jueves, 7 de septiembre de 2017

COMMONWEALTH-BREXIT

Este mapa es el actual del Reino Unido formado por Inglaterra, Gales, Escocia e Irlanda del Note. Inglaterra, como mucho llaman al País, es solo la parte mayor de la isla llamada Gran Bretaña. Los ingleses se consideran superiores a todos los demás, incluyendo al resto del Mundo y siguen creyendo en esa superioridad que conservan a pesar de que ya no mandan en el mundo y su gran imperio ya no es tan grande.
Cuando hace años intentaron por primera vez entrar en lo que entonces era la Comunidad Económica Europea, el General De Gaulle, que había estado refugiado en el país durante la ocupación alemana de Francia, dijo un frase que pasó a la historia: "Los ingleses entrarán en la Comunidad cuando dejen de pensar que siguen mandando en el mundo". Entraron años más tarde y con buenas condiciones y siempre se han considerado unos privilegiados en lo que se conoce como "barrer para casa". Una de las últimas exigencias fue el no aceptar algunas de las decisiones tomadas en Bruselas, como lo de la moneda única. Estaban convencidos de que la Libra Esterlina era superior al Euro. Hasta hace poco, exactamente desde que aprobaron el Brexit, se están dando cuenta de que su querida y poderosa Libra, va cayendo en picado. Especialmente contra el Euro. Desde junio de 2016 a la fecha, el cambio ha variado del 0,70 al 0,92, que quiere decir que cuando por una Libra te daban 1,43 Euros, ahora te dan solo 1,08. O sea, que los que recibimos una pensión del Reino Unido, hemos perdido 0,35 céntimos por cada Libra recibida. Y no solo me afecta a mi y a mi hermano, sino a todos los jubilados británico que viven en países europeos, que su calcula en más de un millón y medio. En España se calculan casi 300,000 británicos a los que hay que añadir los españoles que hemos trabajado en el Reino Unido y por tanto recibimos la pensión en su moneda. ¡Que no me pregunten por el dichoso Brexit!. Como diría mi amigo Gracian: ¡Que no me nombre la bicha!
Los cinco fundadores
Cambio obligado, de acuerdo con el título. La Commonwealth, literalmente "Común Riqueza", es una Mancomunidad de Naciones, compuesta actualmente por 52 naciones diferentes, después de la baja de las 7 que se han salido desde 1949. Fundada en 1931 entre Canadá, Sudáfrica, Nueva Zelanda, y Australia por iniciativa del Reino Unido, forman el núcleo político, comercial y lingüístico mas grande del mundo, que acoge nada menos que 1,869,423,000 habitantes. De las 52 naciones, 16 reconocen como soberana a la Reina Isabel II, 5 son reinos con sus propios Reyes y 31 son repúblicas. Hay países del tamaño de India, con mas de mil millones de habitantes, hasta el de la pequeña isla de la Polinesia, Tuvalo con once mil.
Hay ingleses antieuropeistas que siguen soñando en su Imperio y creen que con este patrimonio estarán más seguros que con una Unión Europea, que empieza a hacer aguas. Y sobre todo, que no son ellos los que mandan. Equivocados o ciertos, actualmente están en un lío del que no se sabe como van a salir. Espero que, por la familia que tengo allí y por mi propio futuro, sepan negociar la salida de la Unión Europea en beneficio de los británicos y los que dependemos de su economía.
                  
