miércoles, 22 de agosto de 2018

REVIVIR A FRANCO

PUBLICADO HOY EN ABC DE SEVILLA
Eso es lo que la locura histórica de los que no saben más que lo que le han enseñado desde la fatídica Ley de la Memoria Histórica, la Ley más importante para José Luis Rodriguez Zapatero porque revindicaba la memoria de su abuelo como víctima del cruel franquismo, es lo que el Gobierno de Pedro Sin Votos quier hacer el viernes con el "decretazo" para exhumar los restos del que libró a España y Europa del comunismo marxista lenilista del mayor dictador y cruel asesino del siglo XX. Iósif Stalín, no solo se quitaba de enmedio a sus enemigos políticos, (millares de ellos) sino a sus propios aliados, cuando fallaban en las misiones de alta manipulación en países aliados o enemigos que les encomendaba.
LENIN Y STALIN
Conocidos son muchos de los rusos que se colaron en el Gobierno de la II República a las órdenes de Stalín, como espias y activistas y ayudaron a las provocaciones que propiciaron el levantamiento militar. El General Franco advirtió al Presidente de la República, Manuel Azañas, del complot de Stalín para convertir España en un país comunistas y lograr su sueño de invadir Europa por el Este y el Sur, buscando la implantación de un Imperio Bolchevique. Al Presidente le pareció algo exagerado el temor y no quiso tomar ninguna medida de prevención, a lo que Franco contestó que: "Prometo que donde yo pueda no permitiré el comunismo". Así lo cumplió
Años más tarde, cuando Manuel Fraga, siendo Ministro de Información, sugirió a Franco la apertura a un sistema democrático con partidos políticos conservando su cargo de Jefe de Estado, la respuesta de Franco fue, que eso lo haría el Rey, "Porque él no podía aceptar un Partido Comunista según lo había prometido". Así fue.
Hasta el Partido Comunista aceptó y acató la Constitución y pasamos de un Dictadura a una Monarquía Parlamentaria a través de una modélica Transición, aceptando y respetando el pasado y mirando al futuro. Pero los enemigos de España, incluido los propios españoles, erre que erre, quieren volver al pasado. No para recordar que fuimos el mayor Imperio que el Mundo ha conocido, no para estar orgullosos de nuestro pasado, no para presumir de haber descubierto un nuevo mundo... No. Para remover una de las más difíciles épocas de nuestra reciente Historia, que nos costó un millón de muertos (según Gironella) y cuarenta años de Dictadura.
Si el insensato de Pedro Sin Votos, no resucitara el recuerdo de los que fuimos, protagonistas o, al menos, vivimos toda esa época, yo no estaría escribiendo esto. Pero creo que las nuevas generaciones, que se han encontrado con una España grande y libre, deben conocer la verdad de la Historia y no lo que los enemigos de España le haya contado y le seguirán contando para volver a dividir lo que debe de estar unido.
Y para más encono, también quieren exhumar los restos de José Antonio Primo de Rivera, caído por Dios y por España por orden expresa de Stalín. Posiblemente algunos de mis lectores jóvenes, si  es que los tengo, no sepan quién fue este patriota. Para conocerle a fondo hay que leer su obra, que puede resumirse en una sola frase suya: "Ser español es una de las pocas cosas serias que se pueden ser en el mundo". (De un diálogo entre José Antonio y Don Miguel de Unamuno en Salamanca, el 10 de febrero de 1933).
LA CAMISA AZUL DE MI PADRE ESTUVO EN EL VALLE

