miércoles, 2 de julio de 2014

PRESIDENTE DEL PARLAMENTO EUROPEO

Ayer fue reelegido Presidente del Parlamento Europeo el socialista alemán Martin Schulz por una amplia mayoría de 409 votos de los 751 votantes. Prueba de que lo hecho bien en la pasada legislatura es que socialistas, populares y liberales ls han apoyado hasta el punto de que han acordado que el 1 de enero de 2017 le cederá el puesto a un miembro del Partido Popular Europeo. Y es que los socialistas y los populares en la Cámara Europea no son como los socialistas y los populares en España. Saben trabajar juntos.
Los otros tres candidatos, el conservador británico, la austriaca de los verde y el español Pablo Iglesias, se han quedado con las ganas. El primerizo Pablo Iglesias NO HA PODIDO.
El Grupo Confederal de la Izquierda Unitaria Europea (GUE) lo presentaba como candidato, mostrando una clarividencia meridiana en la elección. Solo consiguió 51 votos. 
Pero aprovechó la oportunidad para darse a conocer como ultra izquierdoso y dejar muy alto el pabellón de España en la Cámara.
Montó un "show" que pasará a la historia demostrando el talante de semejante sujeto, que desde el primer día se salta las normativas, las regulaciones y el respeto a la Cámara.
El Presidente de la mesa, el italiano Giani Pitella le acusó de descortés y y tuvo que retirarle la palabra avisándole de que "ya aprenderá la lección". Ya le había avisado: "Por educación le pediría que no abusara de su tiempo. Usted lo ha hecho y no lo va a hacer en los próximos cinco años".
No se cuantos idiomas puede hablar Iglesias, pero al menos supo contestarle al Presidente en su lengua "Finisco in dieci secondi", Aunque se los pasó en minutos.
La izquierda española está dando un magnífico ejemplo en el Parlamento Europeo. Magdalena Alvarez  ha dimitido de su cargo en el Banco Europeo de Inversiones por su imputación en el caso de los EREs de Andalucía. Aunque ha dicho que "Dimite para no aguantar las presiones del Partido Popular". Hay que tener cara.
Willy Meyer, el cabeza de lista de Izquierda Unida, ha dimitido por tener fondos de pensiones en paraísos fiscales. Al menos ha tenido decencia política.
Pablo Iglesias puede que esté calladito durante los próximos cinco años. No querrá perder el chollo de 8;000 euros mensuales, 300 de dietas diaria, viajes gratis en clase preferente de avión, primera clase en tren o a 50 céntimos por kilómetro en coche. Todo esto, y lo que venga, gracias a los equivocados o engañados españoles que le dieron el voto sin conocer sus antecedentes. 

martes, 1 de julio de 2014

PRIMERA GUERRA MUNDIAL,

Se conmemoró el pasado sábado, 28 de junio, el primer centenario del comienzo de la Gran Guerra o Primera Guerra Mundial del siglo XX. La Segunda vino años más tarde, solo veinticinco, en 1939. Sería curioso saber cuantas personas murieron en el siglo pasado entre las dos grandes guerras, la civil española y todas las demás que han cubierto de sangre, dolor y miseria los cinco continentes del mundo. 
He contado en internet 64 guerras entre mundiales, locales, civiles y pequeñas revueltas territoriales. Pero no me fío del número de muertos, porque en muchas de ellas, sobre todo en el continente Africano, es imposible el contarlos. Se habla de "un millón de muertos", título de la primera novela de la trilogía de Gironella, sobre la Guerra Civil Española, que de ser verídica y si la utilizamos como promedio, nos da 64 millones de muertos Dicen que fueron muchos más, pero 64 millones ya es bastante. 
Por si sirve de referencia, en la Gran Guerra, se movilizaron 65 millones de combatiente de los cuales de dieron por muertos a 8,5 millones, heridos 21 millón y prisioneros y desaparecidos 7,5 millones, que nos da un total de 37 millones de bajas o un 57% de los combatientes.
El siglo XXI no ha tenido buen comienzo. Llevamos solo trece años y medio y ya ha habido y hay conflictos y amenazas de guerras que pueden ser bastante serias. Hasta la izquierda española está buscando una III República, que si toma como ejemplo la II, podría terminar en otra Guerra Civil. ¿No aprenderemos nunca?. ¿No somos capaces de vivir en paz?.
En España tenemos dos grandes partidos que pueden alternarse en el Gobierno, pero tienen que acercarse y respetar hasta el máximo las reglas del juego. Es decir, la Constitución que nos dimos todos los españoles. No vale el que digan que mucho de los españole de las nuevas generaciones no la votaron. La votamos en libertad los padres y los abuelos. Y los nietos, si hay respeto, deben acatarla sin discusión. No podemos cambiar una constitución cada generación y si es verdad que la actual necesita algunas reformas, son esos dos grandes partidos los que deben estudiar, proponer, debatir, acordar y consensuar todo lo necesario para el bien de todo los españoles.
¿Serán capaces de hacerlo por una vez y para siempre? Estamos a tiempo y ¡Amen!.
El peligro es que el cabreo nacional por la actuación de esos dos grandes partidos, ha movido a los ignorantes, a los engañados, a los comprados y a los ambiciosos a votar otras opciones porque se
han creído los cantos de sirena y las falsas promesas de los que buscan su futuro en bienestar, para ellos mismos, sin importarles España ni los españoles.   

