lunes, 9 de noviembre de 2009

EMIGRACIÓN







España, que dio motivos para una masiva emigración a los países más desarrollados de Europa en los años 50 y 60, se ha convertido en el primer receptor de inmigrantes de otros países, sobre todo de África, Sur América y países del este de Europa. La mayoría de estos últimos son ciudadanos comunitarios, pero los demás no lo son y el Gobierno se lo ha puesto tan fácil, que cada vez son más y mayor el número de víctimas, en afán de cruzar el mar y todavía mayor el número de ilegales que entran y permanecen en nuestro país con la tragedia de no encontrar trabajo, y si lo encuentran es en precarias condiciones, lo que conduce a la pobreza, la prostitución y el crimen más o menos organizado.
¿Soluciones? Las hay, pero es el Gobierno el que tiene la obligación de promulgar una Ley de Inmigración, que evite la doble tragedia de la víctimas que no llegan y de los ilegales que llegan.
Yo he sido emigrante y conozco bastante del tema que he vivido durante treinta y cuatro años.
Pero no puede quejarme porque tuve mucha suerte desde la llegada al Reino Unido en Octubre de 1962. La entrada de posibles inmigrantes estaba muy restringida porque el Reino Unido ya tenía a los de países de la Comumwell y se estaba llenando el país de indios y paquistaníes. Como consecuencia, a todo el que no tuviera papeles en regla, es decir permiso de trabajo concedido por el Home Office o Ministerio del Interior, automáticamente le negaban la entrada y tenían que volver por donde habían venido.
Yo llegué en Iberia, vestido con traje y corbata y portando un maletín y una maleta que no iba amarrada con cuerdas; no tenía permiso de trabajo, pero llevaba mi pasaporte emitido un par años antes y en el que aparecían varios visados de entrada y salida de Francia, Portugal y Marruecos y además decía que mi profesión era industrial. Dije, me defendía lo suficiente en inglés, que iba en viaje de negocios y no sabía cuanto tiempo estaría y al agente de inmigración le pareció todo correcto y me puso un sello de entrada con una validez de tres meses de estancia.
Me instalé aquella noche en el Hotel Strand, a dos pasos de Trasfalgar Square y tres de Picadilly Circus, y al día siguiente empecé a buscar a los amigos y amigas que conocía. Pepita Seijo, mi prima Encarna Jimenez, Gabriel un amigo de Sevilla y Lady Kell con la que mi hermana había estado los dos años anteriores como compañía. Enseguida me ayudaron a encontrar un "bed siting" en Fulland Road y desde allí empecé a buscar trabajo. Los dos primeros por muy poco tiempo porque me hacían trabajar de sol a sol, aunque en Londres casi siempre estaba nublado, con muy mala acomodación y muy poco dinero.
Un mes más tarde y gracias a Gabriel, me dieron un puesto en la cocina del restaurante donde él trabajaba fregando platos, un edificio del siglo XV en Coockham en el condado de Berkshire con el bonito nombre de Bel and the Dragon. El director, un italiano muy agradable del que guardo un gratísimo recuerdo, se encargó de pedirme los correspondientes permisos que me fueron concedidos para hostelería y así empezó una vida en el Reino Unido, muy larga de contar, pero que me hizo tomarle cariño al país, no tanto como a España, pero lo suficiente para que siempre lo recuerde. A los cuatro años el Home Office me concedió el permiso de residencia, lo que quería decir que podía trabajar sin más permiso, y prácticamente vivir como un británico, excepto que no tenía derecho a voto ni a formar parte de un jurado. Gracias a ello nunca me sentí responsable de ningún gobierno ni de una condena a un inocente. Ya me había casado con una galesa de pelo negro y muy guapa, mujer extraordinaria que me ha hecho muy feliz durante 45 años y espero que sea por algunos más. Teníamos un hijo y esperábamos otro y comencé otra vida con otro trabajo mejor en una compañía española de importación de fruta. Con frutas estuve hasta mi jubilación.
Mi hermano Paco no tuvo la misma suerte en su primer intento. Llegó en barco con nuestra prima Encarna que tenía permiso de residencia, los separaron y el oficial de inmigración se figuró que iba a intentar buscar un trabajo y le negó la entrada. Se tuvo que que volver a Sevilla con el dinero justo y, como siempre recuerda con nostalgia, comiendo a base de bocadillos de mortadela. Entonces empezamos a arreglar papeles, el director de un hotel donde yo había trabajado se encargó de todo y unos meses más tarde, mi hermano pudo volver al Reino Unido, con todos en regla, para permanecer allá hasta su jubilación el pasado mes de agosto.
Yo creo que la emigración puede ser una cosa positiva y necesaria, tanto para el país de origen como para el de recepción. Pero creo que debe estar estrictamente regulada para evitar las tragedia de las pateras, de las mafias y de los indeseables.
Ya es hora de que el Gobierno tome medidas, cuanto antes mejor, promulgando una ley estricta y justa de acuerdo con las normativa europeas y sin echarle la culpa del caos existente al Partido Popular. Hoy he oído en la radio de alguien, no llegué a oír el nombre, había asegurado que el problema del atunero Alakrana era culpa del Partido Popular. ¿También de que el Madrid perdiera con el Móstoles?

