viernes, 1 de abril de 2016

CUMPLIENDO PROMESA

El General Walters entre Eisenhower y Franco

El pasado día 18, Viernes de Dolores y ya metido en la Semana Santa,  prometí tomarme un descanso, visto el rutinario, cansado y desalentador giro que seguía la política española. Han pasado dos semanas y esto va de peor en peor. Han pasado otras cosas, como la Solemne Misa del día de San José, cantada por el magnífico coro de Trigueros, los semidesiertos Oficios del Jueves, Viernes y Sábado Santos y la Romería del Prado del Domingo. En esta si que había gente, caballos, carriolas, trajes de flamenca, empanadas, mucha cruzcampo y buen tiempo, pero  noté menos bulla que en años anteriores. A la vuelta de los romeros, muy poca expectación. Parecía que de pronto se había decretado la Ley Seca. Ni un solo bar abierto. Supongo que los romeros vendrían, con suficiente calefacción etílica, pero los que estábamos esperando la llegada, echamos de menos un traguito que nos aliviara el fresco de la noche.
Como la política parece que  no tiene arreglo, me he dedicado estos días a repasar papeles, recuerdos, archivos y fotografías, de esas en blanco y negro que todos solemos guardar en cajas de zapatos. He encontrado cosas olvidadas, he vuelto a guardar algunas y he tirado bastantes a la papelera. Me he guardado un recorte de ABC, de 1973 con un interesante artículo de Vernon Walters. Y usted dirá, ¿Quien es ese tío?. Pues ese tío era nada menos que un americano, militar, político, diplomático, hombre de confianza de varios Presidentes y director de la CIA, (Central Intelligence Agency)
Allá por el año 1973, el Presidente Nixon le pidió que viniera a España a hacerle una entrevista a Franco. Al parecer Nixon, a sabienda de que Franco llegaba al final de sus días, tenía mucho interés en saber, qué pasaría después. Walters ya conocía a Franco, pues había acompañado al General Eisenhower en su histórica visita. Cuenta que Franco le recibió de pie en su despacho acompañado de López Bravo, a la sazón Ministro de Asuntos Exteriores. Le contó a Franco que Nixon estaba muy preocupado por la situación futura en el Mediterráneo occidental y quería saber su opinión. Franco que le vió venir, le contestó que lo que quería saber el Presidente era : ¿Qué pasará en España después de mi muerte?. ¿No?. - Si, mi general, afirmó Walters. A lo que Franco le respondió textualmente: "Siéntese que se lo voy a decir. Yo he creado ciertas instituciones que nadie piensa que funcionarán. Están equivocados. El Príncipe será Rey, porque no hay alternativa. España irá lejos en el camino que ustedes desean, los ingleses y los franceses: democracia, pornografia, droga y qué sé yo. Habrá grandes locuras, pero ninguna será fatal para España. Walters dijo: "Pero, mi General, ¿Como puede usted estar tan seguro? . "Porque yo voy a dejar algo que no encontré al asumir el Gobierno de este País hace cuarenta años.", fue la respuesta de Franco.
Walters reconoce en su artículo que pensó que se refería a las Fuerzas Armadas, pero Franco le aclaró: "La clase media española. Diga a su Presidente que confíe en el buen sentido del pueblo español, no habrá otra guerra civil".
Y no la hubo. En la Transición, todos los partidos político desde la extrema derecha a la extrema izquierda, pasando por nacionalistas, se pusieron de acuerdo (los famosos pactos de la Moncloa) y se cumplieron las predicciones de Franco, incluyendo la pornografía y las drogas. Pero han pasado otros cuarenta años y parece que la historia se quiere repetir. ¿Ha olvidado el pueblo español el "buen sentido"?. No lo creo. Bien es verdad que hay "grandes locuras" y algunos locos. Locos por el poder a cualquier costa y locos por destruir España. Y es hora de que los españoles con buen sentido, esa clase media que no existía hace ochenta años y se creó durante el franquismo, recapacite y no se deje engañar por los cantos de sirena de aquellos de las Ps. No los del Partido Popular, que está dando una correcta demostración de cómo debe funcionar nuestra Constitución, las Leyes y la Democracia, sino los de las Ps del falso progreso y el populismo equivocado.
La gran "clase media", esa a la que yo considero como centro de la política y que también funciona en otro países, es la que suele decidir con su voto, quién tiene que gobernar. Los que estamos afiliados a un partido debemos ser consecuente con nuestro voto, pero esa gran mayoría de españoles sin afiliación definida es la que vota a un partido que lo hace bien y vota al contrario si deja de hacerlo  bien. Si el Gobierno del Partido Popular nos está sacando de la la crisis (que según ZP no existía), está creando empleo, mejorando la economía, manteniendo las pensiones y las prestaciones sociales, poniendo España en su sitio, legislando en solitario contra la corrupción, luchando contra el terrorismo internacional y además ha sido el más votado el 20D, ¿vamos a permitir que nos gobierne un grupo de perdedores que además tienen como principal objetivo derogar todo lo que se ha hecho por el simple motivo de ir contra en Partido Popular?. Para colmo y encima de todo, la culpa es de Rajoy que no hace nada, no es decente, es un corrupto y preside un partido de corruptos, según criterio del Guapo señor No. Pues mire usted, la culpa de la situación política actual es precisamente la locura del inexperto político que quiere ser Presidente aunque sea a costa de destruir su propio partido, el Partido Socialista que es (o era) un partido de gobierno, y que es lo que pretende su nuevo socio El Coleta.
Creo que me he olvidado de mi promesa, así que usted me perdone, pero es que si no escribo lo que pienso, reviento. Siempre he creído que es bueno mirar al pasado para no volver a cometer errores. Así que recuerde qué pasó con la izquierda de socialistas, republicanos, comunistas, anarquistas, nacionalistas y otros istas, en el año 36. Yo estaba allí. Si usted no estaba, informese debidamente.