sábado, 18 de agosto de 2018

MÁS MEMORIA

Hoy me ha venido a la memoria la "joya de la corona" de los libros que me he reservado para mi, después de todos los que doné a la Biblioteca Municipal en el 2013. Se trata de las "Obras Completas de José Antonio Primo de Rivera. Editado por la Delegación Nacional de Prensa y Propaganda de Falange Española Tradicionalista y de las JONS. Terminó su impresión en los talleres de artes gráficas "Diana" de Madrid el 25 de Julio de 1942, siendo la festividad del Apostol Santiago Patrón de España. Para mi padre era como la Biblia para los cristianos y le acompañó en su mesa de despacho hasta su muerte.
Tiene una curiosa historia. A la muerte de mi padre en 1963, mi madre, mi hermana y mis hermanos Marcos y Paco, se marcharon a vivir a Sevilla (José María estaba en Alaska y yo en el Reino Unido). Mi madre tuvo la acertada idea de dejar el libro como recuerdo a un empleado o funcionario, del Ayuntamiento, fiel falangista y leal colaborador, que durante la enfermedad de mi padre iba todos los días, hasta su muerte, a llevarle los papeles más relevantes del Ayuntamiento, así como las cartas y documentos que debían de ser firmados por el alcalde. Para los muchos que no tienen por qué saberlo, mi padre, aparte de ser de derechas y falangista convencido, fue también el Alcalde más democrático que ha gobernado nuestro pueblo. Lo fue con la Monarquia del Rey Alfonso XIII y con la Dictadura del General Primo de Rivera desde 1924 a 1931. Lo era cuando se proclamó la República, dimitió o lo cesaron en 1932, lo volvieron a nombrar en 1933 y lo cesó el gobierno del Frente Popular en febrero de 1936. Lo volvieron a nombrar en 1938 (Segundo año triunfal, según recordada un cartel de toros que había en el Círculo Mercantil, que desapareció cuando este se cerró) y siguió al "pié del cañón" hasta el 1 de mayo de 1963. Precisamente el Día del Trabajo, muy oportuno para el que dedicó  toda su vida trabajando por su querido pueblo.
Cuando volví del Reino Unido, casualmente el 1 de mayo de 1996, visité varias veces al mencionado funcionario, ya bastante enfermo, y en una de las últimas visitas me regaló el libro y el lazo negro que él mismo había puesto en la Bandera a medía asta, que ondeó en el balcón del Ayuntamiento con motivo del fallecimiento del Alcalde.
Como puede figurarse, el lazo lo guardo con el mismo cariño y respeto que el funcionario y amigo que lo guardó, junto con el libro, durante 33 años. 
El Libro tiene nada menos que 1166 páginas de letras más bien pequeñas, pero que puedo todavía leer sin gafas, y está dividido en cuatro partes. I Discursos de la Falange, II Dicursos en el Parlamento, III Escritos - Misión y Revolución y IV Escritos de Política Española. Como comprenderán no les voy a contar todo, solo decirle que lo que que dijo y escribió son, sin lugar dudas, la verdad de sus ideas y sus creencias.
Solo decirles que he leído hoy dos Discursos en el Parlamento sobre el problema catalán de 1934 y no tienen desperdicio. Da la impresión de que los pronunció esta misma mañana en el Congreso de los Diputados. ¿Se repite la Historia?.
Desgraciadamente hay algunos que la quieren repetir. Vean lo que se decía en aquellos tiempos. Se le podría aplicar al Presidente "Sin Votos".

jueves, 16 de agosto de 2018

OTRA MEMORÍA

En este caso no es mía. Me la envía Tamara Martinez, nacida Fiume Jaggy en Suiza y casada con Martín Martinez (QEPD) de Aroche. Extraordinaria pareja, grandes amigos y magníficos colaboradores en Asociaciones españolas y en el Partido Popular de Londres.
No conocía esta historia y no hace falta que la comente. Es una de las muchas que la derecha española calla, dando pie a la izquierda para recordar lo "mala" que era la derecha. Ya va siendo hora de dejar de remover todos estos horrores y trabajar juntos y unidos por el futuro de una España en la que nuestros hijos y nietos puedan vivir en paz y prosperidad.

Una vez terminada la guerra en el norte de España, a principios de 1938 fueron repatriados los restos de Olga, Octavia y Pilar a su ciudad de origen. Trasladadas en ataúdes blancos cubiertos por la bandera española, fueron depositadas con todos los honores en tres nichos en el interior de la catedral de Astorga, donde permanecen hasta la fecha. En 2006, descendientes de Pilar Gullón, en nombre de la fundación Enfermeras Mártires de Somiedo, pidieron a las autoridades eclesiásticas iniciar el proceso de beatificación.