sábado, 7 de noviembre de 2009

TERRORISMO EN LONDRES





En la mañana del 16 de abril de 1980, un grupo de hombres armados irrumpieron en el edificio nº16 de Princess Gate de Londres, donde estaba ubicada la Embajada de Irán. Tomaron un total de 26 rehenes entre los que había dos periodistas de la BBC y un policía llamado Trevor Lock. Pocas horas mas tarde se declaraban miembros del Grupo de Mártires, organización terrorista en contra del Ayatolla Jomeine.
El gobierno alertó todos los grupos que entonces se ocupaban de la seguridad y en pocos minutos el edificio estaba totalmente rodeado por miembros de la D-11, C-13 y C7. Los primeros conocidos como Boinas Azules, los segundos, franco tiradores antiterrorista y los últimos del apoyo técnico de Scatland Yard.
Mientras tanto los de la SAS, "Special Air Services", el mejor grupo británico, tomaba cartas en el asunto y empezó a preparar su actuación. Los terroristas pidieron la libertad de 91 prisioneros políticos en Irán, bajo la amenaza de ir matando a los rehenes uno a uno, volar la Embajada y teminar con todos, dando un plazo de 24 horas. Empezaron las negociaciones concediendo pequeñas demandas con el fin de ganar tiempo, mientras los servicios de seguridad instalaban micrófonos para saber los movimientos dentro del edificio y llegaron hasta horadar una pared medianera desde la casa contigua, usando empleados del gas trabajando con perforadoras en la calle, para mitigar el ruido y dejando solo la capa de yeso de la pared para poder entrar fácilmente.
En la mañana del 5 de mayo el policía Trevor Lock anunciaba desde una ventana que los terroristas estaban dispuestos a empezar a matar rehenes. Algo más tarde se oyeron disparos y poco después sacaban a la calle el cadáver de uno de los periodistas de la la BBC.
Fue suficiente para colmar la tradicional flema británico y a las siete de la tarde los miembros de la SAS comenzaron el ataque por tres puntos diferentes: La ventana de seguridad volada con explosivos especiales, las parte trasera con agentes descolgados desde la azotea y a través de la pared que se había preparado. En pocos minutos todo se había acabado con resultado más que satisfactorio. Cinco de los terroristas muertos, el sexto herido y los rehenes a salvo menos uno que fue asesinado por los terroristas.
Todo tan profesional y rápido que la gente solo se dio cuenta de las dos furgonetas en las que desaparecían los miembros de la SAS. Pero todos tuvimos ocasión de ver toda la operación en TV con todo detalles, en algo que parecía una película de James Bond.
En España llevamos más de treinta días negociando con unos piratas terroristas que exijen la libertad de dos de ellos apresados. ¿Es que no tenemos unas fuerzas de seguridad lo suficientemente preparadas para poder asaltar un barco con unos cuantos terroristas piratas y más de treinta y seis rehenes?, ¿es que nos hemos vuelto tan blandos que no somos capaces de dar una lección a unos piratas? Tanta memoria histórica y nos hemos olvidado de las heroicas gestas de Guzmán el Bueno, el General Moscardó y más recientemente Miguel Ángel Blanco.
No le veo más que una explicación. En 1980 gobernaba en el Reino Unido Margaret Thatcher, la "Dama de Hierro". En 2009 gobierna en España José Luis Rodrigue Zapatero, el "Bufón del Reino", inmotalizado en Internet por Velàzquez.