viernes, 18 de marzo de 2016

SAINT PATRICK OF IRELAND

San Patricio es el Santo Patrón de Irlanda, como Santiago es el Patrón de España. Fue un predicador de Britania, considerado el introductor de la religión cristiana en la isla, que murió en ella en el año 461. Tiene como símbolo el trébol, (shamrock), que el Santo utilizó para explicar el Misterio de La Santísima Trinidad. Una sola unidad con tres hojas representando al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo. También son símbolos la Cruz de San Patricio y el color verde. Cuenta la leyenda que libró a Irlanda de serpientes y puede que sea verdad ya que en la isla no existen las serpientes de campo, solo las los zoológicos o tiendas de bicho raros. Su Día, se celebra, tanto en la República de Irlanda y en el territorio del Norte (que pertenece al Reino Unido), como en casi todo el mundo ya que los irlandeses, de origen celta como los gallegos han emigrado a todos los territorios del planeta Tierra.
En la República de Irlanda era solo una fiesta religiosa hasta el año 1903 en que se proclamó Fiesta Oficial por un Acta del Parlamento promovida por el MP James O´Mara. El señor O´Mara debía ser abstemio, porque la ley ordenaba que ese día se cerraran los pubs. En los años setenta se derogó esa Ley. Posiblemente nadie la obedecía, dada la afición que los irlandeses tienen al whisky, la cerveza y la guinness. 
 En 1996 (mi último años en el Reino Unido) se celebró en Dublín el primer Festival de San Patricio, al año siguiente ya eran dos días, en el 2000, paso a cuatro días y desde 2006, sun cinco días de fiesta. Vamos, que pronto será como la Feria de Sevilla. También tiene fama el desfile en New York que reúne a miles de irlandeses y descendientes de irlandese, que abundan en Estados Unidos. También se celebra Lá Fhéile Pádraig en Méjico, Argentina y, cómo no, entre sus hermanos de sangre, los gallegos. En el año 2005,  tal es el fanatismo por el color verde (solo compartido con los béticos), llegaron a teñir el Río Chicago de  verde para la celebración de ese día.
Monjas con ofrendas en el desfile de Dublin
Patricia era el nombre de mi mujer. Le gustaba el abreviado de Pat, aunque en Sevilla, nuestro querido y desaparecido Manolo Zambrano,  cofrade y devoto de Nª Sª de la Paz, de la cofradía de El Porvenir, siempre le llamaba Paz. Yo le llamaba cariñosamente Patita, hasta que se enteró que ese era el nombre de la hembra del pato. Como en España era más normal la celebración del día del santo, más que el actual día del cumple, promovido por el Corte Inglés y Facebook, el primer años de nuestro matrimonio, recibió una tarjeta de felicitación de mi madre. Extrañada, me dijo que mi madre se había confundido, porque su Santo era San David, que es el Patrón del País de Gales y ella era galesa y no irlandesa. El Reino Unido tiene cuatro patrones y su bandera los colore de las cruces de los patronos de las cuatro partes del País. San Jorge por Inglaterra, San Andrés por Escocia, San David por Gales y San Patricio por el Norte de Irlanda. Cada uno celebra el día de su patrón como los españoles celebramos todos el día de Santiago.
Pat se fue acostumbrando a todo lo español, incluido guisar con ajos, hacer paellas y comer chorizo. Hasta el punto de que el primer dia de San Patricio después del fallecimiento de mi madre, echó de menos la felicitación y la recordó con cariño. Por suerte, el día siguiente llegó la tarjeta, que en recuerdo de mi madre, enviaba mi hermana que había heredado la costumbre. 
Ayer fuí yo el que echó de menos, la tarjeta y sobre todo a la receptora.

