miércoles, 14 de septiembre de 2016

CASUALIDADES CURIOSAS

Acabo de leer en ABC digital dos esquelas que me han llamado la atención. Los que tenemos cierta edad siempre miramos las esquelas, no como aquel que esperaba ver la suya, sino para comprobar si tenemos que asistir al sepelio de algún amigo. Mi hermano José María, más adicto al ABC de papel, dice que siempre lo abre por las páginas finales.
Al contrario de aquel que compraba el periódico, miraba la primera página y lo tiraba a la papelera. El kioskero extrañado le preguntó un día por qué hacia eso y el tío contestó que estaba esperando una mortuoria. Entonces le aclaró que esas venían en las páginas finales. El tío contestó que la que el esperaba, vendría en la portada. Y así fue, con la triste foto de Arias Navarro anunciandolo.
Pues hoy, en las páginas adecuadas, aparecen dos esquelas idénticas, solo que una es de una señora y la otra de un señor, los dos con los mismos apellidos. Menos los nombres de pila, todo lo demás es igual, lo que hace pensar que son dos hermanos fallecidos en el mismo día. ¿Accidente o pura casualidad? That is the question.
La muerte que anunció Arias Navarro el 20 de noviembre de 1975, que no fue por accidente sino natural, coincidió, con diferencia de 39 años con la de José Antonio Primo de Rivera, que tampoco fue por accidente, sino por orden expresa de Stalin al Gobierno de la II República Española.
Los dos grandes escritores de los dos grandes Imperios que fueron España e Inglaterra, Cervantes y Shakespeare, no murieron el mismo día, sino el mismo año del que, en este, se cumple el Cuarto Centenario. El Manco de Lepanto, a pesar de las guerra, la prisión y las penalidades, había nacido antes y llegó a los 69 años. Quizás la dieta mediterránea le ayudó. Sin embargo el Bardo de Avon solo llegó a los 52 años, posiblemente como consecuencia de las carnes asadas y las pocas verduras de los ingleses.
Otra curiosa casualidad de muertes, ocurrió en mi familia. Mi madre, que era la mayor de los cuatro de la familia Mantero Franco,  tenía dos hermanas mellizas, Carmen e Isabel y un hermano, Marcos, que era el más joven.
Carmen la mayor de las mellizas, murió el 29 de julio de 1988 a los ochenta años de edad. Su hermana Isabel, que ya estaba enferma, no se enteró del óbito porque murió cuatro días más tarde, el 2 de agosto y mi madre que también estaba enferma murió, sin enterarse de la muerte de la segunda, el día 3 de agosto, a la vez que se enterraba Isabel. Creo que fui el primero en enterarme, ya que mi hermana que estaba sola con ella, al estar el resto de la familia en el cementerio y mi hermano Paco y yo en el Reino Unido, me llamó para darnos la triste noticia. Tres hermanas, que habían vivido muy unidas y en sus últimos años en tres pisos de la misma casa, fallecidas las tres dentro de la misma semana, le pareció tan increíble al párroco de la Iglesia del Porvenir, que nos contaba mi hermana, que se le escapó el comentario: "No me lo puedo creer", mientras le daba la Extrema Unción a la tercera. Antecedente del comentario que hacía la familia una vez superado los primeros días de triste dolor: "Que cara van a poner las tres cuando se encuentren allá arriba".