jueves, 26 de junio de 2014

LA ERA FELIPE VI

Comenzó hace hoy una semana con la proclamación del nuevo Rey, Don Felipe de Borbón, el 19 de Junio, que pasará a la Historia de España como fecha a recordar. Pudimos decir "Viva el Rey" sin tener que anunciar antes el "Le roi est mort", que suele ser habitual en estos casos. Ha habido una similitud en nuestra Historia, aunque con 458 años de diferencia, cuando Carlos I de España y V de Alemania dejó la corona a su hijo Felipe II y se retiró al monasterio de Yuste. 
Al Rey Felipe VI le ha tocado una época difícil, que también le tocó a su padre Don Juan Carlos y esperamos que sepa sortear la adversas circunstancias, como lo hizo su padre. La Transición de una dictadura militar a una monarquía parlamentaria con un sistema democrático fue una tarea ardua que llevó Don Juan Carlos con talante, sabiduría y excelente mano diestra, que nos dio casi cuarenta años de paz, armonía y prosperidad, hasta que los enemigos da España abrieron la caja de los truenos, para dejar a una España dividida otra vez en buenos y malos, tirándose las piedras unos a otros, en vez de trabajar juntos por una España mejor.
Yo me pasé muchas horas de ese día, pegado al televisor y tengo que reconocer que me emocioné varias veces. ¿será cosa de los años?. Posiblemente. Aunque creo es fue más por sentir por mi País, algo que están perdiendo los españoles. El patriotismo que sentimos los que hemos vivido fuera de España.
Desde ese día, los medios de comunicación no han dejado un solo momento de publicar toda suerte de detalle de los nuevos Reyes Don Felipe y Doña Leticia. Poco se puede añadir más. Pero gracias a esas noticias, todo hemos podido ver cómo actúa la dividida clase política, sobre todo la dividida izquierda y los separatistas.
Así vimos, cómo el Sr. Mas y el Sr. Urkullo en vez de usar sus manos para aplaudir el magnífico discurso del nuevo Rey, se pusieron en actitud de futbolistas que forman la barrera ante el saque de una falta. Para explicarlo mejor, mi amigo Gracián lo dijo de esta clara manera: "Se están tapando los c......por si le dan la patá que se merecen".
Y después han seguido dando la nota aquellos ignorantes que no saben lo que pasó con las dos repúblicas que sufrió nuestro País. La manifestación (buen negocio para los fabricantes de banderas republicanas) de aquella tarde fue una clara demostración del desconocimiento de nuestra Historia. Yo he dicho varias veces, que me pueden llamar republicano como me llaman español. Nací en España y en plena II República, pero viví como terminó y me convencí que ese sistema, excelente en Estados Unidos, no sirve en España. Entonces. ¿para qué insistir?. Desde que España es una, más de quinientos años, hemos tenido monarquías, excelentes, buenas y malas y solo dos repúblicas, tan nefastas, que terminaron las dos gracias a los militares. Ya está bien de tropezar dos veces en la misma piedra para intentar la tercera vez.
Felipe VI, ha jurado cumplir y hacer cumplir la Constitución y creo que lo hará. No como los políticos que prometen para no cumplir. Y como ha aclarado el Presidente del Gobierno, "El que no esté conforme con la Constitución que proponga los cambios por los procedimientos establecidos en ella". Y punto.
El último show ha sido la presencia televisada del Sr. Cayo Lara en la sede de I.U. (más bien desunida) con una  bandera republicana y negando a Don Juan Carlos el aforamiento del que él mismo disfruta. Patético.
Los británicos dicen (todos) cuando cantan su himno nacional: "God save the Queen". Ahora sería una ocasión para que, de una vez por todas, pusiéramos una letra al nuestro y pudiéramos cantar sin tapujos: "Viva España" y "Viva el Rey".
      