¿De dónde sacarían tanto tinte verde?

martes, 15 de marzo de 2016

ESPAÑOLES EN LONDRES

La emigración de españoles a Inglaterra viene de muy lejos. Por diversos motivo. Muy frecuentemente por motivos bélicos y otras por espíritu aventurero, buscando fortuna, huyendo de la justicia, por amor.... 
La Armada Española, con sus incursiones en la costas de Cornwall y Devon en tiempos de Felipe II, hicieron que en aquellos territorios, todavía en lo años 70 y 80 del pasado siglo, las madres asustaban a sus pequeños con un "the Spaniard are coming", equivalente a nuestro, "que viene el coco". A pesar de que la llamada Armada Invencible fue vencida "por los elementos" como reconoció el Rey. En realidad fue una serie seguida de varios elementos. Primero la muerte de Álvaro de Bazán, designando como Almirante de la flota, al que sustituyó un inexperto aristócrata, el joven Duque de Medinasidonia por deseo del Rey. Un fuerte temporal en la travesía de Galicia al canal de la Mancha, hundió y daño a una buena parte de la flota, que tuvo que luchar contra la poderosa anglo-holandesa y los frecuentes e inesperados ataques de los barcos mandados por el famoso Pirata Draque, como nosotros le conocemos, aunque para los ingleses fue Sir Francis Drake. Pero eso pasó hace más de cuatrocientos años y, como suele decir mi hija, es historia pasada.
Avanzando muchos años fué notoria la llegada a Londres de refugiados españoles liberales exiliados por el absolutismo del reinado de Fernando VII. después de la Guerra de Independencia, Había militares, escritores y hasta religiosos, que se acomodaron en el área de St. Pancras y se reunían en The Spaniards Inn, que estaba, y está, de lo que doy fe, en la Spaniards Road entre lo distritos londinense de Highgate y Hampstead. 
Al terminar la Guerra Civil, se produjo otro exilio de españoles a través de la frontera con Francia, muchos de lo cuales llegaron al Reino Unido. También había escritores, intelectuales, militares de graduación y soldados republicano y simples paisanos temerosos de ser represaliados. He conocido a muchos de ellos y se de muy interesantes historias y confidencias personales que habrá que contar otro día.
Finalmente hubo otra avalancha de españoles en los años 50 y 60, ahí me cuento yo, entre los que había muchos que buscaban un mejor trabajo que aquí no encontraban y también algunos jóvenes, descontentos estudiantes, que como decía un muy 
conocido líder del movimiento asociativo (más bien político) de principio de los setentas, "eran perseguidos por los grises".
Como tuve ocasión de haber conocido y convivido con muchos de lo dos últimos grupos, creo que tendré tiempo más adelante de contar cosas, más o menos curiosas o interesantes, con nombres y apellidos.