martes, 13 de septiembre de 2016

DOS FLECHAS

Los Flechas eran las juventudes de Falange Española, fundada por José Antonio Primo de Rivera como partido político en 1933, que en 1934 se unió a la Juntas de Ofensivas Nacional Sindicalistas, fundada por Onésimo Redondo y Ramiro Ledesma Ramos, para convertirse en Falange Española y de la JONS.
Otra relevante organización juvenil eran los Pelayos, de la Comunión Tradicionalista Carlista, también conocidos como Requetés.
Durante la Guerra Civil, ambas organizaciones existieron en nuestro pueblo y tenían sus correspondiente sedes, los primeros en la casa que es ahora de la familia Guijarro Rincón y los segundos en la casa que había antes de la que hoy es de la familia Martín Cubero. No existía ninguna rivalidad entre ambas organizaciones, había una conocida familia con cuatro hijos varones, de los que tres eran Pelayos y uno era Flecha. Pero el General Franco, en plena Guerra, el 19 de abril de 1937 y visto la valiosa ayuda que tanto FE, como los Requetés estaban prestando a las fuerzas del Ejército, decretó la Unificación de ambos partidos para crear la Falange Española Tradicionalista y de la Jons.
Entonces fueron llamados Flechas y Pelayos y se adoptó el uniforme azul de los flechas, cambiando el gorro, por la roja boina de los pelayos y usando las banderas de ambas organizaciones junto a la roja y gualda de España. Pero en Higuera, pueblo natal del entonces Secretario del la Comunión Tradicionalista, Don Manuel Fal Conde, se creó un grave problema. Don Manuel, firme en sus ideas carlistas-tradicionalistas no aceptó la Unificación. Aquello no le gustó a Franco y fue perseguido, estando a punto de ser ejecutado, siendo deportado a Portugal y vigilado estrechamente durante años por la policía. Todavía muchos de mi edad recordamos los policías que venían a pasar el  verano vigilado a Don Manuel y los que le vigilaban en Sevilla en su casa de la calle Albareda.
La  estrecha amistad de años de Don Manuel y mi padre, que era el Jefe Local de Falange,  y si acató el decreto de Unificación, se rompió por completo, aunque los hijos de ambos no entendíamos el porqué y seguimos siendo amigos con una amistad sincera que todavía perdura. Don Manuel y mi padre olvidaron las diferencias políticas y poco antes de la muerte de mi padre volvieron a ser los amigos de siempre.
Los Flechas y los Pelayos juntos, utilizábamos el cuartel de los primeros, y desfilábamos cada domingo desde el cuartel a la Iglesia para oír Misa y después formar delante de la Cruz de los Caídos, que estaba frente al Ayuntamiento, donde ahora se ubica el busto de Sebastián Santos, para rezar un responso y cantar el Cara al Sol.
En la foto que han visto arriba, ante la verja que cerraba el antiguo cementerio, después jardin y ahora conocido como el Paseo Oscuro, hay dos flechas. Uno soy yo con poco menos de cinco años. Todavía se usaba el gorro que a partir de la Unificación en 1937 se cambió por la boina roja y yo había nacido en el 32. El otro es el perro, que realmente iba a ser el protagonista de este artículo, pero que por el deseo de explicar las circunstancias que muchos de mis paisanos no saben, lo he dejado para el final.
El perro, de nombre Flecha, fue la mascota de la organización, algo así como la cabra de la Legión. Lo había encontrado mi padre a los pocos días de haber sido liberado el pueblo por las tropas nacionales, solo y abandonado por la calle y a sabienda de que no pertenecía a ningún vecino, le llamó con un silbido amistoso. El perro acudió moviendo la cola y le siguió hasta casa, donde recibió algo de alimento, que por las apariencias, no había recibido en varios días. Con nosotros se quedó, vivió al menos siete años y con nosotros murió.
La primera vez que oyó la corneta que nos llamaba a los flechas al cuartel, salió corriendo y se presentó a filas. Se hizo amigo de todos y nos acompañó hasta la puerta de la Iglesia, donde esperó hasta que, terminada la Misa, volvimos a desfilar hasta la Cruz de los Caídos. Marchaba en fila con nosotros, delante de las banderas y detrás de los gastadores que abrían paso. Mientras se rezaba el responso y se cantaba el Himno permanecía quieto y firme como todos los demás. Como se sabe, aunque algunos quizás no lo sepan, al final del Himno se daban los rituales gritos de España Una, España Grande, España Libre, Viva Franco y Arriba España, que se contestaba por los flechas y el público en general. La sorpresa fue el día que el perro coreó con un potente ladrido, el grito de los asistentes. El hecho corrió de boca en boca y hubo gente que, por simple curiosidad, asistía al espectáculo del perro patriota.