viernes, 6 de noviembre de 2009

CORRUPCIÓN POLÍTICA






En mis años en el Reino Unido fui testigo de varias corrupciones políticas, no tantas como en los últimos años en España y generamente corrupciones de otro tipo. Las más frecuentes de tipo sexual. "Sexual scandals" que han costado la vida política a personajes de todos los partidos, será porque el sexo no tiene color, empezando por el primero que yo conocí que costó la caida entera del Gobierno Conservador de Harold McMillan.
Al principio de los años sesentas, una serie de ministros, amigos y personas de relevancia política se reunían frecuentemente en la casa solariega de Lord Astor en el condado de Berkshire con copiosa cenas bien regadas de vino francés, que fureron degenerando muy pronto en verdaderas orgías. Entre los invitados más frecuentes estaban el "Secretary of State for War" o Ministro de Guerra, John Perfumo y un doctor de reputada fama Stephan Ward. En una película que se pudo ver en televisión en el año 1989 se apuntaba incluso la esporádica asistencia del Duke de Edimborough, esposo de la Reina Isabel. Recuerdo cómo en una escena de la película uno de los personajes dice: "To night will be special, the Duke is coming".
Pero seguramente más especial serian las noches, aunque no fuera el duque, en que aparecian dos chicas jóvenes y guapas, que se hicieron asiduas a las reuniones, Christine Keeler y Mandy Rice-Davies. La primera era artista de cabaret con 19 años y la segunda modelo de la misma edad. Al parecer, una noche saliendo Christine de la piscina con el traje de su nacimiento, el doctor, que la conocía de antes la presentó al ministro y, cosa extraña, el ministro cayó por la chavala. Comenzó así un affaire que duró no mucho tiempo porque un avistado periodista descubrió que Christine mantenía relaciones al mismo tiempo con Yevgeny Ivanov, Agregado Naval de la Embajada Rusa. Eran los años de la Guerra Fría y el Agregado soviético estaba considerado como un espía ruso.
El escandalo fue de tal magnitud que acabó con el Ministro, en la cárcel, el Agregado, repatriado, las dos famosas chicas en todos los periódicos, la caída del Gobierno con la dimisión de McMillan y el final de las juergas. La casa solariega de los Astor es ahora un hotel de lujo para americanos ricos.
El último escándalo que recuerdo fue el de dos MP del partido Conservador que recibieron un regalo de mil libras esterlinas, al cambio actual, poco más de mil euros, por avisar a unos amigos de unas subastas del Gobierno antes de que se hicieran públicas. Tuvieron que pedir disculpas, primero a su propio partido y después públicamente en el Parlamento y, por supuesto, devolver el dinero.
Entre estos dos escándalos hubo muchos más, casi todos por deshonestidad, en todos los partidos, incluyendo relaciones homosexuales, pero no recuerdo ninguno más por corrupción monetaria.
O sea igual que en España. O como decía Mitterand: "Si les exijo a mis ministros que no tengan queridas, me quedo sin ministros" En España no se toman en cuenta los asuntos de sexo, que haberlos, hailos. Pero de dinero mejor no hablar, porque todos los día están saliendo casos. Y no pasa tampoco nada, porque para no pasar, tampoco se devuelve una peseta o un euro, aunque se vaya a la carcel.
¿Y de dimitir? Esa palabra parece que no está en el RAE. Se cantaba una copla hace años que decía:" En el camino del Pardo/ hay una ermita/ con un letrero que dice/ maricón el que dimita."


jueves, 5 de noviembre de 2009

MANUEL FAL CONDE





Uno de los primeros libros que me atreví a leer en inglés fue "The Spanish Civil War" de Hugh Thomas. Una vez instalado en Maidenhead en noviembre de 1962 me hice socio de la Public Librery local, de la que gratuitamente se podían sacar libros por un periodo renovable y solo había que pagar una pequeña multa si se pasaba la fecha de devolución. Hugh Thomas había nacido en Windsor, muy cerca de Maidenhed, que actualmente forman el mismo ayuntamiento, en 1931. Solo una quinta anterior a la mía. Después de sus estudios en Cambridge y la Sorbona, visitó España en 1955 y comenzó una recopilación de documentos, vivencias y recuerdos de la Guerra Civil, que le permitió publicar su libro en 1961. Aunque traducido en español, estuvo muchos años prohibido pero se podia comprar en Francia y Portugal. Ya es de admirar que en solo 6 años y con 30 años de edad, se pudiera escribir el que para mí, y creo que para muchos, es la historia más documentada y menos partidista que se ha escrita sobre nuestra guerra y que está presente en todas las universidades de habla inglesa y traducido a casi todos los idiomas como "masterpiece" en su género. Thomas siempre ha tenido especial interés en todo lo español, prueba es sus libros sobre Cuba, Venezuela, Mejico (Hernan Cortés y Moztezuma) y la esclavitud. En 1981 se le concedió el título de Lord Swynnerton. Yo tuve la oportunidad de saludarle varias veces en la Embajada de España y, aparte de ser una eminencia en asuntos españoles, era una persona sencilla y agradable de un trato muy simpático. Espero que siga viviendo feliz en su Londres.
El nombre de Manuel Fal Conde como dirigente tradicionalista en la Guerra Civil, aparece en 83 páginas del libro, lo que hace que sea el higuerense más mundialmente conocido, por encima de nuestros más admirados paisanos como Alonso Miguel de Tovar, Juan Ruiz Soriano, Diego José Navarro (Espejo de Gobernadores en la monografía escrita por mi tío Francisco) o Sebastián Santos entre otros. Todos tienen calles dedicadas en nuestro pueblo menos Manuel Fal Conde.
Paradojas incomprensibles de la política. La tenía hace años y se le quitó el nombre porque no quiso aceptar la Unificación, es decir la unión de la Falange y los Tradicionalistas y estuvo desterrado (su hijo Javier nació en Portugal), perseguido y vigilado durante años, hasta el punto de tener la correspondencia intervenida y su casa vigilada por la policía.
Siendo yo portavoz del PP en nuestro ayuntamiento se presentó una moción para devolver el nombre a la calle y se recogieron firmas para lo mismo. La contestación fue que el Grupo de Gobierno no tenía intenciones de poner nombre de personas a las calles y menos a "políticos que pudieran herir la sensibilidad de muchos vecinos." En el siguiente pleno municipal, el Grupo de Gobierno aprobó quitar al nombre de Alférez Octavio Martín, muerto en el frente nacional, a una calle sin pensar que eso si podía herir la sensibilidad de otros muchos higuerenses incluyendo la única hermana del mencionado que todavía vive en esa calle. El mismo grupo de Gobierno dedicó cuatro calles a escritores de reconocida y merecida fama, que no tenían nada que ver con el pueblo, pero que los socialistas consideran represariados, olvidados o ningunueados por el franquismo.
¿Es que Manuel Fal Conde no fue víctima del franquismo? Pues ya es hora que se le reconozca en su propio pueblo y nos dejemos de luchas ideológicas de izquieda y derecha y se tengan en cuenta los méritos humanos de las pesonas. Se ha dedicado una calle a un alcalde republicano que fue asesinado en 1936 y no pasa nada, pero ¿por qué no a Manuel Fal Conde?

