lunes, 16 de agosto de 2010

16 AGOSTO 2010





Esta mañana está el pueblo muy tranquilo. Más de medio pueblo debe estar todavía en la cama a pesar de que son las once horas. Y es natural, a las cinco de la mañana se seguía escuchando la música de la fiesta de San Antonio. Y no solo la música, sino las voces innecesarias de los que volvían de la fiesta, que olvidan que hay gente que duerme a esa hora. Cosas de la juventud. En la mía eran otras horas. La fiestas y la música se terminaba a la una de la madrugada y solo leudábamos algunos a los que nos gustaba seguir la fiesta. Y seguir la fiesta era dar serenatas a las chicas. Aquilino tocaba muy bien el acordeón, pero nosotros eramos unos terribles cantores. Eso si, al ir de una ventana a otra lo hacíamos en silencio, pero al llegar a las ventanas cantábamos a pleno pulmón en completa desarmonía para despertar a la chica, que algunas veces, y si que se enteraran los padres, se asomaba a dar las gracias. Pero los vecinos protestaban al día siguiente al ayuntamiento y el alcalde mandaba al municipal Pepe Tango a ponerle una multa de cinco o diez pesetas a los cantores, que tanto él como todos los vecinos, sabían que eramos los mismos de siempre. Mi correspondiente multa, la pagaba el alcalde directamente al municipal y luego me formaba la bronca cuando llegaba a casa. Era mi padre.
Pero eran otros tiempos. ¿Mejores?. No soy quién para juzgarlos, yo diría diferentes y que cada uno lo tome como mejor le parezca. Las Fiestas de San Antonio eran el sábado y el domingo. El sábado había corrida de toros, novillos o becerros, con lo que al día siguiente había carne fresca en la carnicería de Diego. Por la noche tocaba la Banda Municipal en la Plaza de San Antonio. El domingo se subía el Santo en procesión hasta la iglesia parroquial, que se llenaba de fieles. Por la tarde se celebraba la sangría en la calle Larga, con elevación de globos y fantoches, cohetes y las cucaña. No había miedo de fuegos a pesar de que todos los cercados cercanos al pueblo estaban llenos de rastrojos. Terminada la sangría se celebraba la procesión por las calles del barrio y se terminaba con el baile amenizado por la Banda y una función de fuegos artificiales. El lunes, a trabajar otra vez y hasta el año que viene. ¿Hay diferencia?
Ahora empiezan las Fiestas el viernes por la noche con música, algunas veces enlatada, el sábado no hay toros, pero si juegos para los niños y después música y actuaciones en la Caseta Municipal. El domingo la función religiosa en la ermita, que no se llena del todo y después más música en la caseta, por la noche la procesión por el barrio con la Banda Municipal de Zufre y de media noche a por la mañana más música y poco bailes en la caseta. Hoy, lunes por la mañana, se elabora la sangría, para beberla a partir de las 10 de la noche, amenizada por una charanga y después más música en la caseta hasta por la mañana. El martes, descanso merecido, por la mañana, cura de las resacas y por la tarde la subasta y el apurado de la sangría que sobró.
Hay quién considera las fiestas como el "pan y circo" de los romanos, para olvidarnos de la crisis, algunos amargados que no les gusta divertirse, pero lo que si está claro que quien hace su agosto, nunca mejor dicho, en la Sociedad General de Autores.
Lo cierto e indiscutible es que una fiesta que comenzó hace años en un barrio de agricultores, se ha convertido en otra, no solo de todo el pueblo y sus alrededores, sino que ha llegado hasta Sevilla y Huelva, de donde acuden jóvenes y no tan jóvenes a disfrutar de ella. Mi buen amigo José Manuel Brazo firma hoy en ABC un interesante artículo sobre ella con la siguiente ilustración.
Gracias a las nuevas tecnologías, también se puede encontrar en Internet, amplia información, artículos y fotografías.
Y ¡Hasta el año que viene!