Cumbre de la Commonwealth

martes, 5 de septiembre de 2017

FINAL DE VACACIONES

Ya hay niños hoy en algunos colegios de España y todos los del Reino Unido. Para los higuerenses o higuereños, todavía nos falta la Romería de Alajar, La Fiesta del Cristo y la Feria de La Umbria. Casi todas las que se celebraban en septiembre ha pasado al mes de agosto. Higuera fue pionera en cambiar su Feria al primer fin de semana de agosto, allá por los años 50 del siglo pasado, para volver otra vez a coincidir con la Fiesta del Cristo del Rosario. La razones de las propuesta del alcalde de aquellos años (y otros muchos más, antes y después de esa fecha) fueron loS días más largos, las noches más templadas, el menor riesgo de lluvias y el número de familias de veraneantes que en septiembre volvían  sus casas. Pero detrás de esas lógicas razones, había otra más personal. Había otra que no "consta en acta". El estricto y polémico Cardenal de Sevilla, don Pedro Segura había considerado los bailes (los "agarrados" de la época, como "bailes pecaminosos" y por tanto amenazó al alcalde y a la corporación municipal de excomunión, si se permitían esos bailes en las fiestas religiosas. La solución fue separar la Fiesta del Cristo del Rosario, que la Iglesia celebra el 14 de Septiembre, de la Feria del pueblo, que pasó a otra fecha. Era una Feria popular sin nada religioso, excepto la Misa del domingo, en la que solo había festejos laicos con corrida de toros, carreras populares, fuegos de artificio y bailes. Se montaban dos casetas para los bailes, una frente al Ayuntamiento y otra delante de lo que hoy es el bar Los Pajaritos. La primera le llamaron la Caseta de los Pobres y a la segunda, la Caseta de los Ricos. Esto me lo recordó un paisano, no hace mucho tiempo, criticando la separación de los habitantes entre ricos y pobres. Me pareció "políticamente incorrecta" la innecesaria crítica y le contesté que entonces, como ahora, había ricos y pobres, aunque no fueran lo mismos y que la caseta de los pobres era gratis para todo el pueblo porque el Ayuntamiento pagaba lo gastos incluyendo la orquesta. Sin embargo la de los ricos la pagaban enteramente ellos de sus propios bolsillos. Insistió en la crítica y tuve que aclarar, que la de los pobres, pagada por el Ayuntamiento, también la pagaban los ricos con sus impuestos. Los "pobres" en aquellos años no pagaban impuestos, ni agua, ni teléfono, ni Seguridad Social, ni IBI, ni basura, ni televisión, ni gasolina, ni otras más cosas, que ahora pagamos todos.
En mis años en el Reino Unido, las vacaciones de verano terminaban el 31 de Agosto. Era, como siempre el lunes último de agosto cuando se celebraba el final del verano con el día de descanso llamado Summer Bank Holiday. Y ya hasta el 25 y 26 de diciembre no había más días de fiesta oficial, En total eran ocho días festivos oficiales al año. Igualito que en España. Por eso lo primero que los ingleses aprendían del idioma español era: Fiesta, Siesta y Mañana. Sobre todo los empresarios que negociaban con España y tenían que llamar por teléfono.
En aquellos años, como ahora en España, las vacaciones solían ser de 15 días en verano y 15 en invierno. La empresa en la que yo trabajaba nos concedía el mes completo a los españoles para que pudiéramos venir en coche, el avión era muy caro, y pasar casi tres semanas con la familia, en el pueblo o la playa. La cuarta semana se usaba para el camino de ida y vuelta con el mínimo de paradas. La última vez que hicimos el viaje en coche, salimos de Sevilla con dos días de retraso por celebraciones de familia, a las 10 de la mañana y llegamos a Maidenhead a las 10 de la noche del día siguiente. Treinta y seis horas, parando solamente a comer rápido o poner gasolina con visita a los servicios. Casi 2,500 kms. que sale a una velocidad media de 69,5 kms. por hora, que no está mal con las carreteras del año 1973. Cruzar Paris por la "périphérique" era rápido, pero cruzar Londres por calles con luces de tráfico, de noche y lloviendo, todavía no existía la M-25 de circunvalación, que han visto en el mapa. Fue la puntilla para decir adiós al coche y bienvenido al avión. Londres-Sevilla en una hora y media y de mi casa al aeropuerto de Heathrow, solo quince minutos. Más o menos como del aeropuerto de San Pablo al Porvenir.
Desde mi vuelta a España, ya hace veintiún año y tres meses, estoy en vacaciones permanente. Quiero decir que estoy jubilado. Mi buen amigo Emilio Fuentes, que fue muy conocido en Londres, en la Casa de España y en el Club de Jubilados, decía siempre que los "viejos" del Club (casi todos refugiados de nuestra Guerra Civil) no eran viejos, sino jubilados, que viene de "júbilo", por estar vivos. Pues eso. Me gustaría ser jubilado por mucho tiempo y que usted lo vea. Y si algo de lo que escribo no le gusta, tiene una solución: No lo lea.