Su paciencia con los niños era tal que jugaba con todos, se dejaba acariciar, empujar, montar por los más pequeños, acudía al trapo como si fuera un becerro y hasta dejaba que le tiraran del rabo. Solo cuando se cansaba o se le hostigaba demasiado, abría los dientes con un gruñido como diciendo ¡basta ya!.
Los flechas hacíamos instrucción militar en la plaza de toros a las órdenes del maestro Don José Arauz a la que acudía también el Flecha. Un día que uno de ellos se estaba portando mal, Don José se fue hasta él con intenciones de darle un tortazo. El Flecha se interpuso entre el niño y el instructor y con su gruñido impidió el pretendido castigo. Yo que estaba presente tuve que sujetar al Flecha, que siempre me obedecía y, a partir de ese día, cada vez que veía a Don José, le saludaba con un gruñido y este le tenía tanto respeto que, si alguna vez venía a mi casa, preguntaba si estaba el perro y no entraba hasta que le decíamos que estaba en el patio.
Iba con mi padre a todos lados, a la fábrica, al casino, al ayuntamiento y si no podía entrar, le esperaba pacientemente fuera. También le acompañaba en el coche, si viajaba solo, y una vez que lo dejó en casa, se escapó, corrió detrás, le alcanzó y saltó por la ventana para acomodarse en el asiento trasero. Tenía tal sentido, que podía oír la bocina del coche desde la distancia y avisarnos a la familia cuando lo sentía cerca.
Mi hermana y yo asistíamos a la escuela de párvulos de Doña Urbana que estaba en la casa de al lado de la que hoy es de mi hermano José María. Flecha nos acompañaba y se volvía solo a la Caldera para echarse en un rincón de la oficina de mi padre. La Caldera, como se conoce todavía, era lo que hoy es el Centro de los Jóvenes o Guadalinfo y entonces la fábrica de aguardiente. Allí esperaba toda la mañana y cuando el reloj de la Iglesia daba la campanada de la una, corría a esperarnos y cuando salíamos, volvía a avisar a nuestro padre de que ya llegábamos y regresaba hacia nosotros para acompañarnos en el último tramo. Pasábamos a ver a nuestro padre e irnos para casa y Flecha nos acompañaba todo el camino hasta ella y volvía solo, para seguir al lado de su amo. Nunca pudimos entender cómo un perro podía saber cual era la campanada de la una, sin equivocarse con las doce y medía o la una y media. 
Solo tenía un defecto. No le gustaban los gatos y era un experto en acorralarlos, enfrentarlos cuando estos arqueaban el lomo y sacaban las uñas y esperar a que intentaran correr, en cuyo momento saltaba sobre ellos, los agarraba por el cuello, los sacudía y los dejaba muertos en el acto. Eso si, a los varios gatos que había en casa los respetaba, solo los echaba de la cocina o de la cochera donde el dormía y nunca mató a ninguno.
Tenía la mala costumbre de seguir y ladrar a los coches. Se decía que era porque los coches llevan el "gato" con el que se levantaban las ruedas para arreglar los pinchazos. Esto le costó la vida.
Estaba yo, ya con doce años, estudiando en Sevilla y viviendo en casa de mi abuela materna y venía al pueblo solo en las vacaciones de Navidad, Semana Santa y las de verano. Algunas veces iba o volvia con mi padre, pero otras lo hacía en el autobús de Casal solo, recomendado por mi padre al chofer de siempre, llamado Varela, que en la obligatoria parada en Valdeflores, me llevaba con él a la cocina de las Niñas de la Venta, para que tomara un refresco o un vaso de leche caliente en invierno. Esperando el autobús a la puerta del Bar Carmona con mis padres y como siempre el Flecha, vió este un coche aparecer en dirección a Sevilla y salió corriendo por la bajada a la carretera, sin ver que un camión venía en dirección contraria. Cayó ante las doble ruedas traseras que le pasaron por encima, dejándolo moribundo en la cuneta. Nunca olvidé la triste y última mirada del compañero y amigo que nos acompañó durante toda nuestra niñez. Creo que fuí llorando desconsoladamente las dos hora que duraba el viaje a Sevilla.
Y usted, estimado lector o lectora, dirá: ¿A qué vienen estos personales recuerdos de la niñez?. Pues viene a que cuando vamos para viejo, o ya hemos llegado, se recuerdan todas estas cosas de nuestra vida.
 Y además porque estoy hasta los mismísimos de escribir sobre la desastrosa situación política a la que nos ha llevado Míster No.