lunes, 14 de marzo de 2016

LA FIESTA NACIONAL

En confirmación a mi promesa de dejar a un lado la actual situación política y que sean los políticos los que hablen entre si y se pongan de acuerdo en cómo gobernar este gran país, que se llama España, creo que es mucho mejor hablar hoy de la Fiesta Nacional. Lo contrario sería hablar del "cachondeo político nacional".
La manifestación ayer en Valencia en defensa de la Fiesta está en todas las portadas de ABC de España, menos en la edición de Sevilla, que parece que siempre va por libre. Mientras en todas aparecen grandes toreros en defensa de la Fiesta, como Morante, Ponce, Castella, Cesar Rincón, El Juli, Manzanares, El Soro y muchos más, al frente de millares de aficionados, la edición sevillana se descanta por el fútbol y deja los toros para la segunda página. Doy mi voto en contra. Prefiero las corridas de toros mejor que el fútbol. Me va en la sangre, hace algunos días comentaba en este blog, cómo guardo la última oreja que cortó mi padre el día que se despidió de los ruedos en un festival en mi pueblo, mi experiencia en salir por el aire al poner un par de banderillas y el toreo de mis primos Francisco y José Luis Girón. Y cabe recordar una de las pocas cosas buenas que recibimos de Venezuela allá por los años cincuenta, lo cuatro hermano, Cesar, Curro, Rafael y Efraín que llevaban el apellido Girón.
Nunca he oído que en ninguno de los países en los que hay corridas, se hayan producido tantas manifestaciones en contra de la Fiesta. Al contrario, tanto en Francia y Portugal, que son nuestros vecinos, como en lo países americanos, que son nuestros hermanos, parece que nadie critica la fiesta. Hasta en el Reino Unido, existe el Club Taurino de Londres y el de Liverpool. Y no pasa nada. Sin embargo han prohibido su "su fiesta nacional" que era la caza del zorro a caballo. Creo que en ambos países los que se manifiestan en contra no es por amor a los toros o a lo zorros, sino porque no tienen dinero para pagar la entrada a una corrida, o para mantener un caballo y comprarse una casaca roja.
Hace ya bastantes años, allá por el año 1982, conocí a George Erik, que era entonces el presidente y fundador del Club Taurino de Londres. Se reunían los socios en el Club Español que existía en Cavendish Square y allí coincidimos varia veces. Asistí con Patricia a una Cena-Aniversario que celebraron en el desaparecido Restaurante Martínez, para la  que le proporcioné el grupo de Baile Flamenco del Centro Andaluz de Londres que presidía mi amigo y conocido comunista Antonio Gil. Perdón por el lapsus, que no quería hablar de política, pero tiene su justificación por lo que ya es historia. También les puse en contacto con el corresponsal del periódico español, La Región y el director de la revista Mundo Español, Manuel Quintanilla, que nos acompañó a la cena con su esposa, una simpática holandesa. Lo pasamos muy bien y todo los ingleses disfrutaron del baile de lo jóvenes andaluces como disfrutaban de lo videos de corridas de toro que veían en las reuniones en el Club Español.
Tengo una carta, muy amable de George, dándome las gracias por mi modesta ayuda en la que menciona "the manifestation of Anglo- Spanish friendship". ¿Se entiende?. Allí conocí a Frank Evans, el primer y único torero inglés, que algunos aficionados quizás recuerden.
George Erik, ya fallecido, era un judío que se había salvado del holocausto nazi. Un día me confesó que llevaba dos estampas en su cartera. Pensé que podían ser de Moisés y me las enseñó. Eran la foto de Franco y José Antonio, las dos personas que le habían salvado la vida, como a otros muchos más judíos.
Esto nos da idea de cómo en el Reino Unido, gente de diferentes orígenes, idiomas, religiones, ideas y edades, pueden convivir en paz, cuando se olvidan las diferencias que nos separan y aceptamos aquello que nos une. En este caso, la afición a los toros. 