miércoles, 30 de agosto de 2017

LADY DIANA SPENCER

Así se conocía a Diana Frances Spencer, cuando en 1981 se anunció su compromiso con el Príncipe de Gales, eterno heredero de la corona Británica, (todavía no la ha heredado y se duda si llegará a heredarla). El 29 de julio de ese mismo año se convertía en la princesa de Gales tras su matrimonio que, según las estadísticas, fue visto por más de 750 millones de personas en el Mundo. Su belleza, simpatía, personalidad y permanente sonrisa cautivaron a tantos, que pronto se convirtió en Lady Di o la Princesa del Pueblo.
Tuve ocasión de verla de cerca en varias ocasiones. En mi diario recorrido por Chelsea Embankment, a lo largo del río Thames, camino del Nuevo Mercado de Covent Garden, con bastante y lento transito y en días de tráfico casi estático, tomé una calle lateral y paralela para adelantar camino aunque fuera algo más largo. Me llamó la atención un grupo de fotógrafos o pararazzis a la puerta de una casa. Pensé que alguna personalidad vivía allí y cuando llegué a la oficina pregunté a la secretaria inglesa, que vivía por la cercanía, que me aclaró que aquel día, los periódicos publicaban la noticia del compromiso del Príncipe de Gales con Lady Diana y que ella vivía en aquella calle. Allí empezó el continuo acoso mediático a aquella desconocida joven que acabó trágicamente en el tunel bajo el Sena.
La siguiente vez que pasé por aquella calle, pude ver a Diana salir de su casa entre un nutrido grupo de ávidos paparazzis y entrar como pudo en su coche, un modesto mini cooper, para dirigirse a su trabajo. Tuve ocasión de ver el mismo sorprendente espectáculo en varias ocasiones y pensé que debería ser un verdadero martirio para aquella joven enamorada de un Príncipe.
El sábado anterior a la boda se celebraba un Torneo de Polo en el Parque de Windsor  al que asistieron alguno de los reales invitados. Nuestro Rey Don Juan Carlos I y la Reina Sofia estaban invitados a la boda, pero tuvieron que cancelar su asistencia debido a la metedura de pata del Ministro de Exteriores Británico que no avisó a la casa Real de que el viaje de novios se haría en el Yate Real, Britania en un crucero desde la colonia de Gibraltar en plena campaña de la reclamación por parte de España de la soberanía del territorio, podía ser ofensivo para el Gobierno Español. Sus Majestades cancelaron el viaje Londres y no asistieron a la boda.
El matrimonio José Maria y Angela Hernandez  y Patricia y yo, decidimos, con nuestras respectivas hijas y un amigo, asistir  al Torneo, pues el Parque de Windsor era el preferido para nuestros paseos del fin de semana. Daba la coincidencia de que uno de los equipos del Torneo era  de Jerez, compuesto por varios miembros de la familia Domecq que tenía que competir con el del Club, cuyo capitán era el Príncipe de Gales. Según José Maria, los Domecq se dejaron ganar en aras de las buenas relaciones vinícolas. Aquel día publicaba ABC en su portada un gran foto del del Rey Don Juan Carlos, que pueden ver en la foto final, y decidimos llevarla y hacerla partícipe de nuestro entusiasmo por el equipo español. El locutor que comentaba las incidencias del partido escuchó nuestros gritos de ánimo al equipo español y mencionó el grupo de Spanish soporters, dándole la bienvenida al encuentro. Los soporters éramos ocho: los seis que vereis en la fotofinal, el que la tomó algo descentrada y la imagen del Rey de España.
Cuando aquello terminó y nos dirigíamos al aparcamiento, nos apartamos para dejar pasar el coche que acaban de ver y al recocer a los ocupantes, ondeamos la bandera que llevábamos y pudimos oír al Prícipe decir a su prometida: "Look, the spanish soporters", a la vez que nos dirigían una sonrisa con un amable saludo. Nuestros comentarios sobre la belleza de la novia casi nos cuesta un disgusto con nuestras esposas.
Once años más tarde los sevillanos tuvieron ocasión de ver a la pareja en la visita que hicieron a la Expo-92, cuando ya empezaban los problemas matrimoniales que terminaron trágicamente hace ahora veinte años.