viernes, 9 de septiembre de 2016

COMIENZA LA CAMPAÑA ELECTORAL

No se asuste todavía, que no se trata de las terceras elecciones generales de este año. Se trata de las Autonómicas de Galicia y el País Vasco. Y el resultado de la estimación de votos del CIS que aparece en la portada de ABC, edición de Madrid no puede ser más desastrosa para el partido de El Guapo. Como dicen que "a la tercera va la vencida", a lo mejor tenemos suerte y el próximo día 25 por la noche, si se confirma el tercer descalabro de PSOE, el señor Sánchez tiene la sensatez y la vergüenza política de dimitir.
Es curioso, otra vez, la discrepancia de portadas entre el ABC Nacional y el de Sevilla. Cuando el primero muestra el resultado de la citada encuesta, el segundo muestra a Farruquito y José de la Tomasa, seguidos de muchas mujeres, a cual más guapa, bailando por bulerias en la Plaza del Triunfo como prólogo de la Bienal. Y es que los andaluces semos así. Que el cabo de no haber conocido más Gobierno que el de los socialistas, no levantamos cabeza. 
Perdone el "semos" que se me ha escapado por una anécdota que le pasó a mi tío Francisco, hermano de mi padre, cuando entre los dos dirigían la fábrica de aguardiente. Estaba mi tío dándole una bronca a un buen empleado, aunque demasiado borrachín, cuando este, algo arrepentido se disculpó con: "Don Francisco, usted me perdone. Es que los borrachos semos mu desgracio". Mi tío, que era un buen cultivador del buen lenguaje, le corrigió con un " se dice, somos muy desgraciados". La respuesta fue de antología. "¿Usted también?" Mi tío murió en 1947, pero la anécdota la sigue recordando toda la familia que, por supuesto, sabemos que el tío Francisco nunca llegó a emborracharse, pues a pesar de ser un buen catador del aguardiente, solo necesitaba olerlo y mojarse los labios.
Pero a lo que iba, que la memoria, unas veces me falla y otras se me va por los cerros de Úbeda o la sierra de Santa Bárbara, que la tengo al lado. La estimación de votos del CIS en el País Vasco muestran como ganador al PNV, pero tendría que formar gobierno con EH-Bildu o con Podemos. El PSOE y el PP, con 8 escaños previsibles cada uno, no contarían para nada. Pero lo peor es que entre los pro-etarras y los radicales comunistas, podrían desbancar al PNV, a menos que el PP y el PSOE le ayudaran. O sea, una gran coalición imposible como la de PP, PSOE y Ciudadanos que siempre ha propuesto Rajoy para formar gobierno. ¡Pobres vascos!.
Los gallegos lo tienen mejor. Es previsible la mayoría absoluta del PP que acabaría con el problema de pactos antinatura. Pero cuidado, En Marea y el PSOE más el BNG, casi igualarían al PP. Pero los gallegos saben lo que necesitan y estoy seguro de que no habrá sorpresas desagradables. Ya es notorio que En Marea (marca blanca de Podemos) haya sustituido al Bloque Nacionalista.
Esta noche comienza la campaña electoral y tanto gallegos como vascos podrán expresar su voto. Espero que sepan lo que les conviene a ambos y respeten el resultado. Pedro el Guapo debe estar un poco nervioso. O mucho.
Y mientras tanto, España, en funciones, sigue funcionando por mucho que la izquierda no quiera reconocerlo. Crecemos más que la media europea y más que Alemania, pero quieren derogar todo lo legislado, en vez de mejorarlo, que todo puede ser mejorado, pero sin ofrecer una alternativa fiable. Si llegamo a unas terceras elecciones generales, la mejor solución sería una mayoría absoluta del Partido Popular. Que vayan tomando nota los que pongan España por delante de los partidos.