viernes, 11 de marzo de 2016

RECUERDOS DE ANTAÑO

Como de política es mejor no hablar; son los políticos los que tienen que hacerlo y no los demás, cada uno con unas ideas distintas. Hoy al abrir Google, aparece un lacito negro en recuerdo de las víctimas del 11M, por lo que he decidido tomarme unas vacaciones de la política y hablar, quiero decir escribir de otras cosas y de otros recuerdos. 
El primer recuerdo sea para la víctimas de terrorismo islámico que causó la muerte de 192 inocentes y heridas a un millar, que conmovió a España y al mundo y dió un cambio radical a la política, hace hoy once años. Luctuoso hecho, que debe permanecer en nuestras memorias, como permanecerá en la de los familiares de las víctimas.
El segundo recuerdo es personal, más placentero y más antiguo. Me vino a la memoria porque ayer Javier Moya, presentador del programa "La Parihuela", que Radio Sierra de Aracena, emite dos veces a la semana, me invitó a participar en él. El programa viene emitiendo una serie dedicada a la Semana Santa en los 27 pueblos serranos. Tengo que confesar que  no tenía la menor idea, porque no suelo oir la radio más que en el coche y solo sintonizo música. Por supuesto acepté con mucho gusto y los oyentes de RSA, pudieron oírme ayer tarde contestando a preguntas sobre la historia, antigua y moderna de nuestra Semana Santa. 
Esto me recordó los tiempos en que acudí varias veces a dicha emisora a algunos debates y programas, cuando presenté mi candidatura al Ayuntamiento y luego, ya siendo concejal, entre el 1999 y el 2003.
Lo primero que me vino a la memoria fue un frase, copiada del Conde de Romanones, "Joé, que tropa", cuando vi el resultado de las elecciones. El Partido Popular había bajado de tres concejales a dos. Como el Conde de Romanones, si me hubieran votado todo los que me dijeron que si, hubiera sido alcalde. Me hacía mucha ilusión. Quizás venía en la sangre, los genes o el ADN. Mi tío Francisco había sido alcalde del 1916 a 1923. Le sucedió mi padre, a quién lo amigos le llamaron "alcalde perpetuo", del 24 al 31, del 33 al 36 y del 38 al 63. Un total de 35 años dedicado a su querido pueblo.
Pues si. Era de derechas y fue también Jefe Comarcal de Falange Española y miembro de las Cortes en el Grupo de Padres de Familia. Vamos lo que ahora llaman un "facha". Pero puso siempre a su pueblo sobre todo lo demás y fue el alcalde más demócrata que ha habido en Higuera. Lo fue con la Monarquía de Alfonso XIII, con la Dictadura de Primo de Rivera, con la II República y con la Dictadura de Franco, hasta su fallecimiento en 1963. Se puede decir que murió con las botas puestas y con la vara en la mano. La misma vara que ahora cuelga en mi despacho y que le regalaron unos amigos con motivo de los 25 años de alcalde en 1952. La que yo tenía en mente usar si mis paisanos lo hubieran querido.
Hubiera sido un cambio. No como el que quieren algunos ahora, sino creo que para mucho mejor. Con mis cargos político y sociales, del lo que no hace falta hablar hoy, y mi experiencia de 34 años en el país de más tradición democrática, creía que las cosas se podían hacer mejor si todos los representantes del pueblo pudieran trabajar juntos. Es decir; sin oposición, que se deber deja para el Gobierno. Me explico: Que en Higuera, en vez de cinco concejales en el gobierno y cuatro en la oposición como ahora, sería: un alcalde, el más votado, y ocho concejales, cada uno con un cometido y una responsabilidad trabajando juntos por el bien del pueblo. No pudo ser. Lo sentí y me dolió, pero puse el mayor interés en cumplir con los que me dieron el voto y aguanté los cuatro años reglamentarios, haciendo lo poco que me dejaron hacer. Si, me queda la satisfacción del deber cumplido y el ver que algunas de las cosas, que entonces "no eran convenientes o no se podían hacer", se hicieron cuando yo ya no estaba. Pues bueno, ahí están.
También me recordó los años en el Reino Unido y los programas de Radio Spectrum Internacional de Londres, a la que me invitaba mi amigo el presentador de los programas en español, el argentino Bruno Giorgi, a quien recuerdo con afecto. Pero de eso hace ya más tiempo y lo vamos a dejar para otra ocasión.