante se sienten orgullosos de cantarla, no solo en actos oficiales, sino en competiciones deportivas, con orgullo, con la mano en el pecho, con entusiasmo y sentimientos, mientras los nuestros, cuando suena el himno, no saben qué hacer o lo tararean imitando la música. Nunca he comprendido qué tiene esa letra que pueda representar el franquismo para ofender a la izquierda.
Chapeau, olé y gracias a Marta Sánchez por su españolismo, su valentía y su acierto cantando "a su manera", usando "su libertad de expesión" y dándonos a todos los españoles la oportunidad de tener por fin una letra para nuestro Himno Nacional.
Creo que después de dos o tres fallidos intentos, que últimamente han sido rechazado, deberíamos aceptar esta versión, que ya ha llegado a todo los hogares, porque las redes sociales ya han difundido, en noticias y vídeos, su actuación y toda España ha tenido la oportunidad de  verla y escucharla. Espero que le den su aprobado. Si hay que firmar a su favor, cuenten con la mía.
N.B. He intentado subir el vídeo, pero mi inexperiencia en estas cosas no me lo ha permitido. Espero que puedan verlo, pero sobre todo, espero que les guste y aprendan la letra para que la cantemos todos juntos y unidos.

miércoles, 14 de febrero de 2018

DOBLE VARA DE MEDIR

Cristina Cifuentes, Presidenta de la Comunidad de Madrid, en el programa de anoche en 24Horas, mencionó la doble vara de medir que utiliza la izquierda española para automedirse y para medir al Partido Popular.
Francisco Granado, ex Consejero de Presidencia, Justicia e Interior de la Comunidad de Madrid y ex secretario general del PP-Madrid declaró voluntariamente para acusar a Esperanza Aguirre e Ignacio Gonzalez y también involucrar a Cristina Cifuentes por la financiación ilegal de Partido Pupular de Madrid. Todo para tratar de extender la propia corrupción en el llamado caso Púnica en que está implicado, digamos como "presunto", ya que después de pagar 400,000€ como fianza para salir de su larga vacaciones en la cárcel, alguna seria responsabilidad debe tener. Es vergonzoso que para tratar de defenderse, acuse e involucre a sus ex compañeros de partido sin ni siquiera aportar la más mínima prueba. Puede que ahora trabaje para la oposición del Partido Popular, a favor de alguien que le haya pagado la fianza, porque sacar casi medio millón de euros después del millón incautado cuando lo descubrieron en el ático de su casa, cabe dudar de su procedencia.
El mismo día, otro Francisco de apellido Guerrero, comparece en el juicio, ya longevo y lento, de los EREs andaluces y no solo se niega a declarar contra sus compañeros Chaves y Griñan, sino que trata de exculparlos de toda responsabilidad. También está en libertad bajo fianza, cuya cuantía desconozco así cómo y de dónde salió el dinero, ya que después del gastado con su chófer en fiestas y cocaína, a razón de 25,000€ la "convidá", no reo que le quedara mucho disponible. 
Cistina Cifuentes defendió anoche en público televisivo su postura en el caso, habló muy claro de la diferente vara de medir, que los partidos políticos y los medios de comunicación usan para medir al 
PP y al resto de los partidos y aseguró que tomará todas las acciones civiles y penales que correspondan por el cúmulo de las falsedades contra su persona. Anunció que ya tiene abogado privado que pagará de su propio bolsillo, sin mencionar la sospecha de que sea la Junta de Andalucía la que pague lo abogados de la defensa de los cargos implicados en los EREs. Y digo "sospecha", porque algo habrá cuando la Junta todavía no ha contestado a la pregunta de la Fiscalía sobre el caso.
¿Hay o no hay diferentes varas de medir? Lo españoles nos estamos olvidando del Artículo 14 de nuetra Constitución que dice que somos todos iguales ante la Ley, porque no es lo mismo ser hombre o mujer, católico o musulmán,  catalán o andaluz, de derechas o de izquierdas, peperos o sociatas....porque por mucho que los jueces se afanen, cuando lleguen a una conclusión ya han sido juzgados y condenados por los medios y el público en general. Y los que resultan inocentes, ¿cómo se les restituye la mediática condena?
Otro día habrá que escribir sobre la diferente vara de medir a los hombres y a las mujeres.