jueves, 12 de junio de 2014

¿MONARQUÍA O REPÚBLICA?

"This is the question". No, señor Guillermo. Esta no es la "pregunta". Es la Constitución. La Constitución de 1978 que nos dimos todos los españoles, después de casi cuarenta años de dictadura, que fueron consecuencia de cinco años de un nefasta república durante la cual, las izquierdas españolas se dejó dominar por el comunismo de Rusia, que quería dominar Europa y el mundo. Para lo que no se han molestado en leer la Constitución, que deberían hacerlo, hay que decir que el artículo 1, define España como "Un Estado social y democrático de Derecho...." y como forma política de Estado, "la Monarquía Parlamentaria". Se puede decir con letra más grande, pero no más claro, con lo que queda muy claro que no hay "question" que valga. Ahí está la Constitución que todos los políticos con cargos públicos han debido jurar "acatarla, cumplirla y hacerla cumplir". Y mientras no se cambie o modifique por los procedimientos que la misma establece, es la que todos, del Rey para abajo, tenemos que cumplir, nos guste o no nos guste. Pero la extrema izquierda española, nacionalistas, independentistas y los amigos de los terroristas (que no deberían estar)  que tanto presume de democracia, se la han querido saltar. Y quieren aprovechar la abdicación del Rey Juan Carlos I, para intentar que su legítimo heredero no pueda sucederle en el trono. Ayer, según el Ministro de Justicia, montaron un circo en el Parlamento, como la pataleta de un niño díscolo, mostrando enseñas republicanas y hasta una ikurriña o abandonando ruidosamente el hemiciclo. No les sirvió de nada. Los 299 SI, (107 de PSOE y 185 de PP, junto a los 5 de UPyD, 1 de UPN y 1 de Foro) fueron más que suficiente para aprobar la Ley de Abdicación del Rey y dar estabilidad al Estado.
Puesto a dar cifras, cabe destacar los 19 NO. 11 de Izquierda Plural, 1 de ERC, 2 de BNG, 1 de G-Bai, 1 de Nueva Canarias y 1 de Compromis. 
También cabe destacar la abstenciones, 16 de CIU, 5 del PNV, 1 de CC y 1 de PSOE (El vasco Odon Elorza) y por último el numerito de los 7 de Amaiur 2 de G. Socialista que abandonaron sus escaños sin emitir voto alguno pero formando ruido.
Creo que los españoles deberían recapacitar para las próximas elecciones y no desperdiciar  votos en quimeras y aprovechados, que no sirven para nada más que para incordiar y hacer perder el tiempo a los políticos que quieren trabajar para el pueblo. Los 350 diputados comprenden 15 partidos que quieren desestabilizar el bipartidismo de los dos grandes PP y PSOE. Pues hay que mirar a aquello países donde dos grandes partidos se alternan en el poder, como Estados Unidos o el Reino Unido, en los que, para empezar, la extrema izquierda o el comunista, no existe. Y les va bastante bien.
Rubalcaba se portó bien en lo que parece ser que sea su despedida. Como yo no me fío de él, no se si verdaderamente fue genuino, estaba actuando de bueno o realmente sabe ser un hombre de estado y quiso dar un buen ejemplo a su sucesor o sucesora.
Ahora queda la polémica de si hay que hacer una ceremonia con el boato que se merece, o vamos a dar al mundo un mal entendido ejemplo de austeridad o pobreza. La ocasión merece lo mejor sin mirar al costo. Ya ha dicho alguien que el costo no seria nada comparado con una mariscada de la UGT. Hay que demostrarle al Rey Felipe VI y al Mundo que el 85% de los españoles, estamos con él. 