martes, 6 de septiembre de 2016

LA CALÓ

Azaña, Presidente de la II República con militares rusos
Así es como llamamos los andaluces a esas temperaturas que nos abrasan en el verano. Que no viene de "calar", que eso ocurre en el invierno solo cuando llueve, sino de "calor". Me decía un inglés que hablaba español, que con el sistema democrático, los españoles estábamos divididos por las lenguas, "los gallegos, el galego, los vascos, el euskara, los catalanes, el catalá y los andaluces, medio español". El otro medio nos lo comemos.
Acabo de leer que Sevilla alcanzó ayer los 44,5 grados. Supongo que es la temperatura oficial que suministra nuestro Servicio Meteorológico, que no tiene nada que ver con los termómetros que nuestro Ayuntamiento tiene instalado en la ciudad, que tanto en la Macarena, como en la rotonda del Cid, seguro que marcaron tres o más grados. Hace más de sesenta y cinco años, cuando hacía el servicio militar en el aeropuerto de San Pablo, dábamos el parte meteorológico a la radio y a la prensa una vez al día, por la tarde para publicarlo en las noticias de la noche o en la prensa de la mañana. Siempre había alguien que decía que su termómetro había marcado más. Por supuesto, en la ciudad con los coches y la gente o en las casas sin aire acondicionado, la temperatura subía de día y no bajaba de noche.
Otras noticias de hoy no me dan "caló. Me dan "frío". Su Majestad el Rey le ha dado a los partidos políticos "más tiempo para tratar de alcanzar un acuerdo". ¿Lo alcanzarán?. Hay quien dice que el Rey debería tomar parte y ejerced su autoridad. Pues eso es lo que está haciendo. Ejerced la autoridad que le da nuestra Constitución. Cuentan que cuando su padre era solo El Príncipe preparándose para ser Rey, le preguntó a Franco que como hacía para mantenerse tantos años en el poder y qué debería hacer él. Dicen que la respuesta fue: "Haga usted como yo. No intervenga en política, pero cumpla la Ley." Pues eso. Cumplir la Ley y la Constitución.
Me da mucho frío, el emperramiento y la ambición del inepto Sánchez, las manipulaciones de maquiavélico Iglesias y las dudas del inexperto Rivera. Entre los tres, aunque no esté muy claro, podrían desbancar a la lista más votada. Pero hay algo más probable que podría ocurrir. ¿Que pasaría si todos los 180 diputados que han votado "No" a Rajoy, votaran "Si" a Pedro El Guapo?. Pues tendríamos un Gobierno, por fin, pero presidido por un inepto, con un vicepresidente radical comunista, y todos los nacionalistas, independentistas y filo-terroristas (o sin "filo") que nos llevarían a la destrucción de España.
Hay un dicho internacional, los ingleses dicen: "Who pays rules" y nosotros: "El que paga, manda". Pues acuérdese. Mi memoria histórica me dice que el gobierno ruso de Stalin, pagaba al gobierno español de Largo Caballero en dinero y mercancías (aviones, tanques, barcos, armas y municiones) que, por cierto se cobró con el oro del Banco de España que salió, con el beneplácito de Negrín e Indalecio Prieto en dirección a Moscú. ¿Más claro? Stalin llegó a ordenar la sentencia de muerte y fusilamiento de José Antonio Primo de Rivera. Aquello nos costó una terrible y cruel guerra civil con las consecuencia de "Un millón de muertos", según el segundo tomo de la trilogía de José María Gironella, casi cuarenta año de dictadura y cuando nos pusimos de acuerdo para olvidar el pasado y mirar a un futuro en democracia, llegó inesperadamente Zapatero y "jodió la marrana", con la historia de su abuelo.
Pues lo que me alivia la caló, pero me da frío, es saber que el heredero de Stalin, por nombre Hugo, fue el que financió la creación del partido, que está dispuesto a ayudar al PSOE para que forme Gobierno. Mejor no mentar la bicha.
Por si usted no lo sabía. El Maduro que manda en la democrática (¡Por aquí!) Venezuela ha dejado sin su bolsa de comida a los vecinos de la Isla Margarita por recibirlo con una "cacerolada". También en algunas regiones, solo entregan esas bolsas a los votantes del chavismo. ¿Es que en Venezuela el voto no es secreto?.
Pues no lo tome a broma. Si los 180 diputados que votaron en contra de Rajoy, votaran a favor de Sánchez, no tardaríamos mucho tiempo en volver a las cartilla de racionamiento de los años cuarenta del Siglo pasado. Está muy claro, que con Sánchez de Presidente y El Coleta de Vice, no tardaríamos mucho en llegar a la situación de los que no quieren ser gobernados por esa gentuza de Venezuela, que manda dinero a Podemos.