MEMORIA HISTÓRICA

Las mártires de Somiedo (Asturias) eran enfermeras de la Cruz Roja de Astorga (León) que prestaban servicio en el hospital del Puerto de Somiedo, desde el 18 de octubre de 1936. No aceptaron ser reemplazadas al cabo de una semana por no separarse de los heridos.
El 27 de octubre, las milicias de UGT asaltaron el puesto. Ellas tuvieron la oportunidad de huir, junto a una veintena de soldados que evacuaron la posición tras un breve enfrentamiento, pero se negaron a abandonar a los heridos. De poco sirvió, porque los 14 heridos fueron asesinados en sus camas. Todos los prisioneros hechos ese día, incluidos el médico y el capellán, fueron también asesinados.
El jefe miliciano Genaro Arias Herrero las encerró en una vivienda dónde fueron brutalmente torturadas y violadas.
En la mañana del día 28 las arrastraron a un prado donde las ataron y amenazaron de muerte si no gritaban "Viva Rusia". Les quitaron la ropa y, hacia el mediodía, también la vida. Se oyó a Pilar Gullón moribunda gritar "Viva Dios" mientras le daban el tiro de gracia.
Fueron fusiladas por unas milicianas, entre las que estaban Felisa Fresnadillo, Josefa Santos, María Sánchez, María Soto y Consuelo Vázquez. Las milicianas ejecutoras de los disparos mortales fueron Evangelina Arienza, Dolores Sierra, y Emilia Gómez.
Por la tarde las milicianas vejaron los cadáveres y, llegada la noche, las arrojaron en una fosa común que cavaron dos prisioneros falangistas, asesinados poco después.

- Olga Pérez-Monteserín Núñez, de Astorga (23 años).
- Octavia Iglesias Blanco, de Astorga (41 años).
- Pilar Gullón Iturriaga, de Madrid (25 años).

Por favor, pasa este episodio de auténtica Memoria Histórica.
Ya está bien de contar medias verdades torcidas.

miércoles, 15 de agosto de 2018

MI MEMORIA HISTÓRICA

Hoy hace ochenta y dos años, que las tropas nacionales, ahora llamadas "golpistas", al mando del Capitán Barrau, tomaron mi pueblo después de una enconada resistencia de más de una hora, salvando a mi padre y a los demás que han visto en la foto, de morir quemados dentro de la Ermita de San Antonio. Los habían condenado a muerte por el grave crimen de ser de derechas, católicos, empresarios, comerciantes, propietarios o pudientes. 
Ya el 22 de julio había sido asesinado Antonio Sánchez Hiraldo, concejal de derechas y propietario y el 10 de agosto asaltado el Cuartel de la Guardia Civil. Recuerdo el asalto al Cuartel porque desde mi casa se oían los disparos y explosiones, que nos dijeron que era una tormenta de verano. La "tormenta" mató a un Capitán, un cabo y cuatro números, que cayeron defendiendo el Cuartel. El hecho se recordó en un azulejo que durante la Transición y por motivos  políticos, se quitó de su sitio y se puso en el patio interior. De allí desapareció y nunca más se supo. Pero queda una foto.
PUBLICADA  EN EL BOLETÍN DEL P.P. AGOSTO 2001
Recuerdo la muerte de mi abuela paterna el día 4 de agosto y cómo  a mi padre y mi tío Francisco les permitieron salir de la prisión y pasar a dar el último adiós a su madre, mientras dos milicianos armados guardaban en la entrada de la casa para que no se escaparan. Como Don Inocencio, el Párroco, también estaba prisionero, el entierro se celebró sin asistencia religiosa y en vez de ser precedido de la Manga tradicional, estuvo acompañado por la bandera republicana. Genoveva, en una de las veces que tuve ocasión de charlar con ella en la Residencia de Mayores, antes de su fallecimiento a los 99 años, también recordaba la bandera en el entierro.
Los recuerdos más impactantes de este día, fue el ver a mi padre llegar a casa sano y salvo, pero con la camisa manchada de sangre. Recuerdo que me asusté hasta que me convenció que la sangre no era suya. Algún tiempo más tarde supe que cuando su buen amigo Antonio Ramirez y el vieron la llegada de las ropas, intentaron salir de la ermita mientras los milicianos disparaban desde el campanario. Los soldados, creyendo que eran milicianos que intentaban escapar, les dispararon con la mala suerte de alcanzar mortalmente a Antonio y no a mi padre, que se tiró al suelo. Antonio murió en los brazos de mi padre sin que se pudiera hacer nada por él.
Recuerdo mucha gente en la casa, militares y paisanos en el comedor, mientras mi hermana y yo acompañados de la chacha Ángeles nos divertíamos viendo a las tropas moras, con sus chilabas y turbantes, sentados en las aceras de la calle comiendo y descansando, desde la ventana de la casa que ven abajo primera a la derecha. Esa casa que es ahora Hogar del Pensionista y aloja la Asociación de Mujeres y la Escuela de Adultos.
Después vino todo lo demás, la guerra, la posguerra, las represalias, las cárceles, el boicot internacional, las amnistías de prisioneros, el reconocimiento del Gobierno por los de muchos países, las ayudas internacionales, la recuperación económica, el milagro industrial, la seguridad social, las escuelas, los hospitales y todo lo que hemos conseguido hasta llegar al sistema democrático en el que algunos tratan de negar la verdad, reinventando la Historia. Pero lo vivido por un niño de cuatro años se grava en su memoria y no se olvida. Lo recuerdo, sin acritud, para evitar que pueda repetirse.
TAMBIÉN ESTE AZULEJO HA ESTADO A PUNTO DE DESAPARECER