jueves, 5 de junio de 2014

JUAN CARLOS i

El lunes, camino de una cita, oí en la radio del coche la noticia de la abdicación de nuestro Rey. Desde entonces todas las cadenas de TV y todos los periódicos han dedicado páginas incontables a elogiar la figura de nuestro monarca. Supongo que las redes sociales y las insociales habrán recogido toda clase de comentarios, que no tengo la menor intención de leer.
Respetando la real decisión, no podía ser menos, quiero poner de manifiesto mi personal opinión de su persona. Tuve el privilegio de saludarle y ofrecerle mis respetos allá por el año 1986 en Londres. Los Reyes visitaron oficialmente la capital británica los días 22 a 25 de abril y entre los numerosos actos programados se celebró una recepción en la Embajada a la que fue invitada una numerosa parte de la colonia española. Cuando llegaron Sus Majestades, el Rey declinó usar el lugar que le tenían preparado para que todo pasáramos a saludarles y le oímos decir: "Sofia, tu vas por ahí y yo por aquí y así nos mezclamos y saludamos a todos". Así lo hicieron y a todos no sorprendió la naturalidad de nuestros soberanos, saludando a todos y cada uno de lo asistente y hasta bromeando con muchos de ellos.
Yo era entonces presidente de la Gestora de Alianza Popular en Gran Bretaña y como tal le presenté mi respeto y lealtad. Me animó a seguir trabajando en mi labor. A continuación saludó a tres jóvenes que estaban a mi lado con un amigable: "¿Vosotros qué hacéis aquí?, Al parecer eran amigos del Príncipe Felipe y estaban haciendo un master en la London University. El Rey le animó a seguir porque en España hacían falta "brains". Es decir, "cerebros". 
La Reina le preguntó a Patricia, mi esposa, el tiempo que llevaba en Inglaterra, a lo que tuvo que responder, que desde los veinte años, porque que había nacido en el País de Gales. Al hacerme a mi la misma pregunta y responderle que; veinticuatro años, dijo que eran bastantes, con una agradable sonrisa y el deseo de que volviera pronto a España. Tardé otros diez años más.
El siguiente acto era una visita al Instituto de España, ahora instituto Cervantes, que estaba solo a unos cien metros a la derecha de la Embajada en la esquina del mismo bloque de edificios. Cuando el Rey vio los coches y los policías de escolta, decidió ir andando para evitar la vuelta a toda la manzana, ya que la calle era de una sola dirección. Los bobbis se quedaron de una pieza al ver a un Rey andando por las calles de Londres. Pero es que Don Juan Carlos es así. No es la primera vez que se salta el protocolo.
Se retira después de haber cumplido con su deber de ser el Rey de todos los españoles. Hasta de aquellos que, conocida la noticia, invadieron las plazas de algunas ciudades españolas ondeando banderas republicanas y pidiendo un referéndum para ver si los españoles queremos una monarquía o una república. Serían algunos millares de descerebrados, pero somos millones de españoles los que no queremos una república. Ya tuvimos dos ejemplos de lo que puede pasar. Y no es que el sistema republicano sea malo por si; funciona en Francia y en Estados Unidos. Es que en España ha habido dos Repúblicas y las dos dos han acabado mal. La segunda  con demasiados muertos, que se trató de olvidar en la Transición y que la izquierda más radical ha recordado abriendo la caja de los truenos ante la incompetencia de Zapatero para quedar bien con los enemigo de España, comunistas, separatistas, nacionalistas y terroristas.
El Presidente del Gobierno, legalmente elegido por la mayoría de los españoles. ha puesto la pelota en el campo contrario, dando una excelente lección de democracia. Hay que cumplir la Constitucción, que se puede cambiar, reformar, actualizar e incluso abolir, pero a través del proceso que marca la propia Constitución.
Yo siempre he tenido una idea. Digan si es buena o mala, si están de acuerdo o no, pero respétenla, como yo respeto la suya. Debería ser obligatorio para todos los políticos JURAR cumplir la Constitución, dejándose de esa forma de PROMETER, pues todo sabemos que las promesas, en política, no se cumplen y menos todavía el POR IMPERATIVO LEGAL, que usan los que nunca deberían estar en política.
Es hora de que todos digamos VERDE, que es la abreviatura que usa Antonio Burgos que es bético, para decir Viva El Rey De España. Que Dios le conceda muchos años años más como Rey Padre o Padre del Rey. Nos deja en muy buenas manos.