lunes, 28 de agosto de 2017

YO SI TENGO MIEDO


Ayer a estas hora estaba pegado el televisor que transmitía la gran manifestación en Barcelona. La pancarta que abría la marcha se los miles españoles que acudieron (por supuesto en catalán), podría significar que los manifestantes no tenían miedo. Estaba claro que con la seguridad que nos dan las Fuerzas y Cuerpos del Estado y las personas que escoltan a las muchas personalidades que asistían a la misma, era prácticamente imposible un atentado terrorista. 
Me acordé de un viejo chiste de un 18 de Julio, hace muchos años, en la Plaza de Oriente. Un agricultor que venía del campo con una bomba de agua dentro de un saco, se vio envuelto en la anual manifestación y un policía le preguntó qué llevaba en el saco. El hombre, asustado, contestó que llevaba "agua", al policía le pareció que no era muy normal llevar agua en un saco y comprobó que era una bomba para sacar agua. Le recriminó al pobre hombre que no se lo hubiera dicho desde un principio y este le contestó: "Es que si digo bomba no me deja usted tiempo para decir de agua".
Dicho esto, tengo que confesar que Jo si tinc por. Y mucho pavor.
Porque ayer se demostró que hay dos Españas. La que muchos amamos como nuestra patria y daríamos todo por ella, ¿Recuerdan los cuarteles de nuestros soldados "Todo por la Patria"? Pues eso. La otra es la que los propios españoles quieren destruir. Ya lo dijo el Mariscal Otto Von Bismarck: España es el país más fuerte del mundo, lleva siglos queriéndose destruir a si misma y todavía no lo ha conseguido. Siendo prusiano y artífice de la unión de Alemania con Prusia, debía saber muy bien que "la unión hace la fuerza", lema adoptado por Bélgica después de la revolución de 1830.
La manifestación del sábado fue una muestra más de lo que Ortega y Gasset mostraba en su "España Invertebrada", que ya en 1922 veía el peligro del separatismo y el regionalismo, junto a la falta de "una minoría ilustrada e incapaz de tomar decisiones firmes y eficaces".
Hubo de todo. Desde vivas a España a pitos al Rey, desde banderas de España a catalanas y hasta republicanas, desde llamadas a la unidad a voces separatistas, desde pancarta por la unidad a las de rechazo a la venta de armas. Como siempre, mezclado las churras con las merinas, para confundir al personal.
Me dio miedo y pavor lo que pueda pasar en los próximos meses. La división entre los españoles es tan evidente entre los partidos con representación parlamentaria y entre las diferentes tendencias dentro de cada uno de ellos que dejan solo al Partido Popular como el único referente de unidad democrática. Por eso, todos contra él. El verano ha sido caliente, pero el otoño puede serlo más. En vez de ayudar al Gobierno a resolver los problemas de unidad,  paro, terrorismo, economía y reformas, se pretende perder el tiempo en atacar al Presidente (otra vez) con el caso Gürtel y a los ministros con otras escusas, tan importantes como preguntar a la Ministra de Defensa sobre la Guerra de 1936. Como si ella, que nació en 1965, tuviera algo que ver con el conflicto. 
La pancarta más llamativa, inadecuada y hasta irrespetuosa, decía: "Felipe, el que quiere la paz no trafica en armas". Totalmente fuera de lugar. Las armas usadas por los terroristas fueron unas furgonetas, fabricadas en España o en el extranjero, que son armas de trabajo y no de guerra. Su Majestad el Rey Felipe VI de España, tuvo la valentía y la dignidad de aguantarlo todo sin despeinarse.