viernes, 30 de octubre de 2009

MEMORIA E HISTORIA II





Para aquel (o aquella) que no pone su nombre y para todos aquellos enganchados el FORO HIGUERA SE LA SIERRA, quiero hacer hoy otro recorrido por la Higuera durante la Guerra Civil. Pero sobre todo para aquellos jóvenes que no saben más que lo que les han contado, pero que no lo vieron.
En el mencionado FORO se , digámoslo claro, cachondeaban de la Sección Femenina de la Falange, supongo que por pura ignorancia
Creo que no saben nada de la labor humanitaria y social, que dicha organización desarrolló durante y después de la contienda.Pero me voy a referir solo a mi pueblo en donde fui testigo viviente.
Todos los que estaban haciendo el servicio militar tuvieron que luchar en uno u otro bando, según donde les cogió. Muchos más fueron requeridos también a filas y estos lógicamente fueron a la parte nacional. En el pueblo faltaba mano de obra, no entraba dinero en las casas y había hambre. La Sección Femenina abrió los Comedores de Auxilio Social, donde todos los niños de familias que tenían al padre en el frente, podían disfrutar diariamente de una sustanciosa comida y algún que otro regalito de ropa , alpargatas o zapatos. Y todo preparado y servido por unas voluntarias que lo hacían desinteresadamente y sin preguntar a los niños en qué bando estaba su padre.
Dichos comedores estaban en una casa de la calle Virgen del Prado, que ahora es una Casa Rural y una vivienda privada en la parte de arriba y que hasta hace muy poco tiempo se le ha llamado, "Los Comedores". A las hijas de la señora que durante todos aquellos años cuidaba de la cocina, todavía se les conoce como Matilde y Angelita "las de los comedores."
También por entonces se conmemoraba el día de Los Caídos, que se hacía coincidir con el aniversario del fusilamiento de José Antonio Primo de Rivera en la cárcel de Alicante el día 20 de noviembre de 1936. Ese día había Misa Solemne con Responso ante la Cruz de los Caídos y ofrenda de coronas de flores. La Cruz estaba adosada a la pared de la torre de la iglesia, donde ahora está el busto de Sebastián Santos. Posteriormente se construyo otra más lujosa en el mismo sitio, pero cuando se iba a bendecir, el Cardenal Segura lo prohibió bajo de pena de excomunión a la corporación municipal, por "ser un signo político en terreno de la iglesia, Hubo que desmontarla ladrillo a ladrillo y reconstruirla debajo de las gradas, según pueden comprobar en las fotos de la entrada de ayer. Esto muy poca gente lo sabe, pero yo recuerdo muy bien el disgusto de mi padre, ferviente católico y por tanto obediente a la jerarquía eclesiástica, que se apresuró a cumplir con el mandato.
Yo siempre me he preguntado:¿Es la Cruz y una lápida con los nombres de los caídos por Dios y por España un signo político? Pues actualmente parece que si, porque se quiere quitar la Cruz de los edificios públicos como si fuera un símbolo de la derecha. ¿Es que en la izquierda no hay católicos?