viernes, 9 de febrero de 2018

LAS LENGUAS

Todo empezó con la Torre de Babel. Cuenta el Génesis 11 : 1 - 9, cómo hasta entonces, los hombres (en aquella época no había que decir "hombres y mujeres) hablaban todos la misma lengua. Unos habitantes asentados en la región de Sinar, entre los ríos Tigris y Eúfrates en Mesopotamia, inventaron el ladrillo, del que tanto se habló durante la crisis del idem. Decidieron construir una torre tan alta que llegara al cielo. Al Señor no le gustó la prepotencia de aquella gente y los confundió haciéndoles que hablaran distintos idiomas, con lo que llegaron a confundirse y separarse. De ahí sacó Napoleón su teoría de "Divide y vencerás".
Por supuesto, la torre no se terminó y los hombres se esparcieron por todo el mundo, cada uno con su idioma, como consecuencia de la primera crisis del ladrillo. La última conocida también ha tenido funestas consecuencias y también ha dividido a los hombres y a las mujeres, a los empresarios y los banqueros y a los constructores y los albañiles.
No tengo la menor idea (y no pienso perder el tiempo buscando) de cuantas lenguas hay en el mundo. Yo hablo dos, las dos más importantes y chapurreo  otras tres lo suficiente para llegar a los sitios sin perderme y sin morirme de hambre. Conocí a un holandés que hablaba doce y a un ministro inglés que hablaba seis. Pero es bien conocido que con español e inglés, como dice mi amigo Gracián, "se pué í a tos laos".
Es evidente la necesidad de hablar al menos, dos idiomas y esa fue la idea de Zamenhof publicada en 1887, para que todos los humanos hablaran su propia lengua y una internacional llamada Esperanto. Aunque alrededor de dos millones de personas llegaron a hablarla, la idea no cuajó y actualmente hay mucha gente que ni siquiera ha oído hablar del Esperanto.
El español y el inglés luchan por ser la segunda lengua en la que el mundo pueda entenderse, conservando la suya propia. Y el español va lentamente ganando terreno a pesar de que los españoles no ponemos el empeño que ponen los ingleses en defender la suya. Los españoles damos facilidades a los extranjeros para entendernos con cuatro palabras y muchas gestos. Lo ingleses exigen que se les hable en su idioma y bien pronunciado. Me explico.
El miércoles vi en la tele el partido en el Sánchez Pizjuan que le dio al Sevilla el pase a la final de la Copa del Rey. Me gustaría que mi equipo se llevara la Copa, para que ningún fan separatista pueda pitar al Himno Nacional ni algún jugador del Barcelona se arranque la medalla y la tire con rabia.
Con el campo, hasta la bandera como en las corridas de Curro, había gran cantidad de anuncios en la vallas laterales. Me llamó la atención la cantidad de palabras inglesas comparadas con las españolas. Lean: Bet 365, Since 1890, Play WSOP, Cordiality, Dictate, Catering y alguna más que se me escapara. En español  solo: Coca Cola, Seat y Cruzcampo. Si el Sevilla ganó por dos a cero, la lengua inglesa ganó por seis a tres. En mi única visita al Estadio de Wembley no vi ningún anuncio en español a pesar que era un England-Spain. Hay que espabilarse, que camarón que se duerme, se lo lleva la corriente.
Deberíamos poner más interés en defender y promulgar nuestra lengua con el mismo interés que los nacionalistas defienden el vascuence, el catalán o el gallego. Ponen tanto interés que se pasan.
Acabo de leer una palabras de la Ministra de Sanidad Dolors Montserrat, catalana normal, que dice: "Es dantesco que se exija hablar catalán a los sanitarios en Baleares". Tendría sentido si le exigieran alemán, inglés, francés o ruso para entender a los turistas, porque los españoles en Baleares, deben saber español.

miércoles, 7 de febrero de 2018

TENGO FRÍO

¿Frío has dicho?. /  Eso me espanta, / eso me inquieta./ No llevarás camieta. / Toma esta manta. Eso le dijo Don Mendo a Magdalena, en la famosa obra de Muñoz Seca, La Venganza de Don Mendo. Don Pedro conservó su sentido del humor hasta el último momento de su vida. Se cuenta su famosa despedida a sus carceleros y a los soldados que le fusilaron en Paracuello del Jarama el 28 de noviembre de 1936: Podéis quitarme la hacienda, mis tierras, mi riqueza, incluso podéis quitarme, como vais a hacer, la vida, pero hay una cosa que no me podéis quitar.....y es el miedo que tengo. A los 57 años de edad, casado y con nueve hijos, debe ser muy duro dejar la vida por el solo hecho de ser de derechas, católico, escritor y autor de teatro.
Pues resulta que yo tengo frío y miedo. Frío porque lo hace, mi PC lleva dos mañanas avisándome de heladas en Higuera de la Sierra, y si no hiela es porque no hay agua, pero al menos hace frío. Y aunque las chimeneas funcionan y dan calor, hay habitaciones de las casas que nada tienen que envidiar al frigorífico. Y eso que no estamos en las áreas marcadas en los mapas como alerta, que las hay de más colores que la bandera gay. Ayer hablaban de trescientas carreteras cortadas, miles de niños sin colegio, insuficientes quitanieves, caos en Barajas con centenares de vuelos cancelados... y hasta ahora no le han echado la culpa a Rajoy. Como tampoco se la han echado a Putin por las nevadas en Rusia o a Trump por los temporales en EE.UU. Parece que vamos aprendiendo a diferenciar la política de los fenómenos naturales.
También tengo miedo, porque el problema de Cataluña pone en peligro, no solo la unidad de España y de Europa, sino la recuperación, lenta pero constante, de la crisis pasada. Aquella que Zapatero no quería ver, como la izquierda de ahora tampoco quiere ver la recuperación. Y es que nos falta mucho por aprender. Fundamentalmente, que hay cosas que nos separan, pero hay también cosas que nos unen y que la oposición y el gobierno no son enemigos, sino adversarios. Y lo que es más importante, la separación de poderes, parece que está funcionando. Pero todavía hay radicales, algunos de derechas y otros de izquierda, que están deseando que Rajoy mande los tanques a Cataluña o envíe a un agente 007 a darle un par de tiros al  nuevo residente en Waterloo, que se cree presidente de la República Catalana y que ni siquiera sabe que allí perdió Napoleón la batalla contra Wellington. Está  derrotado totalmente, no por Rajoy, sino por la Justicia Española.