viernes, 25 de agosto de 2017

BARCELONA

És bona si la bossa sona, dice el conocido refrán, al que contestan : Tan si sona com si no sona, Barcelona és bona. Y puedo certificarlo porque he estado allí varias veces. Por política y por trabajo y sentí como algo mio, cuando visité Palafrugel, cuna de mi bisabuelo Tomás Mariá i Mauri, que se vino a Higuera, se dedicó al negocio del corcho y se casó con una Ordoñez. No los conocí personalmente pero en casa de mis padres, y actualmente en casa de mi hermano José María, colgaron y cuelgan, los retratos de ambos y el de su hija María, la madre de mi padre y mi abuela, a la que remotamente recuerdo como una viejecita de pelo blanco que murió un 4 de agosto de 1936, cuando yo tenía algo más de cuatro años. Mi último recuerdo es que como Don Inocencio, el párroco, estaba en la cárcel, fue un entierro laico, que en vez de llevar la acostumbrada "manga", lo presidía una bandera republicana. Y no crean que estoy divagando, que hace unos días me lo ha confirmado una paisana, que entonce era una quiceañera, sin que yo se lo preguntara.
Mi primera visita a la capital Condal fue en enero de 1984 con motivo del VI Congreso de Alianza Popular, que allí se celebró. Era a la sazón secretario de la Gestora del Partido en Gran Bretaña y asistimos, el Presidente Rafael Cerezo, la secretaria de organización Pepita Seijo, Patricia, (los tres ya descansando en paz) y el que escribe. Me gustó mucho lo que vimos, que no fue todo porque tuvimos poco tiempo libre, y me prometí que volvería. Me llamó la atención, en un recorrido en taxi por las Ramblas camino del hotel después de una cena en un restaurante del Puerto, la cantidad de lo que parecían mujeres buscando clientes, hasta que el taxista nos aclaró que no eran mujeres, sino hombres. Ni siquiera en Londres ni París había visto tal cantidad de travestís. Me convencí entonces de que Barcelona era un ciudad libre, cosmopolita y avanzada.
Volví varias veces, por motivo de trabajo, ya que la compañía en la que trabajaba tenía campos y naves empaquetadoras para la labor de preparación de los apios y coles chinas que enviaban a Londres. Entonces tuve ocasión de hacer de turista y conocer la ciudad más a fondo. Nunca tuve problema con el idioma. Todo lo que preguntaba o pedía en español, me contestaban en español, aunque todos hablaran en catalán entre si. No había imposición en el idioma, como dicen que existe ahora. Hace casi treinta años que no he vuelto por allí y parece ser que todo ha cambiado.
Recuerdo otro refrán que me contaron en uno de esos viajes, que decía: Al camí de Barcelona, qui no camí, s´estalona. Tengo que confesar que he usado el traductor, porque lo recordaba en español. Creo que algo anda mal, que la gente no camina y por tanto "tropiezan". El tropezón de la semana pasada ha sido, sobre todo, un aviso. Un aviso de lo que puede pasar si los españoles, todos, no nos unimos contra la sinrazón de los terroristas que quieren acabar con nuestra civilización. Porque no solo son enemigos de España, sino del Mundo, sobre todo el cristiano. Está claro que las principales religiones del mundo, aunque crean en un Dios distinto, o le llamen con diferente nombre, no inducen a matar, sino a amar al prójimo. Pero desgraciadamente no es así y, cada vez menos.
Ya que estamos de refranes, recuerdo otro, que me lo repetían en el Reino Unido, aunque nunca tuve problemas en adaptarme a sus usos y costumbres, "Whem in Rome, do as the romans do". ¿Porque tenemos que aceptar las costumbres y usos de los musulmanes que chocan con las nuestras?. Hace unos días he leído la polémica sobre la negativa del Ayuntamiento de Sevilla a permitir la construcción de otra Mezquita. Supongo que tendrá sus razones jurídicas, pero ¿Nos permiten a nosotros edificar una iglesia cristiana en sus territorios?. Se quejan de que estamos en contra del uso del burka (y del burkini en las playas). ¿ Cómo podemos saber si la persona que solo enseña los ojos, es un hombre, una mujer o un terrorista de cualquier sexo?. Los señores de Podemos (y que me perdonen los señores de verdad), han llegado a decir que deberíamos suprimir las procesiones porque ofenden a nuestros hermanos musulmanes.Yo he entrado en mezquitas y en templos budistas y he tenido que dejar mi zapatos a la entrada. Un día en Tanger estaba lloviendo y para no quitarme los zapatos, ¿sabe usted lo que hice?. Pues pasé de largo y entré otro día, que lucía el sol. 
El primer Ministro o Presidente de Australia, país cosmopolita, en el que hay hasta españoles que comen cola de canguro, publicó hace unos años un manifiesto explicando cómo era el país y sus costumbres y advirtiendo que los que no estuvieran de acuerdo con ellas, que se fueran de vuelta a sus respectivos países. 
En estos últimos años, Barcelona, y por supuesto Cataluña, ha ido degenerando. ¿Culpa de Rajoy?. No. Rajoy está cumpliendo con su juramento de acatar la Constitución y hacer que se acate. Son los políticos catalanes de zquierda, que no todos los catalanes, los que han traspasado las reglas del juego democrático. El Partido de CiU, catalanista y centrado, que miraba por lo mejor de Cataluña y era capaz de llegar a acuerdos con el centro izquierda y el centro derecha, se ha dejado ganar por la izquierda más radical, separatista y nacionalista que quiere, otra vez, dividir a España sin mirar en las consecuencias.
Hoy se publica una noticia, que posiblemente pase casi desapercibida, pero que a mi me ha llamado la atención y me ha dado miedo: "La oposición marca la agenda en el Congreso e Iglesias insiste en "sacar al PP" de la Moncloa". ¿Sabe usted qué hay detrás de esto?. Pues sencillamente que El Coleta tiene cogido a Pedro El Guapo (por donde usted sabe) y ahora quiere ir por Rajoy. ¿Queremos esto los españoles?.
Espero que no. Tenemos fama de ser envidiosos, pero no creo que queden muchos, por muy descontentos que estén, que quieran volver al año 36, o sea, al comunismo puro y duro, herencia de Stalin, que también les va a los venezolanos, buenos amigos y patrocinadores de El Coleta y su cuadrilla.