Marcial, uno de los personajes más populares de Higuera, con la charanga

domingo, 15 de agosto de 2010

15 DE AGOSTO 1936





En el Foro-Ciudad de Higuera de la Sierra ya se empezó a hablar de lo que pasó en el pueblo el 15 de agosto de 1936. Pero en el Foro no suelo escribir por no levantar innecesarias polémicas y prefiero hacerlo en el Blog. En el Foro se inició lo de "Las campanas se han quedado mudas" y se ha pasado a insultar y criticar al cura, a dar lecciones de religiosidad, a culpar al ayuntamiento y por poco se dice que todo es culpa del P.P.
Bueno , vamos al 15 de agosto de 1936, hace hoy setenta y cuatro años. Más o menos a la hora en que se va a celebrar la Misa Solemne en honor de San Antonio en su Ermita titular, las tropas golpistas (como las llaman ahora) entraban en el pueblo y lo liberaban de las tropas rojas u hordas marxistas (como se llamaban entonces). Combiene aclarar que la Misa de hoy no tiene nada que ver con esto. Es simplemente porque en vez de celebrar San Antonio de Padua el día 13 de junio, hace muchos años que en Higuera se cambió al último domingo de agosto, cuando los agricultores habían recogido sus cosechas y los corcheros habían sacado el corcho. Como ya no hay agricultores y los corcheros van desapareciendo, hace solo unos años se volvió a cambiar al domingo más cercano al 15 de agosto. Este año coincide con el 15 que es, además la festividad de la Virgen de los Reyes en Sevilla y de muchas Vírgenes en toda España. También coincide con el aniversario que nos ocupa.
Me han pedido que cuente lo que pasó y los nombres de los prisioneros que se salvaron de ser quemados dentro de la Ermita, pero tengo poco que contar. Tenía cuatro años y cinco meses y a esa edad no se es consciente de todo y solo se recuerdan algunos momentos impactantes.
La tropas de un Tercio del Requeté al mando del Coronel Redondo, en su camino de Sevilla a Badajoz, desviaron una columna al mando del Capitán Barrau, para liberar la Sierra .Se dice que gracias a la influencia del Jefe Carlista Manuel Fal Conde, natural de Higuera que tenía a un hermano prisionero y a otro libre, por ser el médico del pueblo, pero vigilado y al padre del más joven de los prisioneros que siempre hemos conocido como Pablito Rincón.
Cuando las tropas llegaron al pueblo le hicieron frente disparando desde el tejado de la Ermita en la que estaban los 23 prisioneros que aparecen en la foto tomada días antes en la ermita del Cristo del Rosario, donde estuvieron primero. Estos, con la natural alegría de sentirse liberados, abrieron la puerta y Antonio Ramirez y mi padre intentaron salir, recibiendo una descarga de los moros que venían en vanguardia, que acabó desgraciadamente con la vida de Antonio Ramirez. A mi padre, que no le había llegado su hora, no le tocaron y salió ileso. Nos asustamos en casa, cuando llegó andando y ensangrentado de la innecesaria sangre derramada por su buen amigo.
Los rojos (como yo les llamo) huyeron por donde pudieron, incluso abandonando algunas armas, entre las que encontraron tres fusiles que habían conseguido en el asalto al cuartel de la Guardia Civil cinco días entes. Los barriles de gasolina con la que intentaban quemar la ermita con los prisioneros dentro, así como la iglesia parroquial, se quedaron a la puerta de la casa de la calle Larga donde tenían su cuartel general. Una bomba que tiraron cayó en el tejado de la casa de Román Ruiz, sin causar víctimas y solo daños al tejado. El minero que la tiró salió huyendo por la calleja que unía el barrio con la Cruz de la Vega y fue abatido por una ametrlladora, la misma que había disparado y alcanzado mortalmente a la Morona y su hija de nueve años, al creer que huían.
Y eso fue todo ese día que terminó con la celebración de los liberados y del pueblo oprimido, que colmaron a los soldamos, españoles y moros de comida y bebidas, que disfrutaron sentado por las calles. Recuerdo ver a los moros desde la ventana de mi casa, con sus chilabas blancas, comiendo jamón y bebiendo vino, sin acordarse de que su religión lo prohibe Al día siguiente continuaron su camino hasta Aracena, donde entraron triunfalmente.
Me han pedido que de los nombres de los prisioneros que aparecen en la foto y siento no conocer a algunos. Pero ahí va:
Don Inocencio Fernández Pruaño (por el delito de ser el cura párroco), Antonio Ramirez, Juan José, Guillermo Fernández y José el de Africa (por el delito de ser comerciantes a los que aprovecharon para saquearles las tiendas), Juan Fal, Manolo Rincón, Pepe Rincón, Pedro Moreno, Juan Robledo, José Maria Alvarez y el joven Pablo Rincón (por el delito de ser terratenientes). el Capitán, así conocido por haber luchado como tal en la Guerra de Cuba (por el delito de ser militar aunque ya retirado) y finalmente mi padre y mi tío Francisco (por el delito de tener algunas tierras y se los dueños de la fábrica de aguardiente que hasta los rojos bebían).
Al resto no los he reconocido, pero creo que también estaban Rafael Rincón y Paulino Rincón.
Termino con una de las pocas cosa que oí a mi padre, que prefería olvidar y no remover. Contaba que comiendo en casa con el Capitán Barrau, algún oficial más y algunos de los liberados, uno de ellos, no quiero decir el nombre por respeto a los muertos, le dio las gracias al Capitán por haberle salvado la vida, terminando con estas palabras: Ya es hora de acabar con las demanda de los trabajadores que piden exorbitante jornales. La contestación de Barrau fue certera y rotunda: Si usted cree que estamos haciendo una guerra para eso, está muy equivocado. Nosotros luchamos contra el comunismo y por una España en paz.