martes, 14 de agosto de 2018

SANGRÍA 2018

Llevo desde las ocho de la mañana practicando lo que llaman los deportistas "haciendo piernas". Ya ha bajado diez veces a apagar la
tele del salón, que encontré encendida al levantarme, porque cada diez o quince minutos, vuelve a encenderse por arte de magia. Por arte de magia o por arte de Susana, que quiere promocionar Andalucía TV a través de sus programas dedicado a los pueblos. ¿Estará pensando en imitar a algunos catalanes y pedir la independencia de Andalucía para convertirse en "The Big Sister is watching you"? No creo que mi tele se fuese anoche a la Sangría 2018, que es de lo que quería escribir.
Precisamente de las memorias de mi juventud de los 20 a los 30 años. Aunque algunos lo pongan en duda, la Fiesta de San Antonio, que la Iglesia celebra el 13 de junio, se celebraba el último fin de semana de agosto y duraba dos días. El sábado la Banda de Librado nos despertaba con la tradicional Diana. Por la mañana se hacia el encierro de las reses que se lidiaban por la tarde y después de la corrida se bajaba al barrio para subir al Santo en procesión a la Iglesia Parroquial. El domingo por la mañana se celebraba la Función Principal (Iglesia llena de devotos) y a continuación se bajaba al Santo a su Ermita. Luego, cada uno a su casa o la del amigo para preparar la sangría de los diferentes grupos familiares o de amigos. A las seis de la tarde empezaba a llenarse de gente con tinajas y lebrillos, mesas y camillas y algunas sillas de enea mientras se celebraba la cucaña y se elevaban "globos y fantoches". A las diez de la noche salía el Santo en Procesión por su barrio (había, en muchos casos, que mover las sillas y mesas en la calle Larga) y a continuación la Banda Municipal amenizaba el baile que duraba hasta la una, hora en que con la función de fuegos artificiales, todo terminaba y a casita que mañana hay que trabajar.
Algunos noctámbulos nos reuníamos para con Aquilino y su acordeón, dar serenatas a las chicas que terminaban muchas veces por la intervención de los padres que nos amenazaban con llamar al Sereno. (Léase Pepe Garfía o Pepe Tango para entendernos). Cuando esto ocurría, al día siguiente y por orden del Alcalde, nos ponía a cada uno una multa de 10 pesetas (equivalente a diez copas de vino con una tapita o de aguardiente)
Sesenta años después todo es tan diferente que se ha convertido en una fiesta comarcalmente popular, que empieza el viernes y termina hoy con "El Día de la Resaca". No comments.
¿Qué voy a decirle que usted no sepa?. Solo quiero que vea usted cómo termina la Fiesta de la Sangría que empezaría anoche a las diez, esta mañana de La Resaca. No comments.
DESDE MIS VENTANAS ESTA MAÑANA