lunes, 5 de septiembre de 2016

P. S. O. E.



Todos sabemos muy bien lo que significan esas cuatro siglas que hace treinta y siete años celebraron los "Cien años de Honradez". Ya hubo algún chistoso que añadió: "Y ni uno más". Y se descubrió la corrupción de la financiación ilegal del partido con los casos Filesa, Malesa y Times-Export, según sentencia del Tribunal Supremo de fecha 28 de octubre de 1997, que costó a Felipe González perder las elecciones de 1996 y mandó a la cárcel a varios altos cargos del Gobierno y del Partido.
Algunos años más tarde se empezó a pedir la suspensión de la sigla "O", porque el partido no era ya de los "obreros" y de la "E", porque no era de España. Zapatero había aceptado el Estatuto catalán asegurando que el "concepto de Nación era discutido y discutible".
O sea, que según muchos, el partido se había quedado solo en P.S. Al cabo de varios años ha vuelto a recuperar la O y la E. Gracias a la tozudez de Míster No. Pero a costa de que ya no es el Partido Socialista, sino el de Pedro Sánchez, que parece que confunde la democracia con la "dictocracia". Ayer me enteré por Facebook, que lo cuenta todo, que las siglas del Partido Socialista significan nada menos que "Pedro Sánchez Obstaculiza España".
¿Un nuevo nombre para el Guapo?. Mi amigo Gracián dice que ese nombre, "El Obstaculizador" es demasiado largo y difícil de pronunciar, que sería más fácil llamarle directamente otra cosa que empieza por "C" y que no quiero repetir por respeto a su esposa.
En la reunión de G-20, de la que España forma parte, celebrada ayer en una ciudad impronunciable, con cuatro consonantes seguidas, de China, El Presidente (en funciones) y el Ministro de Economía (en funciones) tuvieron que reconocer a la Unión Europea de que iba a ser imposible presentar los Presupuestos Generales del Estado para el año 2017 en el tiempo previsto, por lo que habría que prorrogar los acuales.
¿Culpa de Rajoy?. Pues no. Culpa del Obstaculizador que no permite que tengamos Gobierno. ¿Hasta cuando, Sánchez, abusarás de nuestra paciencia?. ¿Hasta el 18 o el 25 de diciembre?. ¿Cree usted que España y los españoles merecemos esto?, ¿No se ha dado cuenta de que no habrá nuevas inversiones, se congelarán las pensiones y los sueldos de lo funcionarios, las ayudas a las comunidades autónomas, incluidas las en manos de PSOE (P y S por Pedro Sánchez) y habrá que subir los impuestos?. Ya le recordó Rajoy que habrá que ir a las terceras elecciones, a las cuartas o  las quitas o hasta que obtenga un resultado que le convenga. Lo que los españoles necesitamos es una mayoría absoluta del Partido Popular, que obligue al Partido Socialista a una regeneración completa volviendo a ser lo que fue. Un Partido de alternancia en el Gobierno. 
Pero por encima de todo lo que tengamos que sufrir los españoles, está lo que sufrirá de reputación internacional de un País que pedía la democracia en tiempos del franquismo y cuando esta parecía algo consolidada, está queriendo volver a la dictadura. A una dictadura mucho peor, de izquierda radical, que está luchado por introducir en Europa el comunismo bolivariano, ya que Stalin no pudo introducir el soviético en los años 30 del siglo pasado.
El señor Sánchez (que me perdonen los señores), ha firmado ya su acta de defunción política que parece inevitable. Lo peor es que no va a ser él solo el que sufra las consecuencias de su emperramiento crónico. Va a terminar con la credibilidad del Partido Socialista, que, con errores y aciertos, fue un partido de alternancia en el Gobierno de España. Va a dañar, imitando al Reino Unido, el futuro de la Unión Europea y ¿quien sabe?, si también la estabilidad mundial. Todos sabemos que el caos será culpa de Rajoy, porque los socialistas no son nunca culpables. No puedo estar más de acuerdo. En este caso no serán los socialistas, será exclusivamente la culpa de su Secretario General, que no cree en la dimisión.