sábado, 3 de febrero de 2018

EL CID

Anoche, como todas las noches, después de mi cena de bocata (así se dice ahora) y caldo riojano, conecté con 13tv, en busca de mis programas favoritos, "El Casccabel" o "La Marimorena" que nunca puedo ver sin problema a pesar de sintonizar constantemente dicho canal. Patricia decía que era sabotaje de los socialistas, por ser una cadena de derechas. Yo no se si son los socialistas, los comunistas, los pedemistas, Puigdemond, Putin o Tramp, pero lo cierto que todas las noches me tengo que conformar con los debate en "24 horas".
Sorpresa. La 13tv estaba transmitiendo esa vieja y no por eso actual y magnífica película titulada El Cid. No lo dudé, me serví una generosa ración de whisky para que me durara toda la película, ajusté al mínimo de calor el control de la chimenea y me apoltroné en mi butaca dispuesto a no perder detalle. Me pasé de las doce, mi hora habitual de irme a la cama y disfruté hasta la una en que acabó. Me tentó la película que anunciaron a continuación, "Gigante", con nada menos que Elizabeth Taylor, una de mis actrices preferidas, y Rod Hudsom, que a pesar de sus tendencias, era un buen actor. Pero me asustó otras casi tres horas, había calculado muy bien el whisky y  apagué antes de que la Taylor apareciera en la pantalla.
No recuerdo cuantas veces he visto El Cid, pero lo que si recuerdo es la primera vez. Fue en el Motropol de Londres en 1962 poco después de mi llegada al Reino Unido en septiembre de ese año.Se había estrenado en diciembre de 1961 y unas semanas más tarde en el Capitol de Madrid y en el resto del mundo, con un éxito mas que merecido. La vi tres veces en inglés, dos veces con Patricia que era una convencida "fun" de los artistas, y el resto en español. En versión original tiene el atractivo añadido del sonido de la voz de los interpretes. 
Lo que es evidente es que cada vez que la veo, se sacan nuevas e importantes conclusiones, que no han perdido actualidad. La vida de un  guerrero que la da por la Patria. Eso de la Patria puede que suene a franquismo, pero a pesar de eso, para mi sigue vigente, aunque hayan quitado de los cuarteles de la Guardia Civil, el viejo cartel de "Todo por la Patria" y hasta la Cruz de Callosa del Segura, erigida en memoria de "Caídos por Dios y por la Patria".
Don Rodrigo Diaz de Vivar, nos dio unas magistrales lecciones de lealtad a España y a su Rey, de su acatamiento de las Leyes, de su respeto al enemigo, del cumplimiento de compromisos con aliados árabes, de su valentía y nobleza en la contienda, que deberíamos aprender para estos agitados tiempos. Vamos que deberían reestrenar la película en Cataluña, para dar una lección a los separatistas. A lo mejor aprenden algo.
Pero vamos a cambiar de tema. Ya hubo en Sevilla un conato de quitar la estatua del Cid, porque podía ofender a los moros. ¿Qué le parece?. A mi me ha recordado una anécdota de mi hermana de una vez que en la calle San Fernando, junto a la Univeridad (Antes fábrica de Tabacos), una turista le preguntó donde estaba la estatua de Don Rodrigo. Mi hermana como todos los sevillano, siempre la conocido por "la estatua del Cid" y le contestó que no sabía. Después se acordó y todavía se avergüenza de qué pensaría la turista al llegar a la Pasarela, mirar a la derecha y encontrar la famosa estatua de  Don Rodrigo sobre Babieca.
Del final del rodaje, que se realizó en trece lugares de España, en Roma y en la Playa  de Bamburg en Inglaterra, contaban que se había celebrado un banquete con todo el personal que había intervenido en el rodaje. Menéndez Pidal, que había aconsejado al director sobre la autenticidad histórica, estaba sentado al lado de Sofía Loren. Esta comentó el calor que hacia en España, a lo que Don Ramón le contestó que el verano era así, que no había aire acondicionado en aquel local y que la sopa estaba muy cerca de su pecho. Verdad o mentira, tiene gracia viniendo de un señor tan serio, como dicen que era Don Ramón. Pero tenía mucha razón.
Los que no hayan visto la película, deberían verla o al meno leer el "Cantar del mio Cid", que también se pueden aprender mucho.