Esta fotografía del americano Robert Capra dió la vuelta almundo. Se titula "Muerte de un miliciano" y algunos dudan de su autenticidad porque ¿donde estaba el fotógrafo? ¿De espaldas al enemigo aguantando las balas?

sábado, 14 de agosto de 2010

AHORA MARRUECOS




No es la primera vez. Su Majestad el Rey Juan Carlos I, ya ha tenido que sacar otras veces, a los incompetentes de Zapatero y Moratinos, de los conflictos internacionales en que se meten. Y no es que metan la pata, es que la meten hasta el corvejón. Fue Su Majestad quién tuvo que viajar a EE.UU y explicarle a George W. Bush que el que Zapatero no respetara la bandera americana no se debía de tomar en cuenta. Tendría que decirle algo así como: Gerge, forget about. He das not know what he is doing. Vamos como los niños traviesos que después de hacer una charranada se ríen de sus propias gracias.
Tuvo que ser nuestro Rey el que mandara callar al bocazas de Hugo Chavez, que insultaba a España y su anterior Presidente con aquello de ¿Porqué no te callas.?
Y ha tenido que ser Su Majestad de nuevo, quién llame al Rey Mohamed de Marruecos, para decirle que se deje de brabatas, que Melilla es nuestra y que nunca fue suya. Claro que el diálogo entre un monarca democrático como el nuestro y otro puramente dictatorial como el de Marruecos, debe ser un poco difícil. Sobre todo cuando tenemos un Presidente del Gobierno y un Ministro de Asuntos Exteriores, que deberían estar engrosando las listas del paro. Así, como cinco millones más de españoles.
Tener que acudir a la ayuda del Rey de España, para resolver los problemas que sus incompetencias vienen creando es reconocer que no sirven para sus cargos. Claro que podrían dimitir, pero eso no es políticamente correcto. También podríamos cambiar la Constitución y prescindir del cargo de Presidente y de Ministro de Asuntos Exteriores, que serian asumidos por Su Majestad el Rey a quien DGMA. (Para los que no lo saben," Dios guarde muchos años").
La primera pizia de Zapatero con el Rey de Marruecos fue cuando vió el mapa que este le enseñaba y se quedó tan tranquilo. El mapa, como pueden ver, mostraba Andalucía, las Canarias, Melilla, Ceuta y todo el Sahara Occidental como parte de Marruecos.! ¡Manda huevos!

viernes, 13 de agosto de 2010

OTRA VEZ GIBRALTAR IX




Otra vez, y van nueve, tenemos a la Roca en las noticias. Ahora porque al alcalde de la Linea de la Concepción se le ha ocurrido poner un canon de cinco euros a los coches que pasen al Peñón. Pues me parece muy bien. El que quiera pasar, que pague, sobre todo si con ese pago se pueden mejorar los accesos, facilitar el tráfico y evitar los atascos. Los españoles no tienen nada que hacer en el Peñón y si quieren comprar tabaco, chocolate en Marks & Spencer, pan de molde , wisky o cualquier cosa un poco más barata, me parece muy bien que paguen un impuesto por ellos.
Los llanitos y los ingleses tampoco tienen razón para protestar. Los llanitos porque si no quieren ser españoles ¿Qué tienen que hacer aquí?. Los ingleses porque ellos también tienen canon o impuestos por pasar por algunos sitios o entrar en el centro de Londres. La primera vez que fui al País de Gales, tierra de mi mujer. en 1965, tardamos un montón de horas, porque había que ir por carretera en dirección noroeste, pasar el puente sobre el río Severn en su parte más estrecha, el Ironbridge, y volver en dirección suroeste para llegar por la ciudad de Cardiff. Y todo esto por carreteras normales y atravesando pueblos y ciudades. Un viaje interminable, pero, eso si, gratis. No había que pagar por circular.
Pero después se construyó la autopista M-4 y un hermoso puente sobre una parte más ancha de río ya en el estuario y se empezó a pagar un canon por cruzarlo. Empezó por cinco libras esterlinas para los coches, otros precios para furgonetas y camiones más elevados y todos tan contentos en pagar, porque se ahorraba más en gasolina y en tiempo. En este puente había que pagar en ambas direcciones.
Años más tarde se construyó otro algo más al oeste, que conectó la M-4 y la M.48. Es este, cosa curiosa, solo se pagaba por el trayecto Inglaterra-Gales, poro no a la inversa. Con lo que los galeses bromeaban por ser más libres que los ingleses, ya que podían salir de su país sin pagar. Allá por el año 1990, se abolió el pago.
A los ingleses no le puede sorprender el pagar por algunos servicios, porque en el Reino Unido se paga hasta para orinar. Desde años inmemoriales los servicios en las estaciones de ferrocarril o en subterráneos de las plazas públicas, tenían un sistema que había que introducir un penique para poder abrir la puerta. Los peniques de entonces eran como nuestra antiguas perras gordas y se hizo costumbres el decir" I am going to spend a penny" que es equivalente a nuestro "Voy al baño" cuando es evidente que no se va a bañar.
Así, que a pagar por ir a Gibraltar, cuando lo que había que hacer, si Zapatero y Moratinos tienen el coraje suficiente, es amenazar con cerrar la verja si no se empieza a negociar la soberanía del Peñón, como se acordó en las Naciones Unidas. Pero en serio y de verdad.

miércoles, 11 de agosto de 2010

MEMORIAS VARIAS II





Ayer fue 10 de agosto. No creo que este día sea muy relevante para los españoles, pero si lo es para los que tenemos algunos años, somos de Higuera de la Sierra y todavía no hemos perdido la memoria. Ayer hizo 74 años del asalto a la Casa Cuartel de la Guardia Civil en nuestro pueblo.
Yo tenía cuatro años y recuerdo oír los tiros y las explosiones desde mi casa.No tengo ni idea si gente del pueblo estuvo involucrada en el asalto. Mi padre nunca me dio nombres de los rojos de Higuera o de sus fechorías, por lo que estoy seguro que crecí sin odio ni rencor a ningún paisano y con amigos, hijos de algunos de ellos, que siguen siendolo. Fueron mineros de Nerva a las órdenes de Antonio Molina Vázquez, que con su lugarteniente Antonio Guerrero González, conocido como "El Sastre", habían formado una columna que ya habían asaltado el Cuartel del Castillo de la Guardas con la idea de apoderarse de armamento, del que andaban escaso, aunque tuvieran amplio arsenal de explosivos robados en las minas. El tal Molina debía ser un buen elemento, pues a la sazón contaba solo 26 años.
El resultado del asalto ya lo he narrado anteriormente. Solo queda recordarlo como homenaje a aquellos Guardias Civiles que dieron su vida "Por Dios y por la Patria" defendiendo el cuartel contra una fuerzas varias veces superiores que terminaron con seis de ellos y destruyeron el Cuartel.
El azulejo lo recuerda y aunque el azulejo desapareció en los tiempos de Roldán, los higuerenses debemos recordar esa gesta gloriosa de unos hombres con honor y mal pagados, que dieron sus vidas defendiendo su cuartel. Si actualmente la Guardia Civil es el cuerpo peor retribuido de todas las fuerza de seguridad, ya podemos imaginarnos cómo sería en el año 36.
Cinco días más tarde las tropas nacionales tomaban Higuera y los secuaces de Molina huyeron derrotados, hasta abandonando, para poder correr más rápido, alguno de los fusiles que habían conseguido en su asalto al cuartel.
Paradojas de la vida, la noticia de ayer. El Presidente de la Diputación de Málaga, se pelea con dos guardias civiles por no cuadrarse ante él. Yo creo que él debería, si no cuadrarse, al menos saludar a la Guardia Civil con el respeto que se merece. Pero está claro. ¿Que se puede esperar de un socialista que encima se apellida Pendón? Solo que haga honor